COCINANDO PARA FAMOSOS

Lulu Scarpa, la chef privada argentina que cocina para Nathy Peluso y otros famosos: "Ahora la mayoría son futbolistas"

WhatsApp Image 2026-02-24 at 19.25.20 (1)
La joven argentina ha cocinado para Nathy Peluso y otras muchas artistas de su país. Lulu Scarpa
Compartir

A sus 26 años, la joven argentina Lucía Scarpa -Lulu para los amigos- puede presumir de haberse colado en la cocina de algunas de las celebridades de su país. Desde cantantes como WOS (con él empezó todo), María Becerra, Nathy Peluso, WOS o La China Suárez hasta futbolistas de primer nivel como Nico Tagliafico, Marcos Acuña, Miguel Merentiel o Gary Medel, entre otros. Todos, en algún momento de sus vidas, han querido contar con los servicios de esta cocinera vegetariana que -nunca está de más recordarlo- se enamoró perdidamente de nuestro país cuando le tocó ponerse a los mandos, junto a su madre, del restaurante mallorquín El Jardín de la Coquette. Pero el destino quiso que Lulu terminase volviendo a la tierra que le vio nacer para estar con los suyos y para, a la postre, convertirse en la chef privada de los famosos.

Su afición por la cocina le viene desde muy pequeñita, como verás en una foto que te dejamos más abajo, de ahí que no haya sido una sorpresa para los suyos ninguno de los pasos que ha ido dando en su vida profesional. Estos días, más allá de ir a hacer la compra y cocinar para sus clientes, está enfocada en dar los últimos retoques a lo que será su primer libro de recetas, que verá la luz en un par de meses, y en seguir madurando la idea de abrir su propio restaurante en Argentina. Además de seguir alimentando sus redes sociales, donde la siguen más de millón y medio de foodies de todo el mundo.

PUEDE INTERESARTE
Una de las fotos que aparecerá en su libro de recetas

¿Cuándo empezaste a trabajar como chef privada? ¿Desde el principio lo hacías exclusivamente con famosos?

Arranqué a trabajar como chef privada a los 24, hace ya dos años. No es algo que busqué, sino que simplemente se dio. Y, como yo soy una mandada en la vida, me animé y dije que sí desde un principio. Empecé haciendo caterings y viandas para clientes. Y resultó que uno de mis primeros clientes fue WOS, que es un cantante muy conocido acá. Bueno, y en todo el mundo (risas). Y lo que pasó fue que cuando le hice sus viandas, le gustaron un montón, así que me llamaron para ser chef privada de él y de su equipo, que iban a alojarse en una casa en las afueras. Básicamente, tenía que ir todos los días a prepararles el desayuno, almuerzo, merienda y cena. Me encargaba de hacer las compras de ese día en el supermercado, carnicería, verdulería, etc. Y me llevaba las cosas para cocinar allí y luego me iba. Y un día me surgió la idea de subir un TikTok, solamente para mostrar mi experiencia siendo chef privada de un músico famoso, sin pensar que se iba a viralizar. Así que después de estar todo ese mes trabajando para WOS, me contactó un futbolista de Boca, luego uno de San Lorenzo, otro de River, algunos jugadores de la selección de Argentina... Y hoy en día trabajo con dos campeones del mundo, así que muy feliz (risas).

PUEDE INTERESARTE
Con el futbolista Nico Tagliafico y Caro Calvagni, su mujer

María Becerra, Nathy Peluso, WOS, La China Suárez... ¿El plan es siempre el mismo o va cambiando?

Sí, he trabajado con todos esos artistas. Pero actualmente la mayoría son futbolistas, sobre todo entre los meses de diciembre y junio. Lo más habitual es que me llamen porque me conocen de las redes. En cuanto a la rutina con cada uno, depende. Lo normal es que los lunes tenga a un cliente, los martes a otro... y así todos los días durante un tiempo. Por ejemplo, ahora mismo tengo un cliente al que visito dos veces por semana, pero a la mayoría los tengo una vez por semana. Luego hay otro al que le hago unas viandas para congelar... No sé, con cada uno tengo como una dinámica diferente, pero a todos les soluciono la semana.

¿Te suelen dar libertad total para crear los menús o te dan indicaciones de algún tipo?

Sí, suelo tener bastante libertad porque generalmente son clientes que los conozco desde hace bastante tiempo. Ya ni siquiera es necesario que les envíe el menú con antelación para que lo aprueben. Simplemente voy y les cocino, porque ya hace tiempo que me aprendí los gustos de cada uno, de ellos y de sus mujeres. Pero cuando son clientes nuevos, como un jugador de Boca con el que estoy ahora, sí que les mando previamente. Y a lo mejor que piden que cambien la ternera por el cerdo y cosas así... Pero, en general, los menús suelen ser muy saludables y acordes a la carrera profesional de cada cliente. Obviamente, los menús de los deportistas profesionales son algo muy estructurado, ahí no puedo jugar demasiado con los dulces, por ejemplo, más bien recurro a los hidratos de carbono, la proteína, las verduras... De hecho, si ves alguna empanada o alguna papa frita es porque tienen hijos, son para ellos (risas). Y suelo estar en contacto con sus nutricionistas a la hora de diseñar el menú del día a día.

