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Los orígenes de Yola Berrocal: su infancia en Madrid, su familia y la dolorosa pérdida que marcó su vida

Yola Berrocal. Europa Press
  • La concursante de 'Supervivientes All Stars' siempre se sintió atraída por la interpretación, las cámaras y los escenarios

  • La artista perdió a una de sus sobrinas hace algunos años, pero la mantiene presente

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Detrás de los focos, las portadas y los personajes televisivos siempre existen historias que pocas veces llegan a conocerse. La de Yola Berrocal, concursante de 'Supervivientes All Stars', es una de ellas. Durante más de tres décadas, la empresaria ha construido una trayectoria tan singular como mediática, pasando de ser una joven que soñaba con alcanzar la fama a convertirse en uno de los rostros más reconocibles del universo televisivo español. Sin embargo, detrás de esa imagen exuberante, espontánea y aparentemente despreocupada se esconde una mujer profundamente familiar, sensible y marcada por una educación muy diferente a la que muchos podrían imaginar.

Considerada una de las primeras celebridades españolas que hicieron de la propia fama su carta de presentación, la representante artística ha sabido reinventarse con el paso de los años. Ha sido actriz, modelo, colaboradora, concursante de realities y, más recientemente, representante artística de otras personalidades. Una evolución profesional que demuestra que detrás de su personaje televisivo existe una mujer emprendedora que ha aprendido a desenvolverse en una industria especialmente cambiante.

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Pero para comprender quién es realmente hay que remontarse a los orígenes de Yola Berrocal, mucho antes de sus apariciones televisivas y de su mediática relación con el Padre Apeles. Ella misma reconoce que su familia continúa siendo su refugio. Sus padres, sus cinco hermanos y sus sobrinas ocupan un lugar fundamental en una vida en la que también ha tenido que afrontar una de las experiencias más dolorosas, la pérdida de una sobrina a la que quería como a una hija.

Una familia acomodada, discreta y muy unida

Aunque su trayectoria profesional siempre ha estado vinculada al espectáculo, los orígenes familiares de Yola se encuentran muy lejos de los platós y las revistas del corazón. Sus padres proceden de Ciudad Real, aunque durante la década de los setenta decidieron trasladarse a la Comunidad de Madrid. Eligieron establecerse en Pozuelo de Alarcón, una localidad del noroeste madrileño que se convirtió en el escenario de buena parte de la infancia y juventud de sus hijos.

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Su padre, Manuel Pascual, es doctor ingeniero de minas y su madre, María del Rosario Berrocal, desarrolló su trayectoria profesional en el sector creativo, trabajando como decoradora e interiorista. Yola creció acompañada de cinco hermanos: Héctor, David, Alejandro, Alberto y Rosa.

En declaraciones a 'El Mundo', la artista recordó que la familia es el lugar al que siempre regresa cuando necesita recuperar fuerzas. También atribuyó buena parte de sus logros personales a la educación, el cariño y los valores que recibió durante su infancia.

Su infancia en Madrid, el colegio y su formación como actriz

La infancia de la empresaria transcurrió en un ambiente familiar estable y rodeada de oportunidades educativas. Estudió en colegios del norte de Madrid, aunque desde pequeña demostró que su personalidad no siempre encajaba con las convenciones de su entorno. La artista se ha definido en numerosas ocasiones como una persona extremadamente sensible, una característica que asegura haber mantenido desde niña.

Esa sensibilidad, que actualmente considera una parte esencial de su personalidad, no siempre resultó sencilla durante sus años escolares. Yola Berrocal recuerda que algunos compañeros se burlaban de ella por comportamientos que se alejaban de lo habitual. Una de las anécdotas que más ha mencionado está relacionada con su afición a los patines.

Mientras otros niños acudían caminando al colegio, ella prefería desplazarse patinando. Le encantaba el deporte y disfrutaba moviéndose de aquella manera, aunque sus compañeros no siempre comprendieran su entusiasmo. La artista ha contado que algunos la miraban como si fuera extraña y que llegó a sentirse ridiculizada por ello.

Con el tiempo, sin embargo, aprendió a restar importancia a aquellas opiniones y a defender su propia manera de ser. Esa personalidad diferente también terminó reflejándose en sus aspiraciones profesionales. Estudió interpretación en la Escuela de Arte Dramático de Cristina Rota, uno de los centros de formación actoral más conocidos de Madrid.

Cómo vivieron sus padres el salto a la fama

El salto a la fama de Yola Berrocal no fue fácil de asimilar para sus padres. Aunque siempre habían respetado su vocación artística, la repercusión mediática de algunas de sus primeras apariciones resultó especialmente complicada para una familia acostumbrada a la discreción. Uno de los episodios más recordados de aquella etapa fue su relación con el Padre Apeles, un personaje televisivo que alcanzó una enorme popularidad durante los años noventa.

La historia convirtió a Yola en protagonista de numerosos comentarios y titulares. Para sus padres, aquella exposición pública supuso una situación difícil de gestionar. La propia artista lo reconocería años después durante una intervención televisiva. «Tengo que pedir perdón a mis padres porque lo pasaron fatal cuando me hice famosa por estar con un cura», confesó al recordar aquella etapa.

Sus sobrinas y la pérdida más dolorosa

La artista habla de sus sobrinas con orgullo y reconoce que representan una de sus mayores fuentes de felicidad. Sin embargo, esa felicidad también ha convivido con una pérdida que marcó profundamente a todos. La artista ha hablado públicamente de la muerte de una de sus sobrinas, una pérdida que afectó profundamente a toda la familia y que continúa recordando con enorme emoción.

Para Yola, sus sobrinas siempre han ocupado un lugar muy especial. Al no haber tenido hijos, ha construido con ellas una relación especialmente cercana y reconoce que las siente como si fueran sus propias niñas. Por eso, despedirse de una de ellas supuso uno de los golpes más duros de su vida.

La pequeña falleció después de una enfermedad, dejando una ausencia que la familia continúa sintiendo con el paso de los años. "Tengo una en el cielo que es como si fuera mi hija", ha confesado emocionada en televisión.