El antes y después de la reforma del piso de Melyssa Pinto: acogedor y con referencias al Mediterráneo

Melyssa Pinto, exparticipante de 'La isla de las tentaciones' ya ha terminado la obra de su piso familiar en la capital
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El antes y después de la reforma del piso de Madrid de Melyssa Pinto, de 'La isla de las tentaciones' demuestra que el tamaño de una vivienda no determina su potencial. La influencer ha terminado este proyecto tan especial, una vivienda situada en pleno centro de Madrid que ha reformado íntegramente pensando en sus padres y en toda su familia.
A través de un vídeo, la exconcursante de 'Supervivientes' ha mostrado al antes y después de la vivivienda y cada uno de los rincones de un hogar diseñado para aprovechar hasta el último metro cuadrado, donde la funcionalidad convive con una decoración muy personal. El resultado es un espacio cálido, acogedor y lleno de referencias a sus raíces, convirtiendo esta reforma en uno de los proyectos más emotivos que ha compartido hasta la fecha.
Se trata de un piso de dimensiones reducidas, la reforma demuestra que un buen diseño puede multiplicar la sensación de amplitud y aprovechar hasta el último rincón. Materiales cálidos, colores neutros, referencias al Mediterráneo y una decoración muy personal convierten esta vivienda en un claro ejemplo de cómo adaptar un espacio pequeño a las necesidades de toda una familia sin renunciar al estilo.
Un pequeño bajo con dos alturas
Nada más cruzar la puerta de entrada del piso de Melyssa queda claro que esta vivienda poco tiene que ver con el espacio original. El antes y después de la reforma del piso de Madrid refleja un trabajo de redistribución pensado para sacar el máximo partido a un bajo de reducidas dimensiones, pero con un enorme potencial.
La influencer ha conseguido convertir una vivienda compacta en un hogar luminoso, práctico y con una gran sensación de amplitud gracias a una planificación muy estudiada. La distribución en dos alturas permite multiplicar las posibilidades del inmueble sin renunciar a la comodidad, diferenciando claramente las zonas comunes de los espacios de descanso. Paredes en blanco, luces blancas y tonos grises han dado lugar a un ambiente acogedor que ahora llaman hogar tan solo utilizando tonos cálidos en lunes y neutros en la pared.
Minimalismo y recuerdos en el salón
El salón de la casa de la influencer se ha convertido en el auténtico corazón de la vivienda y en el espacio donde mejor se aprecia la personalidad de Melyssa Pinto. Los grandes protagonistas son dos cuadros pintados completamente a mano por una artista de Mallorca, elegidos expresamente para representar dos lugares que ocupan un lugar privilegiado en la vida de la influencer.

Uno de ellos refleja el paisaje de S'Agaró, en Girona, el rincón donde se encuentran sus raíces familiares y donde pasó buena parte de su infancia. El segundo transporta directamente a Zanzíbar, en Tanzania, uno de los destinos que más le ha marcado y que considera uno de sus lugares favoritos del mundo.
Un baño en tonos verdes que nació de un error
Si existe una estancia que resume el cambio radical de esta vivienda, esa es el baño. La reforma fue completamente integral y obligó a renovar desde cero los revestimientos, los suelos y toda la instalación de fontanería, transformando un espacio antiguo en un ambiente moderno y mucho más funcional.

En el plano estético, el baño destaca por una combinación cromática muy original. Los sanitarios y el mobiliario blanco contrastan con unos azulejos en dos tonalidades distintas de verde que aportan personalidad sin recargar el ambiente. La mampara, realizada con paneles transparentes y perfilería plateada, mantiene la continuidad visual y contribuye a potenciar la sensación de amplitud.
Lo más curioso es que esta elección no estaba prevista desde el principio. Tal y como ha reconocido la propia Melyssa, la mezcla de ambos tonos verdes fue fruto de una equivocación durante el proceso de selección de materiales. Lejos de convertirse en un problema, aquel error terminó dando lugar a uno de los rincones que más le gustan de toda la casa.
Dormitorios con inspiración mediterránea
La zona de descanso es probablemente el espacio donde más presente está la historia personal de la novia de Mario Casas. Cada dormitorio ha sido diseñado para transmitir calma y recordar constantemente el Mediterráneo, un elemento muy ligado a su infancia, a su familia y a sus raíces en S'Agaró.
En la planta baja se encuentra la primera habitación, concebida como un espacio acogedor donde predominan los tonos azules y los materiales naturales. La gran protagonista es una cama individual cuyo cabecero ondulado recuerda al movimiento del mar, un guiño muy especial a la Costa Brava y a los recuerdos familiares que la influencer ha querido mantener siempre presentes.
Justo detrás de las escaleras comienza uno de los elementos más llamativos, la segunda altura. Al subir las escaleras grises, que contrastan elegantemente con el resto de la decoración, aparece una segunda habitación presidida por una amplia cama de matrimonio. Este espacio ha sido pensado especialmente para cuando comparte la vivienda con su hermana o recibe visitas familiares, garantizando un descanso mucho más cómodo.
El gran cabecero rectangular estructura visualmente toda la estancia y queda enmarcado por dos cuadros situados sobre él, aportando equilibrio y continuidad a la decoración. La combinación de tonos neutros, textiles suaves y una iluminación cuidadosamente estudiada convierte esta planta superior en un auténtico refugio de tranquilidad.
Una cocina con pequeños cambios que respetan su esencia
La cocina es la estancia que menos ha cambiado durante la reforma, ya que Melyssa ha querido conservar su esencia original. Los principales cambios se centran en los acabados, como la sustitución de los antiguos azulejos en verde claro por otros en un elegante gris oscuro. El mobiliario blanco y la encimera gris se mantienen, logrando una imagen renovada, luminosa y atemporal sin perder funcionalidad.

