Los inventos espaciales que no conocías: de la cámara del móvil a los pañales superabsorbentes

Muchas de las tecnologías cotidianas que tenemos a día de hoy han surgido de innovaciones enmarcadas en la 'Transferencia Espacial'
La microgravedad del espacio afecta al cerebro de los astronautas: "Se desplaza ligeramente hacia arriba y queda comprimido"
Las cámaras de los teléfonos, las cirugías oculares o conocer la meteorología son posibles gracias a que, en su día, tuvimos que innovar para ir al espacio. Se conoce como 'Transferencia Espacial' al proceso de trasladar una tecnología o conocimiento desarrollado para una misión espacial a un uso en la tierra o de forma comercial.
Los tenemos en múltiples ámbitos de aplicación y son muchos los avances que disfrutamos. Sin embargo, dentro de la inmensa lista, hay algunos que pueden llegar a sorprender.
Pañales superabsorbentes
Comúnmente se cree que los pañales son un ‘invento del espacio’. Sin embargo, mucho antes de la carrera espacial, estos ya existían y estaban hechos de tela o de celulosa.
Lo que sí es un invento de la NASA es la capa superabsorbente que está presente en la gran mayoría de los productos disponibles en tiendas, hecha de poliacrilato de sodio y que se desarrolló en la década de 1980.

Cirugía láser ocular
No el método en sí mismo, pero sí la tecnología de láseres que permite corregir la vista. En el espacio, el desarrollo de instrumentación de precisión es crucial, y hay dos tipos de láser en concreto que se utilizan en este tipo de práctica médica: el láser excimer y el láser de femtosegundo.
Al tener estos las capacidades de realizar microincisiones exactas se utilizan en procedimientos de cataratas y para cortar tejido de córnea minimizando los riesgos, optimizando los resultados y facilitando el tratamiento post-operatorio.
Telemedicina asistida
Actualmente los hospitales tienen más capacidades que nunca de monitorizar a personas que están en su domicilio. Si bien, la mejora en las infraestructuras de conectividad y la IA son dos grandes detonantes de que esto suceda, uno de los precedentes es la distancia entre la Tierra y la Estación Espacial Internacional.
Los astronautas en misión necesitan monitorización de su constante y, en el caso de que algo salga fuera de control, existen comunicaciones constantes con centros de atención médica. La necesidad de conexión permanente es lo que ha permitido desarrollar sistemas de comunicación a distancia --y que sean seguros-- que hoy en día podemos llegar a tener incluso en nuestra muñeca.
Cámaras de teléfonos móviles
Casi todos los dispositivos ‘smartphone’ que hoy se venden cuentan con cámara. Y si hoy nos podemos hacer un ‘selfie’ en cuestión de segundos, es porque la tecnología que está detrás de los sensores que estos incorporan, tiene su origen en el espacio.
Cierto es que las cámaras como tal nacieron muchísimo antes que enviásemos cohetes fuera de nuestra atmósfera. Sin embargo, son los CMOS -los sensores de cámara en un chip, por sus siglas en inglés- los que nacieron en la NASA y, de hecho, son los sistemas por antonomasia que están en nuestro teléfono.
Los sensores CMOS se desarrollaron en los años 90 como alternativa a una tecnología previa ya existente en la época -los sensores de tipo CCD-. Con el paso del tiempo, estos se fueron miniaturizando y antes de hacer posible que una cámara cupiera en un teléfono, antes se integraron en cámaras digitales a principios de los 2.000.
GPS y localización por satélite
Los satélites son el 50% de la ecuación de estos inventos, y estos vienen directamente de la tecnología espacial que se utiliza en misiones y dispositivos. Y es, precisamente, gracias a los satélites en órbita, que hoy en día podemos disfrutar de servicios como el GPS y otras ubicaciones por satélite.
Con la misma premisa, Google Maps existe gracias a que hay satélites y conexiones GPS que nos muestran donde estamos, y a que toman fotografías constantes de nuestras ciudades.
Pero si nos referimos a la tecnología GPS como tal, nos tenemos que remontar al año 1975, con el lanzamiento del satélite soviético Sputnik: esta tecnología sirvió al MIT de los EEUU a desarrollar sistemas de señales de rastreamiento de posiciones terrestres utilizando el efecto Doppler.
Primero llegó Transit -1964- y se aplicó en submarinos nucleares. No fue hasta 1973 que se lanzó NAVSTAR-GPS, el primer satélite que sería el germen de la red actual de sistemas que tenemos hoy en día.
