Los padres del colegio de Benaoján, Málaga, se encierran en el Ayuntamiento para denunciar el 'estado ruinoso' del centro: "Debería estar precintado"
Las familias de los alumnos al CEIP Nuestra Señora del Rosario reclaman trasladar a los 130 escolares a otro edificio muncipal tras unas obras de adaptación del colegio que están sin acabar: "Hay un informe técnico desfavorable"
Educación asegura que el centro educativo reúne todas las condiciones de seguridad para que se puedan iniciar las clases
Los padres y madres de los alumnos del CEIP Nuestra Señora del Rosario de Benaoján, Málaga, se han encerrado durante 48 horas en el Ayuntamiento de la localidad en señal de protesta por las peligrosas condiciones en las que se encuentra el centro escolar y por la falta de soluciones efectivas que, dicen, le han proporcionado la Consejería de Educación y el alcalde.
Las familias no quieren llevar a sus hijos por miedo a que el colegio, que cuenta con 130 alumnos matriculados de 3 años hasta 2º de ESO, se derrumbe. Aseguran que no hay un informe técnico que garantice el desarrollo de la actividad docente en las instalacione con seguridad. De hecho, según explica Roberto, portavoz de los afectados, el propio arquitecto municipal habría emitido un informe arquitectónico desfavorable realizado pocos días antes del inicio de las clases.
Obras sin terminar
El origen del problema se remonta al pasado mes de julio cuando la Junta de Andalucía inició unas obras de accesibilidad en el colegio para instalar un ascensor, una rampa de acceso y adaptar los aseos para eliminar barreras arquitectónicas y mejorar la accesibilidad del edificio educativo
Esta reforma tenía un plazo de ejecución inicial de cuatro meses. Sin embargo, el abandono de la empresa adjudicataria al poco de empezar los trabajos obligó a traspasar el proyecto a una nueva constructora, lo que retrasó los plazos y provocó que el curso arrancara con la obra aún en sus primeras fases.
"Los niños deberian estar escolarizados desde el 9 de septiembre y ellos ya sabian que las obras no se podian termianr porque se paralizaron a medios de julio", asegura Roberto, que además ha explicado que durante el desarrollo de esas obras se descubrió "un problema existente en la estructura que probablemente ya estaba antes". Actualmente, el patio se encuentra en un estado semiruinoso, con sacos de escombros, y algunos espacios del colegio han sido delimitados con vallas.
La Junta asegura que existen condiciones de seguridad
Desde la Delegación de Educación aseguran en un comunicado que la realización de las obras permiten el desarrollo normal de las clases en el centro y que Agencia Pública Andaluza de Educación ha emitido este martes un informe que concluye que existen las condiciones de seguridad necesarias para permitir la continuidad del uso del centro en las zonas habilitadas, de forma compatible con las obras en marcha.
Sin embargo, los padres afirman que no han visto ese documento: "Nos lo han dicho solo de boca, pero ese informe no lo pueden tener en la vida porque el único informe que existe es negativo", aseguran a 'Informativos Telecinco'. De hecho, afirman que los bomberos han inspeccionado también el inmueble y que ya les dijeron "verbalmente" que tambien iba a ser negativo.
"Lo único que han hecho es delimitar algunas partes, pero la obra sigue ahí y sobre todo, no hay un informe positivo", afirma el portavoz de los afectados. "Yo no puedo llevar tranquilo a mi niño, el colegio debería estar precintado", asegura Roberto.
Reubicados en la residencia del pueblo
Mientras se solucionan los problemas con el centro, las familias habían solicitado un espacio alternativo en el que dar las clases. Este lunes comenzaron unas obras para adaptar la residencia de mayores del pueblo al que se iba a trasladar a la comunidad educativa, pero el Ayuntamiento paralizó las obras pocas horas después.
"Le habíamos ofrecido una alternativa muy viable, una obra de apenas cuatro días para que los niños pudieran dar clases ahí, pero el alcalde las ha paralizado". Esta ha sido la gota que ha colmado el vaso de las familias y por lo que han decidido encerrarse en el Ayuntamiento para exigir una solución.
"Si terminaran esa obra el en centro de día, que apenas cuesta 4.000 euros, el lunes ya podrían ir los alumnos a dar clases con normalidad", asegura frustrado Roberto.No obstante, este miércoles el espacio ha acogido a unos 50 alumnos de tres cursos que han podido dar clases con normalidad.
Desde la Delegación Territorial defienden que han mantenido un diálogo constante con las familias junto con el gobierno local para explicar el estado real de la intervención y se muestran a su disposición y aseguran que desde el primer momento, "se ha intentado por todos los medios que los representantes y portavoces del Ayuntamiento" participaran en las reuniones de coordinación así como en la búsqueda conjunta de soluciones.