Frutas de temporada

¿A qué tiene que oler un melón? Cómo elegir las frutas de verano en su punto óptimo, según un agricultor experto

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Eduardo Cifre es la quinta generación de su familia al frente de los campos de naranjas y caquis. Campos del Abuelo
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La fruta es, para muchos, uno de los grandes atractivos del verano. Ya sea para usarla en ensaladas o para tomarlas en cualquier momento del día. Pero no siempre es fácil encontrar una pieza en su punto óptimo de maduración y que cumpla con nuestras expectativas. Por eso nos hemos citado con Eduardo Cifre, que gestiona junto a su padre Campos del Abuelo.

Una aventura con la fruta como protagonista, aunque venden también otros productos, que arrancó a principios de 2022 gracias a esta familia de agricultores -con más de 150 años de trayectoria- y que, básicamente, consiste en una plataforma donde se ofrece un género de máxima calidad -de ellos y de otros agricultores- a través de una tienda online. Pero ya tendrás tiempo de indagar entre su amplia oferta, que llega a toda España -su claim reza 'Del árbol a tu casa en menos de 24 horas'- y que en esta época del año viaja en camiones climatizados.

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Hoy lo que nos proponemos es sonsacarle a estos expertos toda la información que necesitamos para no seguir cometiendo los mismos errores a la hora de comprar esa fruta que tanto apetece en estos meses de calor y que no siempre nos deja buen sabor de boca. Pero antes, dejemos que su artífice nos haga una breve introducción sobre este maravilloso proyecto radicado en Castellón.

¿Por qué decidís crear Campos del Abuelo? ¿Y cómo funciona exactamente?

Fue a raíz de darnos cuenta de que el negocio era inviable. Pensamos que teníamos que hacer algo y nos planteamos empezar a vender por internet. Así que mi hijo montó toda la infraestructura, las ventas, etc. mientras que yo me dedicaba al campo, que es lo mío. Empezaron a entrar pedidos de naranjas, poco a poco los clientes fueron pidiendo más cosas y ahora ya contamos con una plataforma en la que hay varios agricultores poniendo a vuestra disposición el producto que cultivan, sin intermediarios. Lo que compras va directo del campo a la casa del cliente. Y al principio trabajábamos solo con gente de la zona pero hemos ido ampliando con el paso de los años.

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¿Nos puedes poner algunos ejemplos?

En general, son todos productos difíciles de encontrar. Por ejemplo, tenemos un agricultor en Almería que hace un tomate raf exclusivo. Tampoco tenemos una patata cualquiera, sino que ofrecemos una ecológica que hace un señor de Alboraya. Luego hay otro señor cerca de aquí que es amigo mío de toda la vida y se dedica a los arándanos; también contamos con una chica que decidió poner paneles de abejas y hace una miel espectacular en León que nos está mandando periódicamente. Y así es como hemos ido creciendo: otro hace ciruelas, otro que también es amigo mío cultiva melones y sandías exclusivos para nosotros...

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Centrando un poco el tiro en la fruta de verano. ¿A cuáles nos referimos exactamente?

Pues esa es una buena pregunta, porque no ocurre como con la naranja, que la tenemos todo el año. La fruta de verano aquí en esta zona depende mucho de cada tipo. La cereza, por ejemplo, justo acaba de terminar. Hemos tenido una cereza ecológica buenísima. Ciruelos, en cambio, pues seguirá habiendo, pero a saber qué variedad, porque esta fruta cambia cada 15 días la variedad. Te diría que melocotón y sandía también habrá en agosto, pero melón igual ya no. Supongo que a mediados de agosto empezaremos con la uva y también seguirá habiendo ciruelas de Montesa que nos trae otro compañero.

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¿Y en qué debemos fijarnos para no llevarnos un melón que sabe igual que un pepino?

