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Los trucos de Jordi Cruz para descongelar alimentos que pueden salvar tus platos de verano

Jordi Cruz
Jordi Cruz. Europa Press
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La congelación es uno de los métodos de conservación más eficaces que existen. Permite alargar la vida útil de los alimentos, reducir el desperdicio y tener siempre productos listos para cocinar. Sin embargo, tan importante como congelar correctamente es saber descongelar.

Y es precisamente ahí donde muchas personas cometen errores que pueden afectar al resultado final de una receta. Para evitarlo, el chef Jordi Cruz ha compartido a través de sus redes sociales cuáles son, a su juicio, las únicas formas realmente eficaces de devolver los alimentos a su estado óptimo sin comprometer su calidad.

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"Hay dos formas básicas de descongelar"

El cocinero ha querido zanjar algunos de los trucos que suelen circular sobre este tema y ha sido tajante al explicar cuáles son los métodos que sí funcionan. "¿Cómo descongelar bien tus alimentos? La congelación es un método de conservación bestial, pero hay que saber cómo proceder. Hay dos formas básicas de descongelar. He escuchado muchas: meter entre placas de acero… nada, las dos que hay son las que os voy a decir".

Para Jordi Cruz, la primera opción sigue siendo la más recomendable porque permite que el alimento recupere sus características de forma gradual. "La más importante: hacerlo con tiempo. Pasar del congelador al refrigerador y dejar pasar 12-24 horas, que se descongele de la forma más lenta posible, de la forma más tranquila, para no perder sus propiedades". La explicación es sencilla. Una descongelación lenta ayuda a conservar mejor la textura, la jugosidad y buena parte de las cualidades del producto, especialmente en alimentos delicados como carnes, pescados o mariscos.

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El método rápido que recomienda cuando no hay tiempo

No siempre es posible planificar una comida con un día de antelación. Para esos casos, el chef propone una alternativa que acelera el proceso sin perjudicar en exceso al alimento. "Se puede utilizar otro método que es meter esta pieza (envasada al vacío antes de la congelación) en agua fría y cada media hora iremos cambiando el agua".

Según explica, el secreto está en la capacidad del agua para transmitir la temperatura mucho más rápido que el aire: "El agua transfiere muy rápido la temperatura de la pieza al agua y se va a equilibrar y la va a descongelar de forma muy rápida. El agua es un transmisor de la temperatura de lo mejor que hay". Eso sí, insiste en que el alimento debe estar correctamente protegido para evitar el contacto directo con el agua: "Podemos meter carnes, mariscos, un guiso… siempre en una bolsa de vacío o en una bolsa de zip hermética".

Los alimentos que sí permiten acelerar el proceso

No todos los productos requieren los mismos cuidados. De hecho, algunos admiten métodos más rápidos porque su textura no se ve tan afectada durante la descongelación. Es el caso de preparaciones líquidas como caldos o cremas: "Otros elementos como por ejemplo un caldo, una crema, un fumet (también al vacío)… los podemos meter en agua caliente. Ahí sí podemos ir más rápido porque no se van a degradar".

Algo parecido ocurre con las verduras congeladas, que pueden cocinarse directamente sin necesidad de pasar previamente por la nevera: "Las hortalizas congeladas, las verduras, las podemos meter directamente en el agua de cocer que no va a pasar nada". Y también con el pan, uno de los productos que mejor soporta este proceso: "El pan yo lo tengo en rebanaditas, puede ir directamente a la tostadora".

El error

Si hay algo que Jordi Cruz tiene claro es que algunos productos necesitan más cuidado que otros. Especialmente aquellos cuya textura puede verse alterada por una descongelación incorrecta. Por eso insiste en recurrir siempre a alguno de los dos métodos que recomienda cuando se trata de carnes, pescados o mariscos: "Productos como pescados, carnes o mariscos, si no los quieres degradar, si no quieres perder propiedades, que se endurezcan, siempre o 24 horas antes en la nevera o en agua fría a golpes de media hora".

Una regla sencilla que, según el chef, puede marcar la diferencia entre un alimento que conserva todas sus cualidades y otro que pierde parte de su sabor, textura y jugosidad antes incluso de llegar a la sartén: "Es la mejor manera de sacar partido a tus productos congelados".