El joven luchador de Vitoria acaba de proclamarse campeón de Europa en Dublín (Irlanda)
'La bestia', el ertzaina que pelea en una jaula y patrulla por las calles de Euskadi: "Me dicen que, por mi aspecto, parezco más de los malos"
Vitoria-Gasteiz“Menudo crack”, “apunta maneras” o “tiene muy buena técnica” son algunos de los comentarios que los fanáticos de las MMA han dedicado al pequeño Ilia Topuria vitoriano, Aritz Franco, que con solo 10 años acaba de proclamarse campeón de Europa en el ‘European Kids IBJJF’ que se disputó este pasado fin de semana en Dublín (Irlanda). “Está ya al nivel de los mejores del mundo”, afirma su padre y entrenador, David Franco. La enfermera de Tolosa que alterna su trabajo en un quirófano con las peleas en una jaula.
El de Vitoria peleó por el oro compitiendo contra cuatro de los 13 rivales de su categoría, es decir, niños de 10 años y con un peso máximo de 30 kilos. La última lucha la libró contra el luchador japonés que previamente había desbancado al favorito, el americano pero que no pudo hacer nada frente al vasco. El “espectáculo increíble” del vitoriano en Irlanda ha corrido como la pólvora por las redes sociales, donde su vídeo lleva casi 200.000 visualizaciones.
La victoria provocó en los Franco un reguero de lágrimas, “los dos acabamos super emocionados y llorando”, admite David. Porque Aritz es implacable sobre el tatami, pero también es un niño de 10 años.
Sus padres le definen como “risueño” y “un poco chinche”, le encanta “estar con su familia y jugar con sus dos hermanos pequeños” y, a pesar de sus triunfos, “tiene los pies en la tierra y es muy humilde”.
Ni chuches ni comida basura
La imagen del niño con el kimono abierto, “puede chocar, porque está muy fuerte”, admite su padre, pero es que Aritz corre 15 kilómetros diarios y entrena una media de 2 o 3 horas diarias, que se duplican durante sus estancias en Estados Unidos. Además, David Rojas, nutricionista de la UFC, cuida de que su dieta, sea variada y saludable, aunque "no se priva de nada, lo único que no come son gominolas y comida basura".
Criado “literalmente sobre un tatami”, el jovencísimo luchador lleva tiempo, a pesar de su corta edad, dando muestras de su talento y su alto potencial, unas aptitudes innatas que el chaval trabaja a destajo entrenando durante cuatro meses al año en un centro de alto rendimiento de California (EEUU).
La familia reconoce que han sentido “mucha incomprensión” por su decisión de apoyar y fomentar la pasión de Aritz por los deportes de combate y las artes marciales. “Solo nosotros sabemos lo que hemos tenido que pasar para llegar aquí”, lamentan. Por eso, sienten que los resultados que va cosechando su hijo en las competiciones, “nos dan la razón y se la quitan a quienes pensaban que estábamos locos”, dice este padre que no descarta que Aritz pueda en un futuro llegar a la UFC o a ser olímpico en España.
Hace dos años, el luchador vitoriano se proclamó campeón mundial de jiu-jitsu en Abu Dhabi, recientemente, ganó el Gram Slam en Roma y tras hacerse con el oro en el europeo, ya prepara su viaje a Brasil. “Del 30 de mayo al 15 de junio entrena en una escuela ‘top’ de estas disciplinas y luego competirá en dos eventos”. De vuelta a Vitoria, no habrá mucho tiempo para deshacer el equipaje porque “nos vamos otra vez a Estados Unidos hasta principios de septiembre”.

