Seis hermanos de Jaén buscan a los dos pequeños que dieron en adopción: "Solo queremos reencontrarnos"

Diego, Reyes, Juana, María, Silvia y Salvador buscan a sus dos hermanos pequeños, dados en adopción al nacer.. Redacción Andalucía
  • Reyes, una de las hermanas, relata la difícil infancia que vivieron y la promesa de encontrar a los pequeños que su madre no pudo cumplir

  • Los jóvenes, nacidos en 1997 y 1999, residirían actualmente en Málaga y sus padres adoptivos pertenecerían al ámbito sanitario

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JaénSe llaman Diego, Reyes, Juana, María, Silvia y Salvador. Son seis hermanos que comparten un pasado complejo, marcado por una infancia difícil que les llevó a vivir en acogida con sus tías maternas, pero sobre todo por una ausencia que les sigue pesando año tras año. Porque tienen otros dos hermanos menores a los que se les perdió la pista nada más nacer.

Los dos niños fueron dados en adopción en Jaén capital a finales de los noventa, y hoy, estos hermanos mayores han lanzado un llamamiento desesperado a la colaboración ciudadana para lograr el abrazo que llevan más de dos décadas esperando.

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La historia de esta familia se rompió definitivamente cuando la madre, que falleció hace 17 años, no pudo hacerse cargo de los dos recién nacidos. En aquel momento, los seis hijos mayores ya habían sido repartidos entre sus tías (una se quedó con tres, otra con dos y otra con uno) porque la situación en el hogar era insostenible. "Mi madre era alcohólica, y aunque nunca nos faltó nada, vimos cosas que no eran propias de nuestra edad; por ejemplo, los mayores nos hacíamos cargo de los pequeños", relata Reyes.

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Por eso, esos dos bebés fueron los únicos que salieron del círculo familiar directo hacia la adopción ante la imposibilidad de las tías de acoger a más niños.

Un protocolo administrativo que frenó el encuentro

Cuando el mayor de los hermanos buscados cumplió la mayoría de edad, Reyes y sus hermanas Juana y Silvia acudieron a la Junta de Andalucía para iniciar el programa de búsqueda de orígenes. Sin embargo, lo que debería haber sido un proceso de acercamiento se convirtió en todo lo contrario. "Nos pegamos dos años yendo a psicólogos como marca el protocolo, pero cuando se pusieron en contacto con ellos, los niños se asustaron", explica Reyes.

El riguroso sistema de citas, intercambio de cartas y fotos antes del encuentro físico desanimó a los jóvenes, que entonces prefirieron no seguir adelante con el proceso. "Ellos no querían estar yendo dos años al psicólogo para conocernos, querían que fuera algo más natural, y al final dijeron que no seguían", lamenta la hermana.

A pesar de aquel intento fallido, los seis hermanos están convencidos de que, ahora que son adultos independientes, el deseo de conocer sus raíces sigue vivo en ellos.

Los datos clave: Málaga, la sanidad y la mecánica

La familia cuenta con datos muy específicos que esperan que sirvan para que alguien los reconozca o para que ellos mismos se sientan identificados. El mayor de los dos nació el 2 de noviembre de 1997 en Jaén y en el Registro Civil figura como José Antonio, aunque saben que su nombre actual es Ignacio. Además han escuchado de él que es un apasionado de la mecánica.

Por su parte, el menor, nació el 31 de julio de 1999, bajo el nombre de Juan Miguel, aunque seguramente no se le conozca actualmente así.

La información que maneja la familia sitúa a ambos residiendo en la provincia de Málaga. Además, tienen constancia de que sus padres adoptivos trabajan o trabajaban en el sector sanitario. "Nuestra madre murió con la pena de no conocer a sus dos hijos pequeños, porque solo los vio al nacer. Nosotros siempre hablamos de ellos, siempre están presentes", confiesa Reyes, quien subraya que no buscan juzgar el pasado ni interferir en sus vidas, sino simplemente cerrar una herida familiar que lleva abierta 27 años.

Un llamamiento a la provincia de Málaga

Los seis hermanos han difundido sus nombres y sus historias en redes sociales, confiando en que la "teoría de los seis grados de separación" funcione esta vez. Piden que cualquier persona que trabaje en el ámbito sanitario en Málaga o que conozca a dos hermanos con estas edades y origen jiennense, se ponga en contacto con ellos.

"Esperamos con ilusión cualquier información. Queremos decirles que aquí tienen una familia que nunca los olvidó y que los hermanos no deberían estar separados", concluye Reyes. La búsqueda no es solo por ellos, sino por la memoria de una madre que dejó el alcohol un año antes de morir y que, según sus hijos, falleció con el nombre de sus dos pequeños en el pensamiento.