Josep Maria rescata 2.000 fotografías del olvido para mantener vivo el legado de Vimbodí y Poblet: "No son solo recuerdos"
El hombre de 75 años encontró hace seis años una caja de fotos que le abrió los ojos: "Es una documentación gráfica que queda para el pueblo"
Josep Maria ha ido casa por casa para recuperar parte de la memoria histórica del municipio catalán: "Hay una que sale el presidente Macià junto al alcalde, que era mi abuelo"
TarragonaLa pasión por la fotografía ha llevado a Josep Maria Potau a recuperar parte de la memoria histórica de Vimbodí y Poblet, que cuenta con más de 2.000 imágenes que el hombre de 75 años ha logrado rescatar del olvido para mantener vivo el legado de su ciudad natal.
Todo empezó hace seis años cuando el hombre encontró una caja de fotos. "Habían vendido una casa vieja del pueblo y estaban sacando todos los muebles y trastos antiguos. Al pasar, vi que sobresalía una caja con una foto enmarcada de una coral de los años 20 del siglo pasado. Los operarios me dijeron que se la llevaban a un punto limpio y me la llevé a casa", explica Josep Maria en una entrevista a Informativos Telecinco.
En ese momento, su afición por la fotografía dio un vuelco al descubrir que parte de la historia de Vimbodí y Poblet formaba parte de cada hogar de la localidad a través de las fotografías realizadas por los propios vecinos: "Pensé que había muchas fotos que desaparecen. No son solo recuerdos, es documentación histórica gráfica".
"Hay unas 2.250 fotos totalmente catalogadas, restauradas y copiadas"
Este pensamiento se convirtió en una inquietud para Josep Maria, quien no dudó en personarse en el Ayuntamiento para comentárselo al alcalde: "Le dije que era aficionado y jubilado, que si decidían hacer un pregón y la gente traía fotos, me comprometía a escanearlas y llevarlas al Archivo Comarcal de la Conca de Barberà, para que queden registradas en el pueblo".
Tras el visto bueno del consistorio, el hombre decidió ir casa por casa para luchar contra el olvido de los archivos fotográficos familiares: "En algunos casos tuve que insistir porque sabía que algún abuelo había tenido cámara de fotos. Hoy hemos llegado a 80 familias que nos han cedido sus archivos. En estos momentos hay unas 2.250 fotos totalmente catalogadas, restauradas y copiadas".
Recuerdos inmortalizados que muestran el pasado de Vimbodí y Poblet a través de fiestas, deportes, personas, historia o religión. Fotografías que se han convertido con el transcurso del tiempo en auténticas reliquias para los vecinos del municipio catalán: "Hay una que sale el presidente Macià visitando el pueblo y al lado está el alcalde, que era mi abuelo. Al tener el Monasterio de Poblet al lado, siempre ha habido mucha relación con las visitas oficiales. También hay una foto de 1904 de cuando se inauguró la vía de Tarragona a Vimbodí, donde sale el rey Alfonso XIII en la estación con las autoridades".
El recuerdo que más ha costado conseguir
Retratos inéditos que muestran el día a día de décadas anteriores: "Hay una foto de mi padre con diez años donde salen 80 alumnos con un solo maestro. También fotos de los dos portales que tenía el pueblo cuando estaba totalmente amurallado. Uno se derribó antes de la guerra para pasar la carretera nacional y el otro lo volaron los republicanos durante la Guerra Civil para dificultar el acceso a los nacionales".
La más difícil de conseguir fue la de Alfonso XII. "Me costó porque la familia no me dejaba sacar las fotos de su casa, así que tuve que ingeniármelas para fotografiarlas con el móvil y luego restaurarlas digitalmente. También me sorprendió encontrar fotos mías de pequeño que yo no había visto nunca, porque estaban en sobres que los fotógrafos entregaban a otras familias del pueblo tras la fiesta mayor o las visitas a la escuela".
Un sinfín de recuerdos que le han llevado a plasmarlos en el libro "Vimbodí y Poblet junto a la editorial Cossetània, el Ayuntamiento y el Consejo Comarcal de la Conca de Barberà: "Hay una selección de 800 fotografías ordenadas por temas como la enseñanza, las fiestas, los hornos de vidrio o el papel de la mujer a lo largo de los años".
"Es una documentación gráfica que queda para el pueblo"
Las imágenes llenan de orgullo tanto a Josep Maria como al resto de vecinos del municipio: "Están encantados. Cuando voy al pueblo los fines de semana es un gran motivo de conversación. Gente que ve fotos que desconocía totalmente... ha generado una actividad de relación muy buena".
Tal es el éxito, que el hombre aún sigue recibiendo fotos: "Hay gente que vive fuera y me las envía por correo o digitalmente. En un pueblo de 900 habitantes, no pueden quedar muchas más familias", afirma orgulloso Josep Maria, quien mantiene vivo el legado del pueblo gracias a su afición por la fotografía: "Me ha permitido entrar en muchas casas y tener relación con mucha gente, especialmente conversaciones con ancianos que he incluido al final del libro. Es una documentación gráfica que queda para el pueblo".