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El restaurante de Hoyo de Manzanares en el que comes dentro de un tren: “Viene gente de toda España”

Si nunca has comido tan bien dentro de un tren, es una experiencia única. El Vagón de Beni
telecinco.es
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La próxima vez que te pregunten por un restaurante con encanto dentro de la Comunidad de Madrid, ya sabes qué responder. El Vagón de Beni no es otra que el sueño cumplido de su fundador, Benito Celestino, que en 1987 tuvo la idea de reformar un antiguo vagón de tren. ¿El motivo? Rememorar aquellos antiguos coches-restaurantes Wagon Lits en los que la comida, el placer de viajar y el lujo se mezclaban para formar un todo. Su idea surgió de combinar las dos grandes pasiones de su familia: la restauración, por parte de la familia de su mujer, y los vagones de tren, a los que han estado ligados sus hermanos durante años. Y así fue como en el año 1989 consiguió hacerse con el primer vagón de tren, 'El Vagón Grande', que adquirió en los desguaces de Renfe como chatarra (por 723.500 pesetas) y había sido fabricado con madera en 1931. Pero tendrían que pasar cinco años hasta que, por fin, pudo abrir sus puertas este singular espacio.

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Y es que no debió ser fácil trasladar un vagón de 35.000 kg hasta Hoyo de Manzanares. Pero Beni, que tuvo que compaginar durante este tiempo su trabajo como litógrafo con el de restaurador, tenía muy claro que no iba a tirar la toalla. Y menos mal, porque ese restaurante que hoy gestiona su hija, Ana Celestino, lleva 25 años siendo recomendado por la prestigiosa guía Michelin. Y este es uno de los principales motivos: "Tratamos que la experiencia sea lo más acogedora y especial que se pueda conseguir". Y a juzgar por su libro de reservas, es más que evidente que lo consiguen en cualquiera de sus diferentes vagones: 'Vagón 1931', donde hasta entonces viajaba una cuadrilla de operarios y con el que empezó todo; 'Vagón Alfonso XIII', que te permite viajar hasta 1895 para sentir lo mismo que sentía Alfonso XIII; 'La chimenea', un precioso salón de té inglés que es ideal para una reunión o una sobremesa; y 'Apeadero', una terraza con vistas a la sierra de Madrid que cuenta con un pequeño jardín que refresca los calurosos días de verano.

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¿Sabes si existen más restaurantes dentro de un tren en Madrid o en España? ¿Cómo surgió la idea?

Sabemos que existen varios restaurantes en España dentro de vagones de tren. Además de nosotros, está el Canfranc Exprés en la estación de Canfranc (Huesca), El Viejo Vagón (Palma de Mallorca) y El Vagón (Burgos). La idea le surgió a Benito porque uno de sus hermanos trabajaba en los coches restaurante de Wagon Lit y se preguntó si sería posible recrear esa experiencia pero sin necesidad de subirse a un tren en movimiento. Después de muchos quebraderos de cabeza y de cinco años de restauración del coche, que había sido recuperado del desguace de Renfe, se pudo empezar a viajar con la imaginación desde nuestra pequeña estación.

La historia se remonta a 1987, pero hasta 1994 no empieza a funcionar como restaurante. ¿Cómo ha evolucionado el concepto en estos 32 años?

El concepto de restaurante ha evolucionado adaptándose a cada una de las épocas que nos ha tocado vivir, pero intentando no perder la esencia inicial del buen trato a nuestros pasajeros y a las materias primas que trabajamos en la cocina. Hacemos recetas con una base clásica, tanto española como francesa, adaptándola a los tiempos actuales. Y, desde luego, nuestra prioridad es que la gente disfrute de la comida en un ambiente relajado y con la peculiaridad de hacerlo en un coche restaurante totalmente restaurado, con el encanto que ello implica.

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El tren no se mueve pero dicen que se puede viajar por toda nuestra gastronomía a través de los sabores. ¿Cuáles son los platos más que no nunca faltan en las comandas?

Los platos icónicos del restaurante, ya que llevan muchos años con nosotros, son las croquetas de carabineros, el tournedo de ternera con foie gras y salsa Madeira, y el rabo de vaca al estilo Wellington.

Es uno de los restaurantes de la sierra que todo el mundo recomienda. ¿Se ha notado incremento de clientes que van desde el centro de Madrid a restaurantes como el vuestro?

Desde luego, Madrid nos genera muchos clientes, teniendo en cuenta la cantidad de personas que se desplazan desde el centro a la Sierra sobre todo los fines de semana, pero también hay que matizar que aquí llega gente procedente de toda la geografía española, vienen expresamente a conocernos y eso nos hace muy felices.

¿Qué se puede hacer por allí cerca antes o después de comer?

Sin duda, conocer el pueblo de Hoyo de Manzanares, con todos sus encantos, y disfrutar de un paseo por la naturaleza a solo 30 minutos de la vorágine de Madrid.