Crisis de Pareja

Una experta en relaciones de pareja explica qué hacer si te han sido infiel: "Si decides quedarte, necesitas saber todo"

Fotograma de la película 'Match Point'
Fotograma de la película 'Match Point'. DreamWorks SKG
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¿Qué nos ocurre cuando nuestra pareja no es infiel? A nivel psicológico, una infidelidad puede suponer las mismas consecuencias que un trauma, mucho más dependiendo de cómo sea nuestra relación de pareja; porque no es lo mismo para aquellas que llevan muchos años de relación, que para las que se acaban de conocer, ni tampoco cómo se ha llevado a cabo la infidelidad y durante cuánto tiempo se ha ocultado. Las variables son muchas, y, sin embargo, las consecuencias siempre son nefastas para la personas que las sufre...

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"Cuando descubres una infidelidad, no solo pierdes a tu pareja o la confianza en ella, pierdes tu propia brújula de la realidad. Los síntomas son muy parecidos a los de un trauma: pensamientos intrusivos a cualquier hora, imágenes mentales que no puedes controlar, hipervigilancia constante, dificultad para dormir, ansiedad que te come por dentro... He tenido pacientes que me cuentan que revisan el móvil de su pareja obsesivamente, que no pueden concentrarse en el trabajo, que han perdido kilos porque no pueden comer", así lo explica la autora de 'Antídoto contra la infidelidad', un nuevo libro publicado por Plataforma Editorial que, precisamente, con la ayuda de la especialista en parejas, Emma Trilles, está dirigido a aquellas personas a las que les ha sido infiel su pareja.

Otra de las grandes consecuencias psicológicas es la pérdida de la autoestima, además de compararse con la otra persona, sentirse insuficiente, no deseado, reemplazable... "Lo que más me preocupa es el impacto a largo plazo si no se trabaja bien. He visto personas que, años después, siguen sin poder confiar en una nueva pareja. Desarrollan una hipervigilancia que contamina todas sus relaciones futuras. O bien se vuelven evitativas, manteniendo siempre distancia emocional para no volver a ser heridas. Es como si la infidelidad les hubiera enseñado que amar es peligroso, y eso es terrible porque todos necesitamos vínculos sanos".

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Obviamente, se pueden hacer muchas cosas, como, por ejemplo, pedir ayuda a profesionales de la salud mental, en el caso de que consideremos que la infidelidad no nos deja avanzar y nos perjudica en nuestro día a día. Lo que sí es normal es que durante muchos meses estemos atravesando una etapa complicada, algo similar a un duelo, si es que hemos decidido terminar la relación. A corto plazo, vamos a necesitar tiempo, paciencia y espacio. Y, a largo plazo, dependerá de cada persona, pero lo que Emma Trilles asegura que lo que es importante es la honestidad. "Si decides quedarte, necesitas saber todo. Sí, va a doler, pero es la única base sobre la que se puede reconstruir algo. La persona que fue infiel tiene que responsabilizarse sin justificaciones del tipo "es que tú también...". Primero responsabilidad total, después ya habrá tiempo para analizar qué pasaba en la relación".

Por lo tanto, si decides perdonar la infidelidad tendrás que empezar de cero, es decir, empezar a construir de nuevo la relación; mientras que si decides dejar la relación, lo más recomendable será procesar bien el duelo y dejar que el tiempo pase para poder volver a tener una relación.

El proceso de sanación después de una infidelidad requiere varias cosas:

  • Tiempo. Hay personas que pueden necesitar años.
  • Verdad completa.
  • Responsabilidad total de quien fue infiel.
  • Comprensión profunda del porqué. Es decir, entender qué dinámicas, qué vacíos, qué miedos llevaron a esto, no para excusarlo sino para asegurarse de que no vuelva a pasar.
  • Reconstrucción desde cero. Nuevos acuerdos, nuevas formas de relacionarse, probablemente con ayuda profesional.

Infieles por naturaleza: ¿existen o son un mito?

Según el libro 'Antídoto contra la infidelidad', esta tiene varias fases. La primera fase de una infidelidad comienza con una atracción y la fantasía donde la persona idealiza completamente al potencial amante. Esta fase tiene tres etapas: primero los pensamientos intrusivos y la búsqueda de coincidencias, después la conexión emocional donde se justifica todo como "amistad", y, finalmente, el contacto físico que evoluciona hacia encuentros sexuales planificados. "Durante esta fase, quien es infiel vive en una burbuja de euforia, adrenalina y novedad, sintiéndose vivo y especial. Para la pareja que no sabe, si intuye algo, empieza una tortura silenciosa de sentir que algo no encaja, mientras experimenta un distanciamiento emocional que no puede explicar". Después ya comienza otra fase que implica una crisis emocional muy grande donde ya no hay vuelta atrás. "El peso de las mentiras continuas genera un desgaste psicológico tremendo, afectando el rendimiento laboral, las relaciones familiares, y la salud mental. La persona se encuentra completamente paralizada, incapaz de tomar decisiones porque cualquier camino implica causar dolor y pérdida".

