Cáncer

El llamamiento de María del Mar, una madre de Sevilla con cáncer metastásico: “Quiero vivir por mis hijos”

María Del Mar padece cáncer de glándula salival con metástasis en el pulmón y el hígado.. Redacción Andalucía
  • María tiene un cáncer de glándula salival con metástasis en el pulmón y el hígado

  • Hay un tratamiento probado que podría ampliar su tiempo de vida pero el coste está fuera de su alcance

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María del Mar Domínguez, una madre sevillana de 43 años, está atravesando uno de los momentos más difíciles de su vida. Como ella misma reconoce, “la vida te pone zancadillas y me ha tocado a mí”, pero añade con determinación: “Voy a luchar todo lo que pueda”. 

Todo comenzó con un bulto en la mandíbula, al que en un primer momento no le dio importancia. Al persistir, decidió acudir a su médico de cabecera, quien inicialmente le diagnosticó una infección. Sin embargo, el bulto no dejaba de crecer, y finalmente María fue derivada a un especialista.  

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Un diagnóstico que le ha cambiado la vida 

Fue en marzo del año pasado cuando recibió la noticia que cambiaría su vida: un cáncer de glándula salival de bajo grado con metástasis en pulmón e hígado. Sin embargo, la realidad no se ajustaba a las expectativas iniciales: el cáncer se comportaba de manera agresiva, desafiando los pronósticos. 

Desde aquel diagnóstico, su vida se transformó por completo. A sus 43 años, con dos hijos, María se enfrenta a la enfermedad con una mezcla de miedo, desesperación y una fuerza inquebrantable. “Voy a luchar por vivir”, “quiero vivir por mis hijos” repite con firmeza, consciente de que cada día es un nuevo desafío. 

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Buscando terapias alternativas 

No obstante, la situación es angustiosa: hace apenas unas semanas, a su marido le comunicaron que el pronóstico podría limitar la vida de María a solo unos meses. Frente a esta noticia devastadora, María no se ha rendido. Ha buscado alternativas terapéuticas que complementen el tratamiento convencional, incluyendo otras técnicas que han demostrado efectos prometedores en algunos pacientes.  

Un tratamiento probado que podría ampliar su tiempo de vida y mejorar su calidad, pero su coste, estimado en unos 11.000 euros, está en estos momentos fuera de su alcance, no puede asumirlo sola. 

Una campaña para costear un tratamiento vital 

La mujer se mantiene firme, con la mirada puesta en la vida, y una enorme voluntad de seguir adelante a pesar de la incertidumbre. Por eso, esta sevillana y su familia han puesto en marcha La campaña “Una oportunidad de vida” para seguir junto a mis hijos, a través de GoFundMe, una la mayor plataforma de recaudación de fondos sociales en todo el mundo. 

Una iniciativa que ha tenido muy buena acogida y que en tan solo una semana ha logrado reunir con donaciones anónimas los 11.000 euros que necesita para ese tratamiento. 

María está muy contenta con la campaña: “No sabía que había gente tan buena”. Mañana mismo acude a la clínica de Marbella donde se somete a la primera sesión de este nuevo tratamiento complementario a su tratamiento oncológico. 

Las redes sociales también se han volcado 

Las redes sociales también se han volcado con María, generando una ola de apoyo y solidaridad que ha traspasado fronteras. Amigos, conocidos e incluso personas que no la conocen personalmente han compartido su historia, enviándole mensajes de ánimo y esperanza.  

Campañas de difusión y publicaciones solidarias buscan visibilizar su lucha contra el cáncer metastásico, poniendo de relieve la fuerza de la comunidad digital y el impacto positivo que puede tener cuando se une en torno a causas humanas

Apoyo incondicional en la lucha de María 

A pesar de los golpes de la vida, María está muy agradecida a todos los que le están apoyando en este duro proceso y se acuerda de su familia, de su mejor amiga y de la protectora La sonrisa animal, que se han volcado en su causa.  

María del Mar encarna la lucha diaria de muchas personas que enfrentan un diagnóstico inesperado y desafiante. Su historia no solo habla de la dureza de la enfermedad, sino también de la resiliencia y la esperanza. Con cada tratamiento, cada sesión de quimioterapia y cada alternativa explorada, su determinación se fortalece. “Tengo muchas ganas de vivir”, asegura, recordando que incluso en los momentos más oscuros, la fuerza interior puede convertirse en una luz que guía hacia adelante. 

Hoy, su vida gira en torno a tratamientos médicos, consultas y cuidados, pero también alrededor de su familia, que se ha convertido en su mayor apoyo. Sus hijos, conscientes del desafío, se mantienen cerca, ofreciendo amor y compañía en cada paso de este difícil camino. María ha decidido no dejarse vencer por el miedo y afrontar la enfermedad con valentía, buscando no solo sobrevivir, sino vivir plenamente mientras lucha.