Harry Styles lanza nuevo disco este 6 de marzo y vuelve a desconcertar con su mezcla de estilos y su propuesta rompedora. En 'Informativos Telecinco' hemos escuchado ya el disco y te contamos cómo suena
Harry Styles anuncia su gira mundial de 2026: solo siete ciudades tendrán el privilegio de verle actuar en directo
El mundo necesitaba a Harry Styles allá por 2017. Pero todavía no estaba preparado para lo que podía ofrecernos. Su primer disco, ‘Harry Styles’, se lanzó con el single ‘Sign of the times’. Le acusaron de querer parecerse demasiado a David Bowie, pero es que no había nadie del mundo del pop que se atreviera a hacer ese tipo de música. Y, menos aún, saliendo de un grupo como One Direction. Este primer single chocó con los que esperaban un pop más amable, más divertido. A Harry le dio igual. Quería jugar un poco a ese glam-rock de los 70 y la jugada le salió… a medias.
Luego llegaría su ‘Fine Line’, con los hits ‘Watermelon sugar’ o ‘Adore You’, estableciendo mejor su figura como icono de la música actual. Al igual que con ‘Harry’s House’, el que era hasta ahora su último álbum, con ‘As it was’ como carta de presentación. Ojo, un single que actualmente es la quinta canción más escuchada de la historia de Spotify. Pero si algo fallaba en los discos de Styles no eran precisamente los singles, sino el relleno. Pese a ser álbumes cortos, nunca acababa de cerrar bien el concepto. Poco a poco ha ido derivando más hacia el R&B, alejándose del rock del primer disco, y el pop del segundo. Pero, pese a su éxito planetario, no acaba de entregarnos un álbum redondo, y sabemos que puede.

Así suena Kiss 'All The Time. Disco, Occasionally'
Entonces, ¿qué pasa con su último trabajo, ‘Kiss All The Time. Disco, Occasionally’? En 'Infomativos Telecinco' hemos podido acudir a la preescucha exclusiva para que llegues al viernes 6 con "los deberes hechos", que es cuando sale en plataformas.
En esta ocasión su sonido es un poco más de lo mismo que en sus anteriores intentos. Funciona a medio gas, porque repite la fórmula hasta la extenuación. Doce tracks que siguen la línea sonora de su single ‘Aperture’, que gana con las escuchas y, sobre todo, con esa actuación en los Brit Awards (aunque es curioso el baremo tan bajo que tenemos para las pop stars masculinas, pero eso es otro tema). A lo largo del álbum no hay ningún single claro que vaya a destrozar todos los récords. Y claramente está dividido en dos partes: antes y después del tema 8, ‘Coming up roses’, una balada increíble que ya se filtró hace algunos días.
Tras el bombazo inicial, llega una de las mejores canciones del disco, ‘American Girls’, que mezcla muy bien las 'vibes' de su primer trabajo con las de ‘Harry’s House’. Tras un inicio guitarrero al más puro estilo ‘Feedback’ de Janet Jackson, nos metemos de lleno en un tema agradable, divertido, con un ritmo muy similar a ‘Aperture’, y con toques de Gorillaz. Un single en potencia. El siguiente tema, ‘Ready, Steady, Go!’ nos devuelve a un Harry más rockero, que busca seguir experimentando con el pop todo lo que le permitamos. Pero tiene tantos cambios de ritmo que se pierde un poco por el camino.
‘Are you listening yet?’ Sigue en la misma estela que la anterior canción, pero da rabia que la voz de Harry no se escuche más clara. Siempre pasada por un filtro que le quita toda personalidad (y a Styles de eso le sobra) y con una sobreproducción que resta en vez de sumar. ‘Taste back’ es un descanso necesario, y aunque la voz de Harry sigue sonando demasiado filtrada, los arreglos no son tan electrónicos y demuestra que es el rey en esos medios tiempos. No funciona ‘Season 2 Weight Loss’, con un comienzo muy Kraftwerk, muy el ‘Temporary Secretary’ de Paul McCartney. Un poco dark pop que se sale un poco de todo.
Y aquí llega el gran tema del disco, y una de las mejores canciones de Harry Styles: ‘Coming up roses’. Por fin podemos escuchar la voz de Harry Styles en todo su esplendor, cantando con gusto exquisito. “There’s only me and you”, repite varias veces. Las letras de Harry siguen siendo su asignatura pendiente, pero en esta balada no molesta, porque lo único que buscamos es una declaración de amor preciosa. Por momentos nos recuerda a los últimos discos de One Direction.
Pero, tras ese punto álgido del disco, llegan tres temas bastante olvidables, casi de relleno. Ahí está ‘Pop’, que puede que gané en directo, pero que no acaba de destacar en nada. Algo similar le pasa a ‘Dance no more’. Recuerda a su ‘Music for a sushi restaurant’ pero sin ese toque gamberro que tan bien le quedaba a el primer tema de ‘Harry’s House’. Y aunque ‘Paint by numbers’ apuesta también por ser un tema lento, no provoca la misma sensación que ‘Coming up roses’. Parece su hermana pequeña, como su cara b.
Eso sí, ‘Carla’s song’ es un cierre de disco brutal. Es como la versión melancólica de ‘Aperture’. “If you know, then you know. If you don’t, then you don’t”, canta Harry Styles. Precisamente esa parte de la letra resume a la perfección no solo su ‘Kiss All The Time. Disco, Occasionally’, sino su carrera. Si entras en su juego, lo disfrutas. Si no, te quedas a medio gas, esperando siempre un despegue que no acaba de llegar. Tras una primera escucha, es un disco más cohesionado y no tan experimental como ‘Harry’s House’, además de coquetear con el EDM de forma más o menos efectiva. Pero Harry Styles no acaba de dar con la tecla perfecta cuando se sale demasiado de las normas del pop comercial. Pero, ¿y lo bonito y divertido que es el tener a una estrella como él tratando de llevar al pop un paso más allá, le salga mejor o peor?


