La tienda con dónuts rellenos de guisos tradicionales en Barcelona: "Tardo tres días en hacer cada uno"
El cocinero Óscar Ferré acaba de abrir Cirqloo, una tienda que "conquista" a los clientes gracias a sus rosquillas con platos dentro
El dónut salado relleno de gamba roja de Palamós es el que más gusta al público: "Alucinan"
Otra de las creaciones es el dónut relleno de mejillas de cerdo con salsa de chocolate de Tanzania
BarcelonaBarcelona sigue rompiendo barreras en la innovación gastronómica. Después del cruasán de calçots de una pastelería, llegan los dónuts rellenos de guisos tradicionales de una tienda que ha abierto hace menos de un mes en la capital catalana.
Uno de sus artífices es el cocinero catalán Óscar Ferré, quien ha aprovechado el buen recibimiento de sus donuts salados que se podían degustar en su restaurante para abrir Cirqloo, un local en el que sirven rosquillas con todo tipo de guisos en su interior.
"La gente piensa que un dónut es dulce, pero el nuestro lleva guiso. De entrada se quedan impactados. Cuando les explicamos que la masa y el relleno es salado, alucinan. Incluso piensan que es el dónut tiene salsa, pero sin relleno. Es la barrera al no tener mercado", explica Óscar Ferré a Informativos Telecinco.
La idea de este tipo de dónuts surgió antes del covid, cuando tenía en el menú degustación de su restaurante un dónut de rabo de buey con reducción de vino tinto: "Nos dimos cuenta de que a todo el mundo le gustaba. Tanto a la gente del barrio, como japoneses o rusos. Nos quedamos con la idea de potenciarlo, pero se quedó en el tintero hasta hace unos meses".
Dónuts con productos de temporada
Así nació Cirqloo, un local ubicado en Aribau, donde tienen cinco rosquillas para elegir desde hace menos de un mes. "Empezamos con la fantasía para tener más catálogo con todo tipo de sabores, pero el objetivo es ir haciendo introducción de sabores con productos de temporada".
Una variedad de sabores, que de momento permite al cliente escoger entre cinco dónuts artesanales rellenos de guisos, como el de carrillera de cerdo ibérico, cien por cien de bellota con su reducción o mejillas de cerdo con salsa de chocolate de Tanzania.