El torero Javier Moreno 'Lagartijo', en huelga de hambre a las puertas de la plaza de Córdoba: "El triunfo se me ha pagado con silencio"

Javier Moreno 'Lagartijo', descendiente de Manolete, inicia una protesta indefinida para exigir un puesto en la Feria de Mayo tras triunfar y "ser vetado"
"Llevo dos capotes para abrigarme, agua y suero; de aquí no me muevo hasta que haya justicia taurina", asegura el matador a las puertas de Los Califas
CórdobaLa imagen puede parecer de de otra época, pero es de esta. En plena era de los algoritmos y la inmediatez, un hombre ha decidido que su vida vale lo mismo que su "honor profesional". Se trata del matador de toros cordobés Javier Moreno 'Lagartijo', que ha iniciado una huelga de hambre indefinida a las puertas de la Plaza de Toros de Córdoba. Su cama es un catre; su manta, dos capotes y su objetivo, que la empresa de la plaza de su tierra lo incluya en los carteles de la próxima Feria de Mayo.
Sentado junto a la emblemática Puerta de Los Califas, Moreno no solo lucha contra el frío de la noche cordobesa, sino contra lo que él denomina una "injusticia moral". "Soy matador de toros de Córdoba, tomé la alternativa en 2022 y salí a hombros junto a figuras como Talavante y Roca Rey", recuerda con amargura.
Para el diestro, el hecho de que un triunfo de tal calibre en una plaza de primera no haya tenido continuidad es inexplicable: "Es de razón moral y honrada taurinamente que cuando un torero triunfa en su tierra, lo repitan. Es de justicia".
El "exilio" en Perú con 50 corridas
La trayectoria de 'Lagartijo' es la de un torero que se ha visto obligado a buscarse el pan a miles de kilómetros de su hogar. Ante la falta de oportunidades en España, el diestro se marchó a Sudamérica, donde ha estado forjado su carrera. "He hecho 50 corridas en cuatro temporadas en Perú, jugándome la vida en plazas sin enfermería", relata. Una dureza que, asegura, le ha preparado para el sacrificio que está realizando ahora en su ciudad natal.
A pesar de su bagaje como novillero, donde pisó plazas de la importancia de Sevilla y Madrid y salió a hombros en Córdoba hasta en cinco ocasiones, el matador siente que en su propia casa le han "cortado las alas". La respuesta que ha recibido este año por parte de la empresa ha sido, según sus palabras, el detonante de su protesta: "Me han llegado a decir que la gente de Córdoba no me quiere y que mis compañeros no quieren torear conmigo. Eso es lo que más duele".
"El triunfo se me ha pagado con silencio. He triunfado aquí siempre, pero parece que eso no cuenta", lamenta el torero tras sus primeras 24 horas de huelga.

"Soy descendiente de Manolete y Lagartijo"
La protesta de Javier Moreno es la de un joven que siente el peso de la historia sobre sus hombros. Pertenece a una de las dinastías más importantes del toreo, siendo descendiente directo de figuras legendarias como Manolete y el primer Lagartijo. Para él, torear en Córdoba no es solo un trabajo, sino más bien un derecho de sangre y también de méritos.
"Ser torero es lo más grande que tengo. Vengo de familia taurina y no puedo permitir que se me falte al respeto de esta manera", afirma con determinación. A pesar de las bajas temperaturas que se registran estos días, Moreno se muestra inquebrantable en su postura, utilizando una de las frases más célebres del refranero taurino para definir su estado: "Hace frío, pero más cornadas da el hambre".
Para él, el dolor físico de no comer es menor que el dolor anímico de haber estado cuatro años fuera de su casa por falta de contratos.
El respaldo de los suyos
La estampa del torero con su catre, su esterilla y sus botellas de agua y suero ha despertado una oleada de cariño a su alrededor. Durante las primeras horas de su encierro a la intemperie, 'Lagartijo' ha recibido el apoyo de aficionados, vecinos y también de grandes figuras del escalafón que le han mostrado su apoyo, según cuenta el propio torero.
"Voy a seguir hasta que el cuerpo aguante y más allá", advierte. Él mismo sabe que se trata de lucha de David contra Goliat, donde un torero joven intenta romper el sistema de despachos: "De aquí no me muevo hasta que se me respete", sentencia bajo la mirada de las estatuas que custodian la plaza.
La Feria de Mayo de Córdoba está a la vuelta de la esquina y los carteles están a punto de cerrarse. El tiempo corre en contra de Javier Moreno, pero su huelga de hambre ya ha conseguido que se vuelva a hablar de él.
