Una abuela y su nieto viven con un toldo en el salón por las filtraciones tras el temporal en Algeciras: “Estamos desesperados”
Viven con una lona improvisada en el salón para evitar las goteras
La familia tiene media casa inutilizada y con temor a que el techo se les venga encima
El salón de la casa de Daniel y su abuela Paqui, situada en la avenida de las Fuerzas Armadas de Algeciras (Cádiz) parece una tienda de campaña desde hace unos días a causa del fuerte temporal de lluvias. Las paredes de la vivienda sueltan agua de manera constante y temen que el techo se les pueda venir encima en cualquier momento.
Unas goteras que están destrozando cosas materiales como el sofá, las lámparas o los muebles, pero lo más duro es que también se están llevando por delante todos los recuerdos de Paqui después de más de 30 años viviendo en la misma casa.
A sus 64 años de edad, nunca imaginó verse así. Una situación que está afectando seriamente a su salud y a su estado de ánimo. Además los signos de agotamiento y malestar general son visibles en ella tras días conviviendo con humedad constante, frío y falta de luz en parte de la vivienda.
Un mes soportando las goteras
La afectada lleva soportando las goteras en su casa desde hace un mes, debido a las fuertes lluvias. Pero fue el pasado miércoles 4 de febrero, cuando la situación empeoró tras el paso de la borrasca Leonardo por la provincia de Cádiz.
El agua empezó a caer a chorros desde diferentes puntos de la casa, coincidiendo con las peores horas del temporal. Cuando dejó de llover, ya no había vuelta atrás, los daños ya estaban hechos. Paredes empapadas, suelo encharcado y lo peor el riesgo de un cortocircuito que les obligó a inutilizar el sistema eléctrico en varias estancias de la casa por riesgo de cortocircuito.
Un toldo de plástico como medida improvisada
Desesperados por la situación y sin una solución inmediata, a Dani, su nieto, de tan solo 15 años y su gran apoyo en estos difíciles momentos, se le ocurrió utilizar un improvisado sistema de emergencias: colocar un toldo azul de plástico para cubrir el techo, atado con cuerdas y cubos para canalizar el agua hacia un solo punto y evitar así, que agua que mana del techo de la casa, se extienda por el resto de habitaciones.
Una medida provisional que les ha ayudado a sobrellevar la situación pero que les tiene agotados y a la espera de una solución definitiva que les permita respirar tranquilos después de tantos días.
El origen podría estar en el piso de arriba
Según los afectados el problema podría estar en la vivienda superior, que se encuentra en la octava planta del edificio, donde se pueden apreciar graves deficiencias en la terraza y las conducciones de desagüe.
La familia asegura que en estos días se ha puesto en contacto con ellos el seguro de la vecina de la vivienda superior y les ha dicho que la incidencia, además de en la terraza superior, es de la comunidad, que la fachada está rajada. Una explicación que a los afectados aun no les convence y están a la espera de la respuesta del perito y del presidente de la comunidad.
La familia no descarta denunciar
Paqui y su nieto no descartan tomar medidas legales en el asunto para llegar a una solución que les deje vivir tranquilos. Consideran que se trata de una situación urgente, que requiere una intervención inmediata, ya que temen que el techo pueda ceder o que se produzca un accidente mayor.
Tienen claro que con un toldo en medio del salón no pueden seguir viviendo y aseguran que van a llegar donde haga falta para remediarlo. A pesar del cansancio y de lo duro de la situación, se encuentran con fuerzas para seguir luchando.
Muchos afectados por el temporal
La historia de Paqui y Dani es la situación límite que viven muchas familias en el campo de Gibraltar tras el tren de borrascas que ha asolado la península y en especial la comunidad andaluza y ha dejado y sigue dejando un reguero de incidencias.
A los efectos acumulados de las borrascas Leonardo y Marta, con inundaciones, carreteras cortadas, desalojos preventivos y decenas de intervenciones de emergencia hay que sumar una serie de seísmos de baja magnitud registrados en distintos puntos de la comarca y del entorno del Estrecho, sin que se hayan producido daños materiales ni personales.
La cifra de emergencias atendidas por la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) en el enjambre de borrascas que afecta a Andalucía desde el pasado 27 de enero ha superado ya la barrera de los 11.000 incidentes (11.027), de los que 2.349 han sido en Cádiz, Sevilla (1952), Jaén (1.872), Granada (1.513), Málaga (1.104), Córdoba (1.032), Almería (712) y Huelva (493).