El cine París se inauguró en 1964 y cerró por la pandemia en 2020
El Ayuntamiento de Solsona y un centenar de voluntarios han impulsado su reapertura
LleidaCon un clásico como 'Casablanca', el cine París de Solsona volvió a tener una segunda vida tras cinco años de cierre. "Fue el 26 de abril 2025 la primera proyección. Al final de película, Humphrey Bogart le dice a Ingrid Bergman: 'Siempre nos quedará París' y nosotros decimos: 'Siempre nos quedará el París'", recuerda, entre sonrisas, Martí Abella, promotor del proyecto y expresidente de la Associació d'Amigues i Amics del Cine París. Al día siguiente, estrenaron 'Wolfgang', con un lleno hasta la bandera de las 489 butacas. Y un año después han programado 200 películas con 18.300 espectadores.
Un centenar de voluntarios está detrás de este éxito que ha hecho posible que la pantalla recobre la vida. "El hecho social del cine es extraordinario. Vale la pena seguir luchando para que continúe existiendo como punto de encuentro", destaca. Ellos son los que han puesto al día un cine histórico con "situaciones inesperadas como los fallos en la calefacción, el sistema de proyección o en la carga de la película".
Sueño de un labrador
El cine París se inauguró en 1964 de la mano de Fidel Codina. "Fue el sueño que tuvo un labrador de Solsona que quería un gran cine. Un amigo suyo, que era arquitecto, tomó como referencia el cine Urgel de Barcelona. Fue una sala que rompió moldes por sus dimensiones, modernidad y gran aforo", señala. Un lugar de referencia para los cinéfilos y también como escenario de conciertos de artistas como Manolo Escobar, Joan Manuel Serrat, Lluís Llach, María del Mar Bonet o La Trinca que permaneció abierto de forma ininterrumpida hasta la pandemia.
Un cierre que dejó a Solsona con un gran vacío por su valor sentimental. "Lo habíamos perdido y se pensaba que no volvería", asegura el promotor, un lugar que recuerda que es donde empezó a "amar el cine" en las sesiones del domingo por la tarde. Después de años de negociaciones, el propietario del inmueble, Josep Codina, llegó a un acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Solsona por el cine, que gestiona la Associació d'Amigues i Amics del Cine París. "Tenemos una subvención municipal de 15.000 euros para poder pagar el alquiler anual", concreta Abella, que fue quien recibió el encargo de iniciar un movimiento social para reabrirlo. "Hubo una sensación comunitaria de felicidad tras la recuperación. Teníamos una espina clavada. Muchos lo echaban de menos y había ganas de que alguien encendiera la chispa", indica.

Y esas ganas se notan los tres días a la semana y las cinco sesiones en las que está abierto, con películas que se mueven entre las de versión original y las comerciales. 'Balandrau' es su largometraje más taquillero. Llenaron tres días y la vieron 900 espectadores. "El pueblo se colapsó por el cine. Los coches no podían aparcar", apunta.

