El Sol dispara una eyección de masa coronal a la Tierra: previsión de tormenta geomagnética el miércoles

Una eyección de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés), fue observada el 29 de enero y se dirige ahora a la Tierra. Según las previsiones de la NOAA, que vigila es espacio, este miércoles, 2 de febrero, el ‘disparo’ del Sol podrá generar tormenta geomagnética el miércoles a su llegada a nuestro planeta este miércoles, 2 de febrero.

“Nuestros meteorólogos han analizado una CME que salió del Sol el 29 de enero y predicen una llegada a la Tierra temprano el 2 de febrero, informan desde la agencia meteorológica británica, Met Office”. “Las tormentas geomagnéticas resultantes traen la posibilidad de avistamientos de auroras boreales tan al sur como el norte de Norfolk y el norte de Gales, si el cielo está despejado”, comunican, algo bastante inusual.

La fuente de la CME sería la gran región de manchas solares AR2936, una de las manchas más activas y más grandes en el Ciclo Solar 25, un ciclo de 11 años que actualmente está en aumento.

Como consecuencia, se prevén tormentas geomagnéticas de clase G2 (moderadamente fuertes) que harán que las auroras boreales se escapen hacia el sur también en Norteamérica, llegando tan al sur como Nueva York, Minnesota y Washington.

"Múltiples análisis realizados por los pronosticadores del SWPC indicaron una velocidad aproximada de CME de 662 km/segundo y una ventana de llegada a la Tierra desde finales del 1 de febrero hasta principios del 2 de febrero ET", ha comunicado el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA (SWPC). "Es probable que cualquier condición de tormenta geomagnética persista hasta el 3 de febrero a niveles de debilitamiento, por lo tanto, una alerta de tormenta geomagnética G1 (Menor) está en vigor para el 3 de febrero". Esto provocará un aumento de las auroras boreales, no obstante no afectará a las redes eléctricas y los satélites.

¿Qué es una eyección de masa coronal o CME?

Las eyecciones de masa coronal son grandes expulsiones de plasma y campo magnético de la corona solar, según la definición de la NOAA. Estas CME pueden expulsar miles de millones de toneladas de material coronal y transportar un campo magnético incrustado (congelado en flujo) que es más fuerte que la fuerza del campo magnético interplanetario (IMF) del viento solar de fondo.

Las CME viajan hacia el exterior del Sol a velocidades que van desde menos de 250 kilómetros por segundo (km/s) hasta cerca de 3000 km/s. Las CME dirigidas a la Tierra más rápidas pueden llegar a nuestro planeta en tan solo 15 a 18 horas. Las CME más lentas pueden tardar varios días en llegar, como es el caso de la CME que llega a la Tierra este miércoles.

¿Cómo afectan las CME a la Tierra?

Cuando las CME impactan en la Tierra, pueden producir una tormenta geomagnética, es decir, una gran perturbación de la magnetosfera de la Tierra. Esto da lugar a cambios importantes en las corrientes, plasmas y campos en la magnetosfera, que pueden modificar la trayectoria de las señales de radio y generar errores en la información de posicionamiento proporcionada por el GPS.

Si bien las tormentas crean hermosas auroras, también pueden interrumpir los sistemas de navegación como el Sistema de navegación satelital global (GNSS) y crear corrientes inducidas geomagnéticas (GIC) dañinas en la red eléctrica y las tuberías, informa la NOAA.