Premios Goya

Sin redes y viviendo en mitad de la montaña: la realidad de Patricia López Arnaiz, una estrella del cine con miedo a la fama

Patricia López Arnaiz
Patricia López Arnaiz está nominada al Goya a Mejor Actriz Protagonista. Cordon Press
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Estamos contando las horas para que se celebre la 40 edición de los Premios Goyas, en la que los nominados desfilarán por la alfombra roja y algunos subirán al escenario para recoger su premio. Los focos y los flashes no descansarán la noche del 28 de febrero y, lo que para algunos es un momento de gloria, para otros puede no serlo tanto. Puede que el mejor ejemplo sea el de la actriz Patricia López Arnaiz, nominada como Mejor Actriz Protagonista por su trabajo en 'Los domingos', la película de Alauda Ruiz de Azúa, que parte como una de las grandes favoritas con 13 nominaciones.

Patricia López Arnaiz no es nueva en esto. En 2021 ganó el Goya por su trabajo en 'Ane', además de haber sido nominada en otras dos ocasiones: una por 'Los destellos' y otra por '20.000 especies de abejas'. Ella es, sin duda, una de las grandes actrices de nuestro cine. Sin embargo, prefiere estar apartada de la exposición pública y ha elegido una vida lejos de las grandes ciudades y sin redes sociales, ya que tiene una relación casi de temor con la fama.

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Una vida rodeada de la naturaleza

Lo suyo no es pose, ni mucho menos, ni tampoco una estrategia para ofrecer una determinada imagen, La actriz ha hablado con naturalidad, aunque con cierta incomodidad, de su necesidad de mantener cierta distancia con la ciudad, la gente y el ruido. De hecho, vive en mitad de la montaña, rodeada del silencio que necesita y de la naturaleza, en un pequeño pueblo de Álava.

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Allí puede permitirse una vida sencilla, con sus rutinas, y consigue protegerse de la mirada del mundo, que es incapaz de ignorar a la gran actriz que tiene delante. Cuando parece que vivimos en un mundo en el que si no eres visible no eres nadie, y muchos buscan la exposición pública a toda costa, su postura y su decisión resultan toda una revolución repleta de honestidad y que reclama el bienestar propio. 

El vértigo de la fama

El de Patricia López Arnaiz es un caso llamativo porque su carrera profesional es tan exitosa como poco discreta. Además de su paso por los escenario, su filmografía es brillante, muy sólida y está unida a proyectos muy personales. Su primer Goya lo ganó interpretando a 'Ane' (en la película del mismo nombre), una mujer llena de silencios y contradicciones que ofrecía una verdad incómoda que la hizo conectar con el gran público. El reconocimiento fue masivo, ya que todos aplaudimos su gran trabajo. Y fue solo el comienzo, ya que a día de hoy su nombre se asocia, por mérito propio, a calidad interpretativa y a proyectos de gran interés

Sin embargo, el reconocimiento no fue fácil de encajar para la actriz. Ella misma ha confesado en más de una ocasión que la fama le produce vértigo. No tanto por el reconocimiento profesional, que agradece, sino por la exposición constante y por esa sensación de ser observada incluso cuando realiza una acción tan cotidiana como comprar el pan. 

Patricia López Arnaiz ha recibido diversos premios por su trabajo interpretativo

Sin redes sociales

Vivimos en una época en la que parece impensable que un actor no tenga redes sociales. Sin embargo, para Patricia López Arnaiz esta decisión tiene que ver con una forma de autocuidado, no con un rechazo al presente. “No quiero estar disponible todo el tiempo”, ha llegado a decir acerca de este tema. Una frase sencilla que encierra una postura clara frente al sistema de exposición al mundo en el que nos encontramos inmersos la mayoría de nosotros.

Eso sí, esta opción es la que la actriz ha tomado para su vida personal, algo que no solo es digno de aplauso, sino que, además, también la hace más enigmática y atrayente. En el ámbito de lo profesional, sabemos que estará este sábado en el Auditori del Centre de Convencions Internacionals de Barcelona, donde es muy posible que suba al escenario para recoger el segundo Goya de su imparable carrera profesional.