Trucos

Pescado salvaje vs piscifactoría: tres claves en las que fijarte para que no te engañen

El pescado es fuente de proteínas y vitaminas, pero el salvaje es considerablemente más caro. (Pexels)
Compartir

El pescado, sea salvaje o de piscifactoría, es rico en vitaminas y otros nutrientes que aportan elementos esenciales a nuestro organismo. El biólogo marino Arnau Subías nos da las claves para que sepas distinguirlos y que no te den gato por liebre. Eso sí, el creador de la cuenta de Instagram GastroBio aclara que ambos son igual de saludables, aunque admite algunas diferencias en cuanto a sabor y textura.

El pescado aporta vitamina D, vitamina B12, fósforo, yodo, magnesio, cobre, selenio y omega 3 (DHA, EPA), todas esenciales para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular y de nuestro cerebro. Arnau Subías defiende tanto una opción como la otra, porque las piscifactorías "son absolutamente necesarias para garantizar el suministro de pescado y reducir la presión sobre las poblaciones de peces salvajes", explica en su cuenta de divulgación científica.

PUEDE INTERESARTE

Lo que plantea este profesor que investiga la relación entre biología, pesca y gastronomía es sencillamente las características de uno y otro. Y, con ello, el precio. Es contundente al explicar que "las diferencias de sabor y textura entre ambos tipos de pescado son claras". Con todo, debes fijarte en estas tres claves:

PUEDE INTERESARTE

Grasa

Un pescado salvaje, por ejemplo, el salmón rojo de Alaska, tiene un sabor más intenso y una carne más dura tras su captura en un medio natural. Además, tiene menos grasa que el de piscifactoría por lo que es preferible en caso de dietas hipocalóricas.

Qué come el pez

El pescado de piscifactoría es criado a base de pienso. Eso repercute en el sabor, como hemos mencionado, que acaba siendo más suave. Un dato importante es la pigmentación que se echa a ese pienso para que la carne del salmón, por ejemplo, sea más naranja. Un color más aceptado por el mercado.

Origen

Los pescados salvajes tienen un menor control sanitario y una menor trazabilidad porque al vivir en libertad es imposible precisar mucho más allá de dónde fue pescado. A los peces de piscifactoría se les realiza un seguimiento exhaustivo y es posible conocer cómo y dónde se han criado, además de cómo han sido alimentados.

¿Qué pescado prefieres?

En la actualidad más de un 50% del pescado que se consume a nivel mundial procede de piscifactorías. Sin embargo, algo a tener en cuenta es que el pescado de criaderos asegura una grande y variadas oferta durante todo el año a precios más o menos estables y sobre todo más económicos.