Alimentación

Tenderos de toda la vida que revolucionan las redes con arte y buen producto

Los tenderos de toda la vida se están lanzando a las redes sociales como creadores de contenido.. freepick
Compartir

Las tiendas de toda la vida en las que conocemos al dueño por su nombre y apellidos y él, a su vez, es sabedor de las relaciones que tejen su entorno han sido uno de los ejes vertebradores de las comunidades en las que vivimos. Sobre esos comercios se han construido las sociedades en las que habitamos. Esos negocios de pueblo o de barrio más allá de vender bienes o servicios, eran (y son) un lugar donde no sólo se cubre una necesidad, sino donde se resuelven dudas, se reciben consejos y de alguna manera se aprende sobre la vida. 

Las tiendas de proximidad no sólo satisfacen una demanda, también tienen un importante papel prescriptor. Históricamente, el papel de los tenderos ha sido una mezcla entre vendedor y consejero. La confianza que nace de la rutina y el conocimiento mutuo hacen que la persona al otro lado del mostrador sea más que un mero comerciante, sino que es una voz autorizada en la materia y por ello experto. 

PUEDE INTERESARTE

Aunque las pautas de consumo se han dirigido en otra dirección arrinconando estos negocios y reduciendo su número a pasos agigantados, aún se puede ver este tipo de negocios en nuestros barrios y, especialmente, en nuestros pueblos. Muchos de ellos pertenecen a personas que, por su edad, no tienen más opción que seguir con ellos, pero otros, en cambio, son nuevos y han nacido sabedores de que han de conectar con su público no sólo de forma física sino que tienen que estar presentes en las redes sociales, ofreciendo un trato igualmente cercano y personal a través de una pantalla, con un video, un mensaje directo o un comentario. Los tenderos de toda la vida ahora están en Instagram (entre otras redes sociales).

Tenderos de toda la vida… a través de las redes sociales

Los negocios con presencia en redes sociales son muchos, cada vez más, pero de un tiempo a esta parte han proliferado perfiles en los que los propios tenderos son los creadores de contenido. Uno de esos casos es el de Raúl, el frutero tiktokero, una de las persona que están detrás de la madrileña frutería Vitaminas, quien empezó hablando del negocio casi por casualidad y “sin mencionar la frutería por miedo a que alguien a quien le sentara algo mal de lo que dijese pudiera venir a la tienda a hacer alguna gamberrada”, confesó en la entrevista que dio a Gastro.

PUEDE INTERESARTE

Otro de esas personas es Pedro Ibañez, @pedroelturronero, como se hace llamar en Instagram. El joven de 26 años es junto con su hermana el responsable de Dulces y Turrones Ibañez Aguado, la tienda que puso en marcha su bisabuelo hace más de 150 años. “Algunos negocios nacen de una idea. Otros, de una necesidad. El nuestro nació de algo más fuerte: de un legado que ha resistido el tiempo, el esfuerzo y hasta la pérdida”, dicen en la página web de la tienda. Una pérdida, la de su padre, hizo que su hermana y él se pusieran al frente del asunto en 2018. Y en eso siguen. 

Su salto a redes tuvo lugar hace poco más de seis meses, tiempo en el que ha logrado cerca de 60.000 seguidores gracias a una combinación de naturalidad y contenido original. Sus videos, en los que narra su día a día y en los que cuenta diferentes aspectos de su profesión los cierra con un “Nos vemos en la próxima feria” que ya da una idea de la importancia que tienen estos mercados itinerantes en su negocio, que no sólo se dedica a turrón sino que también elabora otro tipo de dulces como la calabaza confitada o los roscos de aguardiente o los de aceite de oliva, por citar alguno de sus productos. Con 26 años, sus reels son la viva imagen de una persona que vive su trabajo y considera que sus clientes no son solo clientes. “Algunos llevan más de 50 años viniendo a por nuestros dulces. En muchos pueblos, ya somos parte de la familia”.

Otro de esos tenderos de toda la vida que está revolucionando las redes es El Puesto de Vicente, (@elpuestodevicente). En este caso, la cara visible es Vicente Sanchez, quien lleva varias décadas al frente de su negocio en San Vicente de la Barquera, en Cantabria, donde tiene su almacén y desde donde viaja a todos los mercadillos de su entorno.

El cántabro encaja perfectamente en la imagen de tendero de toda la vida. Su forma de hablar típicamente norteña, sus consejos, sus bromas y su naturalidad hacen de su perfil, donde ya son más de 68.000 fieles, el lugar perfecto para conocer todo sobre los frutos secos y los productos típicos de Cantabria.

En el norte nos encontramos también con perfiles como el de @larusabiasaludable, una frutera bilbaína que a través de sus redes da a conocer de manera puntual las novedades en su negocio o el de la tienda santanderina @aceitunas_j.enriquez que ofrece las últimas tendencias en encurtidos aceitunas y conservas. 

Precisamente las conservas, así como el bacalao y los aperitivos son parte importante del negocio de La Antigua Bacaladera @laantiguabacaladera, una tienda familiar de ultramarinos situada en Madrid, cuyo origen se remonta a 1917. En su perfil en Instagram se congregan más de 93.500 seguidores que disfrutan puntualmente de las recomendaciones de estos tenderos que ofrecen sus productos en su tienda física en la capital y a través de su página web.