Qué permite y qué prohíbe la nueva ley de inteligencia artificial

El 2023 fue el año de la inteligencia artificial 'cotidiana'
Fin a 35 horas de negociación: la UE pacta las primeras reglas para limitar los riesgos de la Inteligencia Artificial
El Parlamento Europeo ratificó este miércoles la ley de inteligencia artificial que pactaron en diciembre las instituciones comunitarias, la primera que regula esta tecnología en el mundo, y dio así un paso importante para su aprobación definitiva en la Unión Europea, informan Lluis Tovar y Noelia Tobías.
“Europa es ahora un referente mundial en inteligencia artificial, indicó tras el voto el comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, quien aseguró que “estamos regulando lo menos posible, pero todo lo necesario”.
Sentará las bases de “una IA fiable en todo el mundo”
El comisario francés, impulsor de la iniciativa, aseguró que “Europa es ahora un referente mundial en inteligencia artificial”, y aseguró que “estamos regulando lo menos posible, pero todo lo necesario”.
“Un marco pionero en Europa para la IA innovadora, con límites claros”, señaló por su parte en la red social X la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien agregó que “beneficiará a la fantástica cantera de talentos de Europa” y “sentará las bases de una IA fiable en todo el mundo”.
Con 523 votos a favor, 46 en contra y 49 abstenciones, la Eurocámara avaló así el acuerdo que a finales del año pasado cerró un grupo de representantes de las tres instituciones comunitarias y que requería aún el visto bueno del pleno del Parlamento Europeo.
Está previsto que la UE la apruebe definitivamente en las próximas semanas, aunque no será hasta 2026 cuando entre en vigor.
Protección de los ciudadanos
La normativa permite o prohíbe el uso de esta tecnología en función del riesgo que suponga para los ciudadanos y, con ella, la UE pretende dar ejemplo al resto del mundo e impulsar a la industria europea frente a Estados Unidos y China.
Breton dejó claro que, a lo largo de su elaboración, han “resistido a los intereses especiales y a los grupos de presión que pedían excluir del reglamento los grandes modelos de IA”.