La autopsia de Sandra Peña revela que había ingerido alcohol el día del suicidio: "Que alguien me diga dónde bebió alcohol mi hija"
Los padres de Sandra han revelado datos de la autopsia como la presencia de 0,59 miligramos de alcohol en sangre
La Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional mantiene abierto el expediente administrativo iniciado al centro educativo
La familia de Sandra Peña, la menor sevillana fallecida el pasado mes de octubre y cuyo caso está vinculado presuntamente a una situación de acoso escolar, recurrirá el archivo de la querella presentada contra el colegio Irlandesas Loreto de Sevilla y varios docentes del centro. Así lo ha anunciado este viernes la madre de la joven, Zara Villar, quien considera que la decisión judicial supone “un paso atrás” en la lucha contra el ‘bullying’ en las aulas.
Villar ha insistido en que el objetivo de la familia es que el caso de Sandra “marque un antes y un después” y sirva para exigir una mayor responsabilidad ante situaciones de acoso escolar. “Queremos que se investigue para depurar responsabilidades”, ha señalado en declaraciones realizadas al programa ‘Hoy al Día’ de Canal Sur, donde mostró su desacuerdo con el archivo de la causa.
La familia sostiene que existían indicios suficientes
La madre de la menor sostiene que la querella estaba respaldada por la investigación desarrollada por la Fiscalía de Menores y por un informe de Inspección Educativa que, según afirma, reflejaba indicios claros de acoso escolar durante el curso anterior. A su juicio, el centro educativo debería haber activado el protocolo correspondiente ante los hechos detectados.
“Creo que no se ha tenido en cuenta toda la documentación”, lamentó Villar, quien considera que la situación que vivía su hija fue tratada por parte del entorno educativo como simples “cosas de niños” o “peleas entre iguales”. Según explicó, Sandra sufría un importante deterioro emocional y psicológico derivado del acoso que padecía.
Informes psicológicos
La madre también hizo referencia a informes psicológicos incorporados a la querella que, según indicó, relacionaban directamente el fallecimiento de la menor con una depresión provocada por el hostigamiento escolar. “Sandra no se sentía válida, no estaba contenta con su cuerpo”, relató Villar durante la entrevista televisiva.
Aunque mostró respeto por la resolución judicial, insistió en la necesidad de que continúe la investigación para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse. “Si esto se queda así, no habrá precedentes y muchos centros seguirán sin abrir protocolos”, advirtió.
La autopsia y nuevas incógnitas en la investigación
Durante sus declaraciones, Villar también reveló algunos datos de la autopsia practicada a la menor. Entre ellos, destacó la presencia de 0,59 miligramos de alcohol en sangre y planteó dudas sobre cuándo pudo producirse la ingesta. Según explicó, Sandra salió del colegio alrededor de las 14.30 horas y el fallecimiento fue certificado apenas diez minutos después: "Que alguien me diga dónde bebió alcohol mi hija".
La madre asegura que la menor no llegó a pasar por casa y que durante la inspección ocular no se localizaron restos de bebidas alcohólicas, por lo que pide que se esclarezcan todas las circunstancias relacionadas con aquel día.
Educación mantiene abierto el expediente al colegio
Paralelamente a la vía judicial, la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional mantiene abierto el expediente administrativo iniciado al centro educativo para determinar si actuó correctamente ante la posible existencia de acoso escolar.
Ese procedimiento deberá aclarar si hubo alguna infracción y su gravedad. Según explicó en su momento la Junta de Andalucía, las sanciones podrían ir desde un simple apercibimiento hasta medidas económicas o incluso la pérdida del concierto educativo en caso de considerarse una infracción muy grave.