Super Bowl

La camiseta que Bad Bunny regaló a los empleados de Zara tras la Super Bowl, convertida en artículo de lujo: piden hasta 30.000 euros por ella

La camiseta que los empleados de Zara encontraron en su mesa como regalo de agradecimiento de Bad Bunny
La camiseta de Bad Bunny junto a la nota de agradecimiento que los empleados de Zara en Arteixo encontraron en sus mesas. CEDIDA
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A CoruñaEl gesto de Bad Bunny regalando una réplica de la camiseta que lució en su show de la Super Bowl a los empleados de Zara se ha convertido en pocas horas para algunos en una oportunidad de negocio fácil. Algunas de esas camisetas se pueden encontrar ya en plataformas de venta de segunda mano, como Vinted o Wallapop a precios casi desorbitados: hasta 30.000 euros llegan a pedir por la prenda que el artista puertorriqueño regaló a todos los empleados de las oficinas centrales de Inditex en Arteixo, que habían participado en el diseño del vestuario que lució en su espectáculo.

Anuncios publicados en una plataforma de venta con camisetas que Bad Bunny regaló a los empleados de Zara
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Los empleados se encontraron este pasado lunes, horas después del show, al llegar a su puesto de trabajo con la sorpresa: sobre su mesa la camiseta,  en todo crudo, corte oversize y con el 64 similar a la que llevaba Bad Bunny en su actuación, y junto a ella una nota, en la que Benito les agradecía el esfuerzo. 

 “Gracias por el tiempo, el talento y el corazón que pusieron en esto. Gracias por hacerlo real, este show también fue de ustedes” les decía. ”Espero que lo disfruten” , Y termina su mensaje con un "¡nos vemos pronto!"  que podría abrir la puerta a una posible visita del artista a las instalaciones de Inditex. 

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Pero algunos de los empleados, después de posar con las camisetas puestas y grabar algunos vídeos agradeciendo el gesto al artista no han tardado en intentar hacer negocio, con una prenda que no está previsto que salga a la venta, según han confirmado desde la marca gallega, ya que tanto la camiseta como el resto del outfit ha sido diseñado con un propósito “únicamente artístico”. 

Se puede encontrar desde los 300 hasta los 3.000 euros

La prenda se ha convertido en solo unas horas en objeto de deseo de fans y coleccionistas y algunos de los empleados no han dudado en intentar sacarse un ingreso extra con ella. Entre poder guardar un recuerdo de una colaboración exclusiva de la marca y un proyecto tan especial y la oportunidad de un jugoso ingreso extra, algunos empleados ya han decidido dejar la emoción a un lado y sacarse unos cientos de euros extra. 

Si en las primeras horas se podía encontrar algunas de ellas por 200 o 300 euros en las plataformas de venta, los precios han ido subiendo de manera progresiva, y ya se llegan a pedir 900, 2.000 y hasta 3.000 euros por la prenda, con la que los vendedores incluyen además la tarjeta de agradecimiento. 

Anuncio publicado en una plataforma de venta donde se piden 3.000 euros por la camiseta de Bad Bunny

Un estilismo en tonos neutros pensado y diseñado para el show

La camiseta forma parte del estilismo “total look Zara” con el que Bad Bunny protagonizó uno de los shows más comentados de los últimos años en el descanso de la Super Bowl.  La firma gallega diseñó todo su vestuario y también el de bailarines y músicos.

Su primer outfit consistía en dos piezas monocromáticas, en tono crudo, con una camisa con cuello y corbata y la camiseta oversize en crudo, al estilo de jugador de fútbol americano con el dorsal 64 y el nombre de Ocasio (un guiño personal al apellido), junto con pantalones de la firma gallega y zapatillas de una edición especial de Adidas. Más tarde, en la segunda parte del show, se cambió a un segundo look de Zara, añadiendo un blazer de doble botonadura también en color crema.   

El equipo de creativos de Zara trabajó en estrecha colaboración con Bad Bunny y con su director creativo Janthony Oliveras, además de con el estilismo de la mano de Storm Pablo y Marvin Douglas Linares, para reflejar en las prendas este momento único, que honró su visión y su fuerte estilo personal. 

Bad Bunny en la Super Bowl

Ahora, la prenda más icónica de su estilismo y que se creó como un gesto de agradecimiento para los trabajadores se ha convertido en pieza de coleccionista, en artículo de lujo y en negocio redondo para algunos de los empleados, porque confían en que pueden encontrar quien esté dispuesto a pagar hasta 3.000 euros por ella.