Pues no es fácil, eso es un misterio (risas). A ver, normalmente, es un buen consejo tocar en la parte del culo del melón para comprobar que no esté muy blando, porque eso nos indicará que está pasado. También es importante que lo huelan, porque tanto el olor como la sandía tienen su olor. Si no huele a nada es porque lo han cogido muy verde. También es importante que pese, no tanto que sea grande, pero que, tenga el tamaño que tenga, veas que pesa. Otro detalle que no mucha gente conoce es que el melón nunca para de madurar, aunque lo hayas partido por la mitad, a no ser que lo metas en el refrigerador, eso hace que evolucione mucho más lento. Por eso, lo ideal, en mi opinión, es comprarlo entero y dejarlo dos o tres días fuera de la nevera. Y luego ya lo cortas tú y lo pones a enfriar.

¿Y a qué tiene que oler un melón?

Lo normal es que cuando cortas un melón y lo abres tenga un sabor a mata. Por eso nosotros lo enviamos nada más cortarlo. El melón y toda la fruta, en general. No la tenemos en cámaras una semana, ni van pegando tumbos. Nosotros vamos sobre pedido: cortamos y enviamos. Por eso recomendamos dejarlo fuera de la nevera durante dos o tres días. para que pierda esa fuerza que tiene de la mata y vaya cogiendo más azúcar. El problema, generalmente, es que cuando la gente compra un melón en un supermercado debe tener en cuenta que, para que no se estropee, esa pieza se ha cogido más bien tirante, por no decir verde. Por eso la mayoría de las veces el melón no sabe a nada, porque no se ha dejado madurar en la mata.

¿Y todo esto es aplicable también a la sandía?

Todo no, porque la sandía no huele. Tampoco es importante eso que dicen de las manchitas. Igual que lo de los golpecitos, si suena o no suena... Todo eso es más bien leyenda urbana. Lo que marca la diferencia es que el hombre que va a cogerla lo haga cuando toca. Porque si la coge tirante, luego va al almacén, de ahí al mercado de abastos, de ahí al frutero... Pues al final pasan una semana o diez días, mientras que si dejamos la fruta en la planta durante todo ese tiempo estará cogiendo azúcares. Y el resultado será muy diferente.

Pero luego hay otras frutas de verano que no suelen dar tanta guerra, como las nectarinas, las paraguayas...

Pero eso es porque son climatéricas. Es decir, son frutas que, aunque tú las cojas verdes, ellas van cogiendo azúcar conforme maduran. Y si tú te las comes cuando están ya algo blanditas, el éxito está asegurado. Pero esto no suele ocurrir con las frutas que no son climatéricas. Porque hay frutas que si tú las coges verdes, aunque la dejes ahí hasta que se pongan como un higo, el sabor no lo llega a tener nunca. Pasa lo mismo con el mango, la chirimoya... Sin embargo, tú coges una naranja verde y, aunque se te haga amarilla en casa, el azúcar no lo recupera.

¿Y qué me dices del aguacate? Que muchas veces pasa de estar como una piedra a estar para tirarlo...

El aguacate es una fruta que, mientras está en el árbol, siempre va a estar dura. Pero esto no quiere decir que no madure, el aguacate va madurando paulatinamente. Dependiendo del nivel de grasa que tenga, estará más o menos, lo cual no significa que esté blando. Para que me entiendas, el aguacate siempre está verde. Y nosotros, a los clientes que son nuevos y se quejan de que están verdes, muchas veces nos toca explicarles que no está verde. Está duro, que es diferente. Y lo que tienes que hacer tú es madurarlo en casa. Para que un aguacate esté en su punto cuando tú vas a comprarlo en la frutería, lo han tenido que coger como duro y sin el punto de grasa adecuado para que aguanten más. Porque, normalmente, si los traen de Perú son 20 o 30 días de barco. Entonces, cuando llegan aquí a destino, lo que hacen es calentarlos. Y, al calentarlos, el aguacate arranca y empieza a ablandarse. La idea es que cuando tú vayas a comprarlos veas que están ya aptos para comer.

