El árbol más alto de Cataluña está en Girona: es un plátano de 54,55 metros, equivalente a un edificio de 18 pisos
Una avioneta, con tecnología láser, ha obtenido datos de 5.000 puntos en edificios y 4.000 en bosques
Los árboles más altos de Cataluña están en La Vall d'Aran con una media de 13 metros
BarcelonaUn nuevo método científico para medir los cambios en la altura de árboles y edificios ha permitido descubrir que el árbol más alto de Cataluña es un plátano de sombra del parque de la Devesa de Girona de 54,55 metros, el equivalente a un edificio de 18 pisos. Es uno de los sorprendentes resultados de una tecnología desarrollada por investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) que mejora el conocimiento de la altura de la vegetación, de edificios y de otros objetos del territorio que permite obtener modelos digitales de extensión y evolución vertical con una precisión inédita hasta ahora.
LidarTeam permite estudiar grandes áreas con un nivel de detalle muy alto, con información de cada 2 × 2 metros, y facilita por primera vez datos de dinámica vertical completos a lo largo del territorio y múltiples periodos. La información se consigue con la tecnología láser LIDAR (Light Detection and Ranging) incorporada en vuelos del Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña. El equipo de investigación ha validado el método mediante la producción de tres modelos digitales, que han abarcado 65.000 kilómetros cuadrados, a partir de los datos de 5.355 puntos en edificios y 4.160 en bosques.
«Hemos diseñado un entorno en el que podemos tener al alcance de la mano la altura de árboles, arbustos o edificios, con una exactitud extrema en todo un país para estudiar las dinámicas detalladas, en este caso verticales, en zonas de bosques y urbanas», destaca Xavier Pons, coordinador del estudio. «El alto nivel de detalle que hemos conseguido es especialmente importante en un área tan fragmentada como Cataluña, si se quiere entender bien la textura del territorio y su evolución, incluso en las zonas más densas», señala.
La información que aporta el nuevo método, que puede aplicarse también en otras zonas de España, es clave para hacer con propiedad estudios de velocidad de crecimiento vertical y analizar la relación con otras series temporales, como la de incendios forestales o la de usos y cubiertas del suelo durante casi medio siglo. También es relevante para conocer cómo varía el volumen de madera de los bosques a lo largo del tiempo y hacer estudios de biodiversidad.
Los bosques y edificios más altos
La nueva herramienta permite conocer datos como dónde se encuentran los bosques más altos de Cataluña o qué especies tienen un crecimiento más rápido. El ranking de árboles con más altura lo encabezan los de la Vall d’Aran, donde la mediana de los árboles es de 13 metros; el Pla de l’Estany, con 12 metros, y el Ripollès, con 11,7. Entre los árboles que están creciendo más rápido destacan los abetos, con crecimientos que llegan a los 27 centímetros por año en la mitad de su población, y las hayas, con 24. La altura más importante detectada hasta ahora con este método es el plátano de sombra en el parque de la Devesa de Girona, que medía 54,55 metros.
En cuanto a las zonas urbanas de Barcelona, aunque los barrios con medianas más altas, de entre 22 y 23 metros, son la Dreta de l’Eixample, la Antiga y la Nova Esquerra de l’Eixample y Sant Antoni. Los investigadores destacan el desarrollo vertical importante del barrio Gótico, del Raval y de Sant Pere, Santa Caterina i La Ribera, con medianas de entre 19 y 20 metros. Los máximos superan los 100 metros en ocho barrios donde hay construcciones emblemáticas altas, como Vallvidrera, el Tibidabo i les Planes (Torre de Collserola), la Barceloneta (Hotel Arts), el Raval (Torre de Jaume I), el Poblenou y Diagonal Mar (Hotel Melià Barcelona Sky) y, la Sagrada Familia, en el barrio que lleva su nombre.
La propuesta del grupo de investigación se enmarca en el concepto gemelos digitales de la Tierra, y supone «poner al alcance una información mucho más detallada sobre la tercera dimensión del territorio, y hacerlo multitemporalmente, hecho crucial para avanzar en nuestra comprensión de los sistemas terrestres y para poder hacer una gestión y planificación eficaces», concluyen los investigadores.