Sevilla 'monitoriza' la bulla: sensores inteligentes medirán en tiempo real el flujo de personas esta Semana Santa

El Ayuntamiento instalará más de 30 dispositivos para contabilizar teléfonos móviles y ofrecer un "semáforo de ocupación" exacto a través de una aplicación
La prueba piloto permitirá al CECOP tomar decisiones más rápidas y emitir mensajes por altavoces en los puntos críticos del Casco Antiguo
SevillaA un sevillano no hay bulla que se le resista, pero a veces, la propia ciudad se vuelve un laberinto infranqueable que impide llegar a ese rincón exacto donde espera su cofradía. El "ir de una a otra" se ha convertido, con los años, en una cuestión de estrategia y paciencia. Por eso, de cara a la Semana Santa de 2026, el Ayuntamiento de Sevilla ha decidido dar un salto tecnológico para intentar que la movilidad peatonal deje de ser una moneda al aire.
Según informan fuentes municipales, la Junta de Gobierno ha aprobado un convenio con la empresa Iertec Smart Technologies para desplegar una red de entre 30 y 40 sensores que medirán, minuto a minuto, cuánta gente hay realmente en las calles.
Hasta ahora, el control de la afluencia dependía de la visión de las cámaras de seguridad. Los técnicos del CECOP (Centro de Coordinación Operativa) observaban las imágenes y, basándose en esa percepción visual, actualizaban los famosos "semáforos" en las redes sociales de Emergencias Sevilla: rojo para ocupación alta, naranja para media y verde para zonas tranquilas.
Sin embargo, este año la precisión será digital. El nuevo sistema detecta el número de dispositivos móviles activos en un radio determinado, lo que ofrece una cifra casi exacta de la densidad de personas sin necesidad de que nadie la estime "a ojo".
Un semáforo en el bolsillo del ciudadano
La gran novedad para los sevillanos es que esa información no se quedará solo en los despachos de los cuerpos de seguridad. A través de la App Sevilla, cualquier ciudadano podrá consultar en tiempo real el estado de las vías antes de moverse. Si una calle estrecha del centro está a punto de alcanzar su aforo máximo —el cual ya ha sido calculado previamente por los técnicos—, el usuario lo sabrá antes de llegar y quedar atrapado.
"Este año es una prueba piloto", explican desde el Ayuntamiento. El objetivo es que, si el sistema funciona con la precisión esperada bajo la presión de la Semana Santa, se quede de forma permanente para otros eventos multitudinarios como la Feria de Abril, la Cabalgata de Reyes o finales de la Copa del Rey. El Consistorio facilitará la instalación y los suministros, y a cambio recibirá no solo el uso de la tecnología, sino un asesoramiento técnico en tiempo real que puede ser clave para evitar situaciones de riesgo en zonas de alta concentración.
Altavoces y respeto a la privacidad
Para aquellos que teman por su intimidad en medio de tanto sensor, el Ayuntamiento es tajante y asegura que en ningún caso se recogen datos personales ni información privada de los teléfonos. El sensor solo detecta la "señal" de que allí hay un dispositivo, permitiendo contar "cabezas", pero nunca identificar quién está detrás del móvil.
Las zonas exactas de instalación aún se están perfilando, pero los sensores se ubicarán en los 33 puntos del Casco Antiguo que ya cuentan con cámaras de videovigilancia. Además, se sumará otra novedad, un sistema de audio. A través de altavoces instalados en estas áreas críticas, el CECOP podrá emitir mensajes directos a la multitud en caso de necesidad, ya sea para pedir calma, informar de una incidencia o reconducir el flujo de personas hacia calles menos congestionadas.
El futuro de las grandes fiestas
Esta experiencia piloto busca adquirir la experiencia necesaria para gestionar por sí misma esta herramienta en el futuro, sin depender de convenios externos. El reto es mayúsculo, monitorizar una de las fiestas más masivas del mundo sin romper su esencia.
La Semana Santa de 2026 será, por tanto, la del "semáforo inteligente". Una idea que pretende ayudar al sevillano a encontrar ese hueco para ver a su hermandad y, sobre todo, a garantizar que el camino de vuelta a casa sea tan seguro como el de ida. Porque en Sevilla, la bulla es parte del rito, pero ahora la tecnología ayudará a que no sea un obstáculo.
