Cómo hacer las patatas gratinadas al estilo francés: la guarnición perfecta

Las patatas gratinadas tienen origen francés, pero son una guarnición ideal y sencilla perfecta para los días en los que hay muchos invitados
Las patatas rústicas con ajo y romero al estilo Saúl Craviotto: el paso a paso de su receta
La patata es, indudablemente, uno de los ingredientes imprescindibles de la gastronomía. En España está en prácticamente cualquier despensa porque puede ser una guarnición ideal si se hacen fritas (o en freidora de aire), guisadas, en ensalada o ensaladilla rusa, para guisos, como guarnición en preparaciones al horno, hacerlas al estilo hasselback… Las opciones son prácticamente infinitas.

Una forma de prepararlas muy sencilla, pero que en ocasiones no recordamos que existe, es hacerlas gratinadas al horno, una receta de origen francés que permite cocinar las patatas de una forma diferente, ideal para acompañar carnes y pescados, y que deja las patatas muy cremosas, con un toque crujiente y una textura que conquista cualquier paladar.
Desde luego no es la mejor receta para los intolerantes a la lactosa (lleva leche, nata y mantequilla), en todo caso las patatas gratinadas son un plato sencillo que no está de más tener en cuenta de vez en cuando, pudiendo ser el acompañamiento perfecto cuando tienes a muchos invitados a comer en casa.
No tiene gran complicación más allá de cortar las patatas no muy gordas para que se cocinen bien y lograr eso, que se hagan todas uniformemente en el horno para que no queden unas bien hechas y otras más duras. Si quieres saber cómo prepararlas, te damos la receta con su paso a paso.
Cómo hacer las patatas gratinadas
Ingredientes
- 8 patatas (mejor si son monalisa)
- 3 dientes de ajo
- 400 mililitros de leche
- 200 mililitros de nata para cocinar
- 40 gramos de mantequilla
- Nuez moscada
- Queso para gratinar (gruyere, emmental…)
- Sal
- Pimienta
Elaboración
Prepara las patatas
Pela las patatas y córtalas en láminas (puedes ayudarte de una mandolina), dejándolas en agua con sal.
Engrasa un recipiente para horno en el que vayas a colocar las patatas.
Cocina el gratinado
En un cazo, añade una piza de mantequilla y añade los ajos picados para darle un toque de calor.
A continuación, añade la leche, la nata, un poco de nuez moscada y salpimienta.
Lleva a ebullición y entonces baja el fuego casi al mínimo, dejando que se cocine unos 10 minutos más.
Monta las patatas
Comienza a poner en el recipiente previamente engrasado capas de patata y salpimienta un poco cada una.
Una vez termines, añade por encima la mezcla (puedes usar un colador para evitar posibles grumos).
Añade unos trozos de mantequilla por encima y un poco de queso rallado si quieres para favorecer el gratinado.
Lleva al horno
Lleva al horno previamente precalentado a 180ºC y deja cocinar entre una hora y una hora y cuarto para que todas las patatas se cocinen uniformemente.
