Inventan un dispositivo del tamaño de un reloj que detecta los microplásticos dentro del cuerpo en tiempo real
Las partículas de plástico de menos de 55 milímetros de diámetro están por todas partes; ahora el objetivo es empezar a detectar los que tenemos dentro, en tiempo real
Los microplásticos, un problema real: ¿Cuánta cantidad ingiere una persona?
Los microplásticos están por todas partes, incluso dentro de nuestro cuerpo. Sin embargo, una cosa es saber que están ahí y otra distinta es poder medirlos en tiempo real. Esta es la premisa de los investigadores Kevin Post y Huber Flores, de la Universidad de Tartu (Estonia) con la que han desarrollado un primer prototipo de dispositivo tipo 'smartwatch' que detecta los microplásticos en tiempo real.
Además de la propia detección de estas partículas, el punto diferencial de este nuevo aparato es el principio de la no-invasión: se coloca del mismo modo que un reloj y, gracias a diferentes sensores, es capaz de medir la cantidad de microplásticos que están dentro de nuestro cuerpo. Y todo esto, con un dispositivo que tiene un coste aproximado de fabricación de 105 dólares. Pero, ¿cómo es esto posible?
La espectrometría permite que la luz 'rebote' con los plásticos
Por el momento se han llevado a cabo pruebas de laboratorio con piel sintética -con primeros éxitos-, y esto ha sido posible gracias a la espectrometría. En otras palabras, gracias a la interacción luz-material. En el caso del dispositivo que han desarrollado y testeado, la combinación de luz blanca, infrarroja y ultravioleta son las que se 'disparan' hacia nuestra piel.
El reflejo de esta luz -cuyo espectro es analizado por ordenador- es diferente en función de si se topa, o no, con microplásticos debajo de la piel. De hecho, esta es la premisa de funcionamiento: el conjunto de luces se enciende y, en base a su reflectividad, un programa conectado es capaz de determinar si hay microplásticos circulando.
"Funciona porque diferentes plásticos reflejan y absorben la luz de formas únicas; son como patrones ópticos que los sensores pueden reconocer. Estamos llevando esa misma idea al cuerpo humano mediante dispositivos portátiles, como relojes inteligentes, anillos inteligentes o pulseras inteligentes", explican los investigadores.
Estos son los plásticos que el dispositivo ya identifica
Los microplásticos pueden ser de muchos materiales. Sin embargo, de cara a este nuevo dispositivo en desarrollo, tres son los que ya puede detectar con éxito. El PET -polietileno tereftalato-, el primero de ellos. ¿Dónde se encuentra? Botellas de agua, de refrescos, envases como el aceite, salsas o fibras textiles.
También el polipropileno, presente en tapones de botellas, envases de alimentos o en determinado material médico. Por último, el poliestireno, que lo podemos encontrar en vasos y platos desechables, bandejas de alimentos, embalajes protectores o en aislantes de construcción.
Al estar en una fase experimental, estos materiales son detectables en tiempo real siempre y cuando tengan un tamaño de, aproximadamente, 1 milímetro de diámetro.
Lo que tienen pendiente de mejorar
Aunque la detección ya es posible, los investigadores también destacan de las mejoras que el proyecto necesita, siendo la primera de ellas la detección en movimiento. Hasta la fecha, las pruebas llevadas a cabo en laboratorio que más éxito han tenido han sido estáticas.
También está la cuestión de la tonalidad de la piel, que en este caso ha sido clara. Así pues, mencionan en el documento técnico que precisan de ajustes ópticos para otras tonalidades. Aún con las limitaciones, se muestran esperanzados: "En un futuro cercano, los dispositivos portátiles podrían permitir una monitorización no invasiva y fácilmente accesible de los microplásticos dentro del cuerpo humano", concluyen.