Llamamiento a la prudencia en el Puerto Deportivo de Benalmádena tras el complicado rescate nocturno de un hombre que cayó al agua
El afectado no logró orientarse para localizar una de las escaleras de emergencia instaladas en el puerto ni pudo salir por sus propios medios
La rápida intervención de los marineros y del personal de seguridad evitó consecuencias graves durante un accidente ocurrido de madrugada en uno de los pantalanes
Un hombre tuvo que ser auxiliado durante la madrugada del martes al miércoles después de caer al agua cuando trataba de acceder a una embarcación atracada en el Puerto Deportivo de Benalmádena. La rápida actuación del equipo de marinería y de los vigilantes de seguridad permitió rescatarlo sin que sufriera daños de consideración.
El incidente se produjo durante una de las rondas nocturnas que realizan habitualmente los trabajadores portuarios para supervisar el estado de las instalaciones y comprobar que todo transcurre con normalidad en los diferentes pantalanes.
Los marineros observaron a dos personas que se dirigían hacia una embarcación amarrada en la zona. Ante la posibilidad de que pudieran necesitar ayuda para embarcar, decidieron permanecer cerca mientras completaban sus tareas de vigilancia.
Una caída al intentar subir a bordo
Pocos minutos después, los trabajadores presenciaron cómo uno de los hombres calculaba mal el paso entre el pantalán y la embarcación y terminaba precipitándose al agua antes de conseguir acceder al barco.
Lo que inicialmente parecía un accidente sin mayores consecuencias se complicó rápidamente. Una vez en el agua, el afectado no logró orientarse para localizar una de las escaleras de emergencia instaladas en el puerto ni pudo salir por sus propios medios.
Las mismas fuentes señalan que el frío de la noche y el impacto de la caída dificultaron su capacidad de reacción. La situación generó momentos de tensión, ya que el hombre permanecía atrapado junto al pantalán sin encontrar una vía de escape.
Intervención inmediata
Al haber presenciado el accidente, los marineros actuaron de forma inmediata y solicitaron el apoyo de los vigilantes de seguridad que se encontraban de servicio en las instalaciones.
Entre ambos equipos lograron acercarse hasta el lugar donde se encontraba el hombre y poner en marcha el rescate. La operación requirió coordinación debido a la dificultad para sacar al afectado del agua en plena noche y en una zona de atraque.
Finalmente, los trabajadores consiguieron izarlo hasta el pantalán y ponerlo a salvo. Tras comprobar que se encontraba consciente y en condiciones estables, le ayudaron a subir a la embarcación en la que pretendía embarcar inicialmente. No fue necesario realizar maniobras de reanimación ni solicitar asistencia sanitaria urgente.
La vigilancia evitó una posible tragedia
Desde el Puerto Deportivo de Benalmádena destacan que el hecho de que los trabajadores estuvieran realizando su ronda habitual y fueran testigos directos de la caída resultó determinante para el desenlace del incidente.
La presencia permanente de los equipos de vigilancia durante la noche permitió una respuesta inmediata, reduciendo el tiempo que el afectado permaneció en el agua y evitando que la situación pudiera agravarse.
El propio puerto ha compartido lo ocurrido a través de sus redes sociales para poner en valor la labor que desarrollan los profesionales de marinería y seguridad durante las 24 horas del día.
Llamamiento a la prudencia
A raíz de este incidente, los responsables de las instalaciones han recordado la importancia de extremar las precauciones al embarcar, especialmente durante las horas nocturnas.
Entre las recomendaciones destacan prestar atención a la iluminación, realizar los movimientos con cautela y conocer previamente la ubicación de las escaleras de emergencia distribuidas por los pantalanes.
El puerto recuerda que estas salidas están señalizadas mediante bornas con iluminación roja, visibles durante la noche, para facilitar la evacuación en caso de caída al agua.
Asimismo, insisten en la necesidad de evitar el acceso a las embarcaciones cuando las capacidades físicas o de reacción puedan estar reducidas y recomiendan solicitar ayuda al personal de marinería o seguridad siempre que exista cualquier dificultad.
Los responsables del recinto subrayan que la seguridad en el entorno portuario es una responsabilidad compartida y destacan que la vigilancia constante de los trabajadores continúa siendo una de las principales herramientas para prevenir accidentes y actuar con rapidez cuando se producen situaciones de riesgo.