María Estévez, sobre Penélope Cruz: "Es una de las actrices que más conoce la trastienda de Hollywood y la que menos comparte de ella"
Robert Redford, Julia Roberts, Penélope Cruz, Harrison Ford... son solo algunas de las cientos de estrellas que desfilan por el libro
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Hollywood es el imperio del entretenimiento por excelencia. Ahí es donde nacen los sueños, aunque para otros también se crean pesadillas. Hogar de las estrellas de cine, de las leyendas del Séptimo Arte, tanto de leyendas oscuras como de épocas doradas. Allí nace la cultura popular o, al menos, gran parte de ella. Pero, ¿qué haríamos sin los periodistas que se encargan de cubrir todos esos acontecimientos. Los que van a las ruedas de prensa, a esos 'junkets' (entrevistas) interminables en los que solo tienen cinco minutos para hablar con la estrella de turno. Los que se enfrentan a las estrellas más allá de la pantalla y de las redes sociales. Entre esos profesionales encontramos a María Estévez, que lleva tres décadas dedicándose a esta profesión tan poco reconocida muchas veces.
Nacida en Madrid ("Soy y me siento ciudadana de Madrid por el mundo"), estudió en la Universidad Complutense de la capital española. Empezó a trabajar en la revista 'Tiempo' y de ahí se marchó a Londres. Después vivió en Nueva York y ahora reside en Los Ángeles, donde colabora desde hace más de una década con las revistas 'Vogue', 'GQ' y 'Condé Nast Traveler', además de ser corresponsal en esta ciudad de la Agencia Colpisa y miembro del Women Film Critics Circle. Es sus más de treinta años en este mundo del entretenimiento, ha entrevistado a estrellas de la talla de Lauren Bacall, Jack Nicholson, Julia Roberts, Ryan Gosling o Penélope Cruz. Y nos da detalles de esos que se esconden entre bambalinas en su libro 'Esto es Hollywood', que acaba de publicar Rocaeditorial.
Pregunta: Al comienzo de tu libro dices que el periodismo ya no es lo que era y que muchas veces sirve al poder. ¿Crees que ha perdido independencia con el paso de los años?
Respuesta: Muchísima. Hemos renunciado a parte de esa independencia por necesidad. El problema está en la falta de lectores y de publicidad competitiva. Ahora son las corporaciones y las entidades públicas las que financian muchos medios. En algunos casos, los periodistas han perdido objetividad para mostrar sin pudor aquello que quieren promocionar. Esa promoción -entretenimiento, viajes, política, deportes o economía- suele llegar a cambio de un beneficio para el periodista o para el medio. Antes los medios podían enviar a los periodistas a investigar o a cubrir eventos, y muchos de ellos, como 'The New York Times', tenían prohibido recibir regalos o invitaciones. Eso daba independencia. Ahora, muchas veces, lo que hay es dependencia.
¿Cómo viviste la llegada de las redes sociales a la profesión? ¿Gira todo demasiado en torno a los algoritmos y el clickbait?
Poco a poco se fue desvirtuando. Primero fueron los blogs, luego las redes como Facebook o X (antiguo Twitter) y después Instagram y TikTok. Pero volverá a cambiar. La inteligencia artificial y los nuevos algoritmos pueden transformar por completo el papel de los influencers y la forma en que se distribuye la información. Los medios dependen demasiado del SEO y de los algoritmos, y eso también está cambiando porque plataformas como Google o TikTok cada vez controlan más cómo se muestra el contenido. El clickbait, en el fondo, es una versión moderna del 'cliffhanger'.
Cada cierto tiempo vemos 'junkets' con periodistas tratando de generar momentos virales o convertirse ellos mismos en las estrellas. ¿Ayuda esta viralidad a generar más interés por el periodismo del mundo del entretenimiento? ¿O va en detrimento de la profesión?
Eso no es periodismo. Es hacer espectáculo y buscar atención sobre el entrevistador aprovechando la fama de la persona a la que entrevista. Muchas veces lo que hacen se convierte en manipulación y teatralidad.
Tu libro hace un exhaustivo repaso del Hollywood de las últimas décadas. ¿Cómo crees que ha cambiado Hollywood y su 'star system' en los últimos años?
El 'star system' se ha ido perdiendo. Hasta la llegada de Jacob Elordi no teníamos un galán clásico y seguíamos recurriendo a Tom Cruise o Leonardo DiCaprio