Barbacid recaudó fondos de donantes durante mes y medio cuando ya sabía que su estudio del cáncer de páncreas estaba retirado

Barbacid recaudó fondos de donantes cuando ya sabía que su estudio del cáncer de páncreas estaba retirado. Archivo
Compartir

El bioquímico Mariano Barbacid sabía desde el día 12 de marzo que su estudio sobre la cura del cáncer de páncreas en ratones iba a ser retirado por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, según ha adelantado el diario El País.

En una carta fechada ese día, May R. Berenbaum, jefa editorial de la revista PNAS, le comunicó a Barbacid que su condición de cofundador y copropietario de la empresa Vega Oncotargets, dedicada a la explotación comercial de los resultados de sus investigaciones en cáncer de páncreas, constituía un conflicto de interés que no había sido revelado. Por tanto, continuaba la misiva, el estudio sería retirado.

PUEDE INTERESARTE

La revista retiraba así el estudio en el que se daba la noticia de que se había logrado eliminar por completo tumores de páncreas en ratones utilizando una triple terapia. Esta señalaba como razón, que Mariano Barbacid, miembro de la Academia, y dos coautoras del estudio, Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, tienen intereses financieros en Vega Oncotargets, de los que no informaron en su artículo.

La política editorial de 'PNAS' establece que "los miembros de la Academia que tengan un interés contrapuesto, financiero o de otro tipo, que pudiera considerarse que influye significativamente en su objetividad o que crea una ventaja competitiva injusta para cualquier persona u organización vinculada a la investigación, deben enviar su trabajo como una presentación directa".

PUEDE INTERESARTE

La investigación, presentada el pasado enero en rueda de prensa, revela la utilidad en modelos experimentales de una triple combinación terapéutica contra el adenocarcinoma ductal de páncreas, que representa la mayoría de los tumores de páncreas. Esta estrategia ataca tres puntos clave del tumor: KRAS, que es la mutación que inicia el cáncer de páncreas, EGFR y STAT3, proteínas implicadas en la señalización celular que promueven la proliferación, supervivencia y crecimiento del tumor. Durante la investigación, logró una "regresión significativa y duradera" de los tumores y, además, no provocó "toxicidades significativas" en los animales.

A pesar de esta realidad, la campaña de recogida de fondos de donantes privados organizada por la Fundación Cris Contra el Cáncer para financiar los siguientes pasos de la investigación del equipo de Barbacid —que no avisó a la fundación— siguió adelante durante mes y medio, recaudando 3,6 millones de euros en donativos que cualquier persona podía hacer por internet o por Bizum.

El investigador tampoco habría comunicado esta circunstancia al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, organismo que financia parte del proyecto y del que depende su salario como investigador.

Barbacid pide calma y dice que el estudio ha vuelto a ser enviado a PNAS tras un problema que califica de "administrativo"

El investigador y su entorno dicen que se trata de una “cuestión formal” y piden tranquilidad a los donantes, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) analiza si ha vulnerado su código de buenas prácticas. CRIS Contra el Cáncer, la organización que lideró la campaña, estudia qué pasos dar.

Entre las opciones que se barajan figura destinar parte de los fondos al CNIO y otra parte a Vega Oncotargets, una empresa que atraviesa una situación financiera delicada y que, según fuentes citadas por El País, podría verse obligada a cerrar en un plazo de dos meses si no recibe nueva financiación.

La difusión del estudio generó una fuerte atención mediática y contribuyó al lanzamiento de una campaña de recaudación que movilizó a decenas de miles de donantes. Sin embargo, también surgieron voces dentro de la comunidad científica que alertaron sobre la necesidad de prudencia, recordando que los resultados obtenidos en modelos animales no siempre se traducen en eficacia en humanos.

Horas después de la retirada del artículo, Barbacid ofreció su versión en una entrevista con la agencia EFE. En ella insistió en que el problema detectado por la revista es de carácter administrativo y no afecta, en su opinión, a la solidez de los resultados científicos. Según explicó, la omisión de los vínculos con Vega Oncotargets en el apartado de conflictos de interés fue un error sin intención de ocultación.

El investigador señaló además que el equipo ya ha vuelto a enviar el estudio a PNAS siguiendo el procedimiento estándar de revisión para autores no pertenecientes a la Academia. En este contexto, Barbacid sostuvo que la investigación “volverá a ser publicada en breve” y restó importancia a la retirada inicial, que calificó como “una tormenta en un vaso de agua”.