Recibe el alta la última superviviente del accidente de Adamuz en Huelva: “Lo que te queda es todo lo que pasaste allí estando despierta”

Recibe el alta, Amalia, la ultima victima del accidente de Adamuz hospitalizada en Huelva. Redacción Andalucía
  • Amalia es totalmente dependiente y sabe que le queda un largo camino por delante

  • Lo que más ganas tiene de hacer es darse un baño en casa

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Después de dos meses hospitalizada en Huelva, Amalia, la última superviviente del accidente ferroviario de Adamuz que permanecía en un centro hospitalario de la provincia, ha abandonado contenta el hospital, en silla de rueda, y consciente de que su recuperación será larga pero que ya continuará en su casa. Fue la última persona rescata con vida de su vagón, unas horas que marcarán para siempre su vida. 

Con la voz entrecortada, Amalia ha contado que ha vivido momentos “muy duros”. Asegura que al principio no se podía ni mover, aunque “sigo siendo una persona totalmente dependiente de mi madre, no puedo a penas moverme, no puedo ponerme de pie. Para ir al baño necesito pañales... Ha sido bastante duro, pero tengo muchas ganas de volver a casa y cambiar las paredes del hospital”. 

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Dice que lo que más ganas tiene de hacer es darse un baño “Al final aquí en el hospital pues te asean moviéndote de un lado y de otro y tengo ganas de llegar a mi casa y bañarme”. 

Aún le queda mucho camino para recuperarse 

El momento más duro para ella no ha sido el tiempo hospitalizada, sino el camino que sabe que le queda por delante. “Me voy a casa y probablemente hasta dentro de un año no podré estar bien”. Amalia cuenta que tendrá que someterse a varias operaciones. 

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La joven de 31 años de edad y médico de profesión, sufrió múltiples fracturas y lesiones graves durante el siniestro, incluyendo fracturas de fémur, clavícula, omóplato, sacro y vértebras dorsales, además le han reconstruido por completo una oreja. 

Amalia intenta superar además el impacto psicológico de la experiencia, ya que permaneció consciente durante tres horas y media mientras estaba atrapada en el vagón: “Al final lo que te queda es todo lo que pasaste allí estando despierta”. “Fue muy duro, sobre todo porque siendo médico me hubiera gustado poder ayudar a los demás y no podía. Estaba atrapada”. 

Agradece la ayuda de su familia y el apoyo de los sanitarios 

Su vida cambio de repente. Había ido a Talavera a ver a su familia y volvía a Huelva porque trabajaba el lunes. “Pasé el fin de semana en Madrid con mis amigas y luego fui a Talavera y aproveché un fin de semana completo. Y bueno, ha sido muy completo”. Una tragedia difícil de olvidar, pero en la que se ha sentido muy apoyada por su familia y amigos: “Me he sentido súper arropada. Mi madre, mi tía y mi tío se turnaron para cuidarme, mis amigas pasaron noches conmigo, y hasta compañeros del centro de salud y pacientes vinieron a verme. Ha sido un respaldo increíble”. 

Amalia recuerda también la angustia vivida por su familia durante las primeras horas tras el accidente, cuando incluso su madre desconocía si estaba con vida. “Cuando iba en la ambulancia pedí al médico del 061 que llamara a mi madre para decirle que estaba viva. Hasta entonces no sabían nada”. 

Además del agradecimiento a su familia, ha destacado la labor del personal sanitario tanto en Córdoba, donde estuvo hospitalizada en un primer momento, como en Huelva, donde ha recibido atención especializada: “Las enfermeras, auxiliares y celadoras me trataron como si fuera de su familia, y los médicos de la unidad del dolor y traumatología fueron muy humanos conmigo. Sin ellos, esto habría sido mucho más difícil”. 

Un llamamiento para que se agilicen los trámites administrativos 

Asimismo, ha hecho un llamamiento para que se agilicen los trámites administrativos y de rehabilitación: “Ahora necesito facilidades para la movilidad reducida y sesiones de rehabilitación. Lo último que quiero estando en un hospital es pelearme con seguros o burocracia”. 

A pesar de las secuelas físicas y psicológicas, Amalia mantiene esperanza y confianza de poder volver a montarse en un tren en el futuro: “Con apoyo psicológico espero poder volver a subirme a un tren. Me gusta conducir, pero ahora tengo que priorizar la seguridad".