La segunda autopsia de Haitam, el hombre muerto en un locutorio de Torremolinos, revela marcas de táser en el pecho

El representante legal de la familia de Haitam Mejri, Samuel Tejada, interviene en una comparecencia de prensa sobre el caso
El representante legal de la familia de Haitam Mejri, Samuel Tejada, interviene en una comparecencia de prensa sobre el caso. Europa Press
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MálagaLa familia de Haitam, el hombre de 35 años fallecido el pasado mes de diciembre en un locutorio de Torremolinos, Málaga, ha dado a conocer los primeros hallazgos de una segunda autopsia privada, que ellos mismo encargaron, con la presencia de un perito externo a la investigación. Según los abogados de la familia, Samuel Tejada y Miriam Rosales, esta medida ha sido fundamental para obtener una valoración independiente antes de que el cuerpo fuese entregado a los familiares para su sepultura.

"Teníamos que aprovechar esa oportunidad, ahora ya la familia ha podido darle sepultura y empezar a descansar lo posible, pero necesitan que se sepa la verdad de lo que pasó. Están muy afectados y no quieren que se deje de saber lo que sucedió", asegura Miriam Rosales.

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Los resultados preliminares de esta autopsia señalan que Haitam presentaba muestras de sangre en la zona del cuello y otros traumatismos que podrían haberse producido mientras aún estaba con vida, algo que los abogados consideran innecesario al estar ya reducido con grilletes en pies y manos. Además, se habría registrado un traumatismo considerable en la cabeza y una marca compatible con el uso de la pistola táser en el pecho, cerca del corazón. Por el momento, los informes completos no han sido entregados, pero los abogados insisten en que estos hallazgos apuntan a un presunto uso desmedido y desproporcionado de la fuerza.

La familia acusa a los agentes de uso desproporcionado de la fuerza

La familia ha iniciado acciones legales contra los agentes de la Policía Nacional implicados en la intervención. Según su relato, Haitam no acudió al locutorio con intención de robar, sino para cargar su teléfono móvil y poder pagar un taxi. "Cogió un taxi para irse y ahí se le apagó el teléfono. Consideramos que la reacción del propietario fue un malentendido y que la actuación policial fue desproporcionada, cuando no había hecho nada", asegura un allegado.

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Los hechos se produjeron en la calle Hoyos, en Torremolinos, tras recibir la Policía Nacional un aviso por un presunto intento de robo. Los agentes encontraron al hombre "en un avanzado estado de agitación", encerrado por el propietario del local. Según la versión policial, Haitam lanzó objetos y golpeó elementos del negocio, por lo que fue necesario el uso de dos pistolas táser y maniobras de sujeción para poder controlarlo. El personal sanitario del 061 había sido avisado para la administración de un fármaco sedante, pero Haitam no reaccionó y falleció en el lugar.

La actuación de los agentes ha recibido respaldo de los principales sindicatos policiales, que destacan su "absoluta profesionalidad" ante la situación de agitación del individuo. No obstante, la familia mantiene que la intervención fue excesiva y espera que los informes forenses finales clarifiquen las responsabilidades.

La familia busca saber la verdad de lo que ocurrió

Tras su muerte, el cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Málaga, donde se realizó la autopsia oficial que determinará las causas del paro cardiorrespiratorio. La segunda autopsia privada, costeada por la familia, permite ahora una evaluación independiente de los hechos y la intervención policial, con la esperanza de esclarecer qué factores desencadenaron la muerte de Haitam y si hubo un uso excesivo de la fuerza.

Mientras tanto, la familia reclama que se practiquen todas las diligencias necesarias sin demora y subraya la importancia de que la investigación sea completa y transparente, para que se conozca la verdad de lo ocurrido y se pueda determinar si la actuación policial fue adecuada o no.

Por el momento continúan a la espera de los resultados oficiales de ambas autopsias, la oficial, y la privada de la que se ha hecho cargo la propia familia.