El 90% de los universitarios usa la IA para estudiar y sus profesores para crear contenido

Son datos que se desprenden del estudio 'Uso y percepción de la IA en el entorno universitario'
La educación y el civismo con ChatGPT tiene un coste económico en las empresas: "Decenas de millones de dólares"
El 90 % de los universitarios utiliza la inteligencia artificial (IA) para estudiar y casi cuatro de cada diez la usa a diario, mientras que la mayoría de los profesores de grado recurren a ella para crear contenido y confirman que el alumnado incluye respuestas generadas por esta tecnología en los exámenes.
Son datos que se desprenden del estudio 'Uso y percepción de la IA en el entorno universitario' realizado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD) a través de dos encuestas sobre una base de casi 1000 estudiantes y 12 universidades públicas y 8 privadas, lo que representa al 24 % y al 27 % de los centros públicos y privados.
La mayoría de las respuestas de estudiantes, con edades de entre 18 y 33 años, procede de las universidades públicas (el 88 %).
Ocho de cada diez estudiantes señalan como herramientas tecnológicas más utilizadas, el ChatGPT, Gemini y DeepSeek, mientras que un 47 % usa generadores de presentaciones o de imágenes, y un 34 % herramientas para análisis de datos.
Lo cierto es que la gran mayoría, más de seis de cada diez estudiantes emplea la IA para resolver dudas o problemas específicos, casi la mitad para recopilar información, para investigación, y para análisis de datos o redacción de trabajos.
Un 40 % para organizar tareas y planificarse y un 37 % para generar contenido audiovisual.
Rendimiento académico y riesgos de la IA
La gran mayoría de los estudiantes de grado entrevistados considera que la IA mejora "de forma significativa" su rendimiento académico, aunque la mitad duda del impacto ético que pueda tener su uso.
La utilización de la inteligencia artificial generativa preocupa también a los docentes universitarios que han detectado respuestas procedentes de la IA en los exámenes y observan que los estudiantes se preparan el temario con inteligencia artificial en vez de consultar la bibliografía.
La mayoría de los profesores opina que el uso de esta tecnología podría reemplazar la interacción en la resolución de dudas y ven riesgos como el de un "aprendizaje sesgado" o que se reduzca el esfuerzo de los alumnos.