Gazpacho de frutas: las seis versiones que no puedes perderte este verano
¿Cansado de tomar siempre la misma receta de gazpacho? Prueba con estas refrescantes versiones incorporando frutas como sandía, fresa, mango, melocotón, cereza y melón
Comer la cera con la que cubren la fruta: ¿es preocupante?
Hay quien dice que es el mejor antídoto para combatir el calor, pero tú y yo sabemos que no es ese el motivo por el que no dejamos de consumirlo en verano. Es más, cada vez hay más personas que lo toman durante todo el año, no solo en los meses en los que el calor aprieta con mayor intensidad. Entre las muchas razones que nos llevan a querer tener siempre un par de jarras de gazpacho en la nevera se encuentra que es muy refrescante, a la par que hidratante (contiene mucha agua gracias al tomate y al pepino,) pero lo que nos lleva a amarlo locamente es ese punto ácido y salado (por el vinagre y la sal) que resulta muy estimulante en esos momentos en los que tienes apetito pero te apetece algo ligero.
También sabemos que la receta clásica -aporta fibra, vitaminas y minerales- ya la dominas, y que, para los días en los que la pereza se apodera de ti, ya tienes tus favoritos del supermercado. Por eso lo que te queremos plantear hoy es la posibilidad de renovar tu receta de gazpacho añadiendo frutas como las que te proponemos más abajo, que tendrás que aprender a equilibrar -con vinagre, limón, sal, menta, albahaca o hierbabuena- dependiendo del nivel de dulzor que tengan. Una vez hayas descubierto cuáles son las que más te gustan, no dejes de poner toda tu creatividad al servicio del gazpacho, porque es un mundo que hemos explorado y sabemos que no tiene límites. Puedes prepararlo, por ejemplo, con hortalizas como la remolacha, pero también usar desde huevo cocido a calabacín, pasando por aguacate, piparras,...
Con sandía
Es uno de nuestros alimentos favoritos del verano, y ahora también uno de los ingredientes que se llevan de maravilla con el gazpacho. Para esta colorida receta usaremos tomate (lavado y pelado), pimiento verde (troceado y sin pepitas), ajo (acuérdate de retirar el germen), pan en trozos irregulares. Además del clásico combo formado por agua, sal, vinagre y aceite de oliva virgen extra. Acuérdate de triturar todo a la máxima potencia durante, al menos, cinco minutos. Esto permitirá que el aceite emulsione con la mezcla ya triturada y le dé esa textura cremosa que tanto nos gusta. Una vez lo tenemos sazonado a nuestro gusto, lo metemos en la nevera porque la idea es servirlo bien frío.
Con melón
Vamos con una versión que es perfecta para aquellos que no son fanáticos del tomate pero tampoco quieren renunciar a esta reconfortante receta en estas fechas. Empezaremos cortando el melón tipo piel de sapo (sin piel ni pepitas), el pimiento verde italiano y el pepino, prescindiendo en este caso de la mitad de la piel. También cortamos el ajo, quitándole lo del centro, y lo trituramos todo bien hasta conseguir una mezcla líquida a la que añadiremos aceite de oliva, vinagre y un poco de sal. Volvemos a batir todo hasta dejarlo liso y sin grumos. Lo dejamos enfriando y antes de servir llega lo mejor de todo. Cortamos lonchas de jamón serrano en tititas alargadas y las usamos para decorar por arriba con un chorreón de AOVE.
Con fresa
Es una de las combinaciones que más sorprenden cuando alguien te descubre la receta. Y es que el sabor de la fresa combina de maravilla con el resto de ingredientes del gazpacho tradicional. Podríamos decir que el resultado es un gazpacho más refrescante y ligeramente dulce, sobre todo si lo preparas cuando esta fruta está de temporada y en su punto de maduración. El resto de ingredientes que tendrás que usar son tomates maduros, cebolla tierna, ajo. pimiento verde, aceite de oliva, vinagre y sal. Todos ellos los tendrás que lavar, trocear, batir y colar antes de rematar la faena con unas gotitas de reducción de vinagre de Módena y unos gajos de fresas que puedes colocar justo en el momento de servir este riquísimo gazpacho de fresa.
Con mango
Si eres fan de esta fruta tropical, no te lo pienses dos veces. El gazpacho de mango es muy suave y lo mejor de todo es que no anula por completo el sabor del que debe seguir siendo el ingrediente principal de todo gazpacho: el tomate. Para esta elaboración necesitarás tomate, mango, cebolla tierna, ajo, pimiento verde, aceite de oliva, vinagre y sal. Es importante, como casi siempre, pelar y vaciar bien los mangos, además de lavar y trocear el resto de los ingredientes. Lo siguiente será batir todo a la vez y añadir un poco de agua para que no resulte excesivamente espeso, aunque hay quien lo prefiere. Eso sí, tómate tu tiempo a la hora de elegir tu mango, porque si está demasiado verde estará ácido de más.
Con melocotón
En realidad, puedes usar cualquiera de las frutas de la familia del melocotón: nectarina, paraguayo y albaricoque. Lo importante es que, elijas, la que elijas, esté lo suficientemente madura como para que podamos notar su presencia. También dejamos la pelota en tu tejado a la hora de incorporar o no el tomate, ya que su sabor puede terminar eclipsando al de la fruta en cuestión. Dicho esto, comenzamos lavando, pelando y troceando los melocotones rojos (o lo que tengas a mano), y hacemos lo propio con el pepino. Batimos ambos hasta que obtengamos una crema homogénea y vamos añadiendo agua en función de la densidad que queramos. Añadimos el aceite, vinagre y sal, batimos de nuevo y lo metemos en la nevera durante, al menos, dos horas. Lo ideal es dejarlo hasta el día siguiente, ya que será entonces cuando el aliño haya sacado a relucir todo su esplendor.
Con cerezas
Si has estado en alguno de los restaurantes del chef marbellí Dani García, es probable que hayas probado su famoso gazpacho de cerezas, queso fresco y anchoas. Pues bien, en este caso no te vamos a proponer esa misma receta, pero sí otra súper sencilla de la que te vas a enamorar perdidamente. ¡Y que conste que no lo decimos solo por su color! Lo primero que debes saber es que no vamos a utilizar ni ajo ni pepino, porque queremos que prevalezca el sabor a cerezas. Tendrás que quitarles el hueso antes de añadirlas a la batidora de vaso con tomate, pimiento verde italiano, cebolla, pan de hogaza de ayer, aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana y agua. Asegúrate de que queda bien fina la mezcla y pásala por un colador en caso de que no quieras encontrarte pieles o pepitas de tomate y pimiento.