Durante su etapa en El Jardín de la Coquette (Mallorca)

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Es lo que siempre soñé, cuando ni siquiera sabía que esto existía (risas). Soy muy feliz, y me levanto cada día dando las gracias por el presente que estoy viviendo. Trato de cuidarlo todo mucho, respetando siempre a las personas y las marcas con las que trabajo. También procuro ser muy prolija. De hecho, me han preguntado muchas veces por qué no abro una empresa y mando a gente a cocinar a las casas. Pero es que a mí me encanta lo que hago, quiero ir yo personalmente, tener un contacto directo con ellos, conocer sus gustos y crear un vínculo. Hay veces que aunque mi turno termine a las cuatro de la tarde, me quedo hablando con ellos hasta las seis. También disfruto haciendo un poco de compañía a aquellos que vienen de fuera y a lo mejor no conocen bien el país...

Cuándo no estás cocinando para algún famoso, ¿a qué te dedicas?

SI no estoy cocinando, estoy descansando (risas). Porque también cocino para mi novio, para mi familia... Y luego le dedico tiempo también a las redes, tanto a Instagram como a TikTok. Porque las marcas confían cada vez más en mí y me suelen pedir recetas. Así que en mi tiempo libre me dedico a grabar vídeos, editarlos, etc. Y me gusta mucho jugar al hockey, aunque me cuesta sacar tiempo para practicarlo. Al gimnasio sí que voy todos los días, sí o sí. Me levanto a las siete de la mañana y es lo primero que hago. Luego voy a hacer la compra y, seguidamente, a la casa donde me toque ese día. Cuando termino me voy a casa a descansar y vuelta a empezar (risas).

A los dos años ya tenía claro a qué se iba a querer dedicar

Háblame de tu vínculo con España. Viniste a Mallorca para trabajar en un restaurante y terminaste abriendo el tuyo propio.

Yo tengo familia en Barcelona, mis tíos y mis primos. Y lo que pasó fue que mi tío me llamó, cuando yo estaba estudiando gastronomía en Argentina, para comentarme que una clienta suya de Mallorca le había comentado que quería abrir un restaurante de cocina saludable. Le pasó mi número y dos meses después de terminar de estudiar, en 2019, me fui a Mallorca para abrir un restaurante de cero. Ella era la socia capitalista y mi madre y yo nos encargábamos de todo lo demás. Ella atendía a las mesas y yo estaba en la cocina. ¡Éramos solo dos para un local de 45 personas! (Risas) Nos tocó probar los alimentos típicos de allí para crear la carta y la verdad es que nos fue muy bien durante los seis meses que estuvo abierto, teníamos muy buenas reseñas en Google y Tripadvisor. Quisimos repetir la experiencia en 2020, pero llegó la pandemia. En 2021 a mí me pilló fatal con el Covid y tuvimos que esperar hasta 2022 para volver a abrir durante la temporada de verano. Y la verdad es que fue una experiencia increíble, no lo olvidaré nunca. Yo estoy muy feliz aquí pero, sin duda, es algo que me encantaría volver a vivir. Fue como un sueño.

¿Te gustaría hacer algo permanente en alguna otra ciudad? ¿Cómo te gustaría que fuera?

Me encantaría abrir un restaurante en Argentina para que mis amigos, mi familia y toda esa gente que me sigue pueda venir a comer y ser parte de mi día a día. Creo que ese va a ser mi próximo paso. Y sería algo muy en la línea de lo que hice en El Jardín de la Coquette. Era un espacio en el que todo el mundo era bienvenido y podía sentirse muy a gusto. Da igual si eres vegetariano, celíaco, diabético, carnívoro o vegano... No quiero simplemente que todo el mundo tenga opciones, quiero que esas opciones sean buenas. Yo soy vegetariana y estoy harta de encontrarme siempre las mismas ensaladas. Quiero que en mi carta haya onda para todos, quiero que comas bien independientemente de las restricciones alimentarias que tengas. Tango incluso el nombre, pero no voy a decirlo todavía (risas). Que este año se vienen bastantes cosas lindas. Acabo de crear mi propia marca de ropa, que está muy alineada con el mundo de la cocina. Y en mayo sale mi libro de recetas, que son sencillas y para todos los públicos. Así que de momento prefiero estar centrada en esto y lo del restaurante ya se verá, ojalá que pronto.