Es cierto que a todos nos puede suceder que alguien nos atraiga física o emocionalmente estando en pareja, pero hay personas a las que la parece que la infidelidad se les da bien. Se les conoce popularmente como los "infieles por naturaleza", pero ¿qué opinan las expertas/os? ¿Existen realmente? Emma Trilles, psicóloga con más de 28 años de experiencia y Estrella de Oro otorgada por el Instituto para la Excelencia Profesional, asegura que se trata de un mito. Y lo dice después de haber atendido a todo tipo de personas que han sido infieles, desde el ejecutivo exitoso hasta el padre de familia ejemplar, desde la mujer empoderada y feminista hasta la persona que jamás pensó que le pasaría esto. "Lo que sí he observado es que hay ciertos factores de riesgo: personas con alta búsqueda de sensaciones, con apegos inseguros, con historias familiares donde la infidelidad era la norma, o con una baja capacidad para gestionar el aburrimiento y la frustración".

Pero aquí viene lo interesante: en consulta ve mucho a personas que todo el mundo describiría como "buena gente". "Y ellas mismas no entienden cómo han llegado ahí. Me dicen: "Emma, yo he criticado toda mi vida la infidelidad, mis valores van en contra de esto". Por eso insisto tanto en que nadie está completamente a salvo. He visto más patrones en las dinámicas que en las personalidades: personas que no saben decir que no, que evitan conflictos a toda costa, que tienen dificultades para poner límites, o que usan la validación externa como parche a una autoestima frágil".

Insatisfacción general: un mal social que afecta a la fidelidad

Vivimos en la era de la insatisfacción crónica, como ya sabemos. La digitalización y la aparición de las redes sociales han complicado mucho el universo sentimental, y muchas parejas tienden a compararse, a buscar emoción, novedad o a no sentirse a gusto en la rutina del día a día. Esa insatisfacción puede derivar en una infidelidad. "Hemos perdido completamente la capacidad de valorar lo que tenemos porque siempre hay algo "mejor" a un scroll de distancia. Y sí, creo que para muchas personas la infidelidad se ha convertido en una especie de automedicación emocional. Es la inyección de adrenalina que necesitan para sentirse vivos en una vida que perciben como gris, predecible, aburrida", subraya la psicóloga.

El problema es que la excitación no es felicidad ni amor profundo. Esa chispa que se consigue en el inicio es efímera y para construir una relación a largo plazo hacen falta muchos más ingredientes que ese "fuego" de los inicios. "Lo que me da pena es que muchas personas están tirando hogueras por perseguir fuegos artificiales. Y no digo que las relaciones largas no deban tener chispa, pero esa chispa no puede venir de la transgresión o la traición. Tiene que venir de seguir eligiéndose, de mantener la curiosidad por el otro, de atreverse a ser vulnerables juntos".

Además de la insatisfacción, hay otros problemas de pareja detrás de una infidelidad. Los más comunes son:

  • Comunicación superficial
  • Vida sexual inexistente o rutinaria sin que nadie se atreva a abordar el tema
  • Resentimientos acumulados
  • Inercia: estar juntos porque siempre han estado juntos, no porque cada día elijan estarlo
  • Cargas desiguales, especialmente en parejas con hijos.
  • Parejas que nunca aprendieron a gestionar conflictos sanos
  • La pérdida total del romance, del cortejo, del cuidado mutuo

"La tecnología ha convertido la infidelidad en algo mucho más accesible: no necesitas salir de casa, no necesitas un plan elaborado, está todo ahí, en tu móvil, a un mensaje de distancia"

La infidelidad virtual, cada vez más común

Según varias encuestas, un 63% de la población entre 18 y 34 años, afirma utilizar estas plataformas más de dos horas al día. Ese aumento de nuestra vida virtual hace que muchas infidelidades empiecen primero en el entorno digital. "La tecnología ha convertido la infidelidad en algo mucho más accesible: no necesitas salir de casa, no necesitas un plan elaborado, está todo ahí, en tu móvil, a un mensaje de distancia".

¿Son el paso previo a una infidelidad física? Pues para Emma Trilles no siempre. "Pero lo que me parece importante es dejar de minimizar la infidelidad virtual con el "no ha pasado nada porque no hubo contacto físico". Porque sí ha pasado. Ha pasado una conexión emocional, una intimidad que se está compartiendo con alguien fuera de la relación, secretos, fantasías, tiempo y energía emocional que se están desviando". La fantasía y una relación sin tener que discutir o friccionar es lo que engancha en estos casos, se idealiza a la otra persona. "Cada notificación es una dosis de dopamina, cada mensaje es una recompensa inmediata. Es como tener un casino emocional en el bolsillo. La vida real no puede competir con eso porque la vida real incluye “los malos días”, discusiones por dinero, y cansancio". Pero, ojo, porque lo virtual es insostenible, es un espejismo. Pero el problema es que cuando te das cuenta, muchas veces ya has causado daño real...