Maltrato infantil

Familias de la guardería de Jerez denunciada por maltrato infantil defienden a las docentes: "Son madres antes que profesoras"

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Familias de la guardería de Jerez denunciada por maltrato infantil defienden a las docentes. Pixabay
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CádizLa denuncia por presunto maltrato infantil contra las trabajadoras de la guardería de Guadalcacín, en Jerez de la Frontera (Cádiz), ha provocado una reacción inmediata de las familias que actualmente llevan a sus hijos al centro. Frente a las acusaciones de zarandeos y gritos, varias madres y familiares han decidido salir en defensa de la profesionalidad de las cuatro docentes señaladas.

Esta postura surge como respuesta directa a la denuncia interpuesta por dos antiguas alumnas de prácticas y dos madres de años anteriores. Para las familias que viven el día a día de la escuela, esta versión de los hechos no coincide con la realidad que observan cada mañana al dejar a sus bebés en el centro.

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"Mi niño está allí desde los seis meses y jamás ha entrado descontento; si ve a las profesoras fuera de clase, se va corriendo hacia ellas", explica una de las madres. Ella ha decidido aportar su visión del conflicto para matizar la imagen que se está proyectando de la guardería donde se educa su hijo.

La confianza de un pueblo pequeño

En una localidad como Guadalcacín, donde la mayoría de los vecinos se conocen personalmente, la confianza en el entorno escolar es fundamental. Entre quienes apoyan al equipo docente se encuentra la tía de uno de los alumnos actuales, quien recuerda que una de las señaladas ya fue profesora de su propia hija hace 23 años.

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"Son un encanto con los niños, las conozco de toda la vida y son madres antes que profesoras; no damos crédito a lo que ha pasado", relata mientras insiste en el daño personal que están sufriendo las trabajadoras. Las familias destacan que las docentes siempre han mantenido una relación de transparencia total con ellas.

Según explican, la dirección del centro reunió a todos los padres para informarles de la interposición de la denuncia antes incluso de que el caso saltara a los medios. En aquel encuentro, las trabajadoras leyeron el contenido de la acusación para evitar que los rumores se extendieran por el municipio y para tranquilizar a las familias.

El respaldo a la dirección

"Confiamos totalmente en ellas y las apoyamos porque siempre han ido de frente", señala la madre, recalcando que muchos niños lloran cuando llega la hora de irse a casa porque se sienten felices en el aula. Para estas familias, la disciplina necesaria en el aprendizaje diario no debe confundirse con las conductas descritas en la denuncia judicial.

Más allá del recorrido que tenga la investigación, la preocupación de estas madres radica en el señalamiento público de unas trabajadoras que son sus propias vecinas. Describen a un equipo que, a pesar del estrés del proceso, sigue recibiendo a los alumnos con alegría para no romper su rutina educativa.

Mientras la justicia avanza para determinar si existió algún comportamiento irregular, gran parte de la comunidad escolar de Guadalcacín ha cerrado filas con sus maestras. Se trata de una defensa basada en el conocimiento personal de las cuatro profesionales y en la experiencia diaria de los menores.

El miedo a las etiquetas

"Es una pena porque ya van a estar señaladas tanto las denunciantes como las denunciadas", lamentan estas familias, quienes esperan que la resolución del conflicto devuelva la paz a la guardería. Porque, inevitablemente, El ambiente en el pueblo se mantiene tenso a la espera de que se depuren responsabilidades penales.

La movilización de los padres ha sido completamente espontánea desde el primer momento. A pesar de la gravedad de los hechos denunciados, no ha mostrado duda alguna sobre el buen trato que sus hijos reciben dentro del pueblo, algo que las docentes denunciadas agradecen.

Hasta el momento ningún alumno ha abandonado las aulas, a l a espera de lo que concluya la investigación.