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Y algo me dice que esto no es lo más adecuado para esa fruta.

Obviamente, ese tratamiento nosotros no lo hacemos. Nosotros somos agricultores. Y lo que recomendamos es que recurras a procesos naturales que se pueden hacer perfectamente en casa, como meterlos en una cazuela o en una bolsa con unas manzanas. ¿Por qué? Porque la manzana libera etileno y es lo que hace que el aguacate madure. Le pasa lo mismo al kaki, por ejemplo. Tú le metes a un kaki que está duro como una piedra dos o tres manzanas, y en dos o tres días empieza a ablandarse. Y todo esto es por el efecto del etileno.

¿Y qué es lo que ha ocurrido cuando, al abrir un aguacate, vemos que está totalmente negro por dentro?

Eso seguramente sea porque, al meterlos en cámaras con calor, hay veces que se pasan de calor y los ennegrecen. Ese es el problema, que han querido ablandarlos rápidamente. Con ese proceso, a lo mejor en 15 o 20 horas han conseguido lo que, de normal, necesita entre tres y cinco días. Si es el principio de temporada, el aguacate tiene menos cantidad de grasa y le cuesta más hacerse blando. Pero si ya está avanzada la campaña, en un día o dos los tienes maduros. Mientras que en diciembre necesitarás tenerlos en su cazuelita con las manzanas seis o siete días. Pero, al final, siempre se ablandan, es un proceso natural. Y, luego, el sabor tampoco tiene nada que ver. Porque no los has castigado, no les has metido calor. Y al final es el cliente el que decide, porque todos tenemos un coche, pero todos no tenemos los mismos coches. Todos comemos naranjas, todos comemos aguacates, pero no todos comemos el mismo aguacate ni la misma naranja.

¿Y puede darse el caso de que uno esté comprando un buen coche y le salga malo?

A ver, nosotros podemos fallar, porque estamos hablando del campo y de un producto que es un ser vivo. También hay que tener en cuenta que todos los años no son iguales. Por ejemplo, yo a veces me sorprendo cuando veo que algún cliente que me manda una naranja y veo que por dentro está totalmente seca. Es algo a lo que no le encuentro explicación, pero puede ocurrir. Son excepciones muy excepcionales, no una norma. Lo bueno es que nosotros siempre respondemos. Nosotros hacemos todo lo que está en nuestra mano: comprando género que está en el árbol y que se recolecta cuando el cliente lo pide. Dejamos que el producto madure en el árbol lo máximo posible, porque luego tiene que viajar, y el transporte en este sector es nuestro talón de Aquiles. Por ejemplo, no puedes enviar un tomate muy maduro porque llegará reventado.

Hablando de tomates. ¿Cómo es posible que un tomate rosa cueste menos de dos euros en un sitio y cuadruplique su precio en el de al lado?

Para empezar, porque no es el mismo. O sea, tomate rosa hay desde 1,50 euros hasta 25 euros el kilo. Pasa lo mismo que con el tomate raf, que hay muchos. El que vendemos nosotros cuesta entre 12 y 14 euros el kilo. Pero lo puedes ver en fruterías de pakistaníes a dos euros. ¿Cuál es la diferencia? La variedad. No puedes comprar el original con el híbrido. ¿Y qué pasa con los híbridos? Que son más productivos, dan menos problemas, son más igualitos todos... La diferencia está en el sabor. La producción del que es no es híbrido es muy inferior, por eso tiene que ser más caro. Es lo que te decía antes: yo, de vez en cuando, veo pasar un Mercedes último modelo, mientras que yo llevo un Skoda de hace 30 años. ¿Por qué? Porque no me puedo permitir otra cosa. Con la fruta pasa lo mismo. Nosotros ahora estamos haciendo unos tomates valencianos que yo no como otra cosa. Como y ceno tomate todos los días, cuando te lo comes te caes de culo (risas). Y eso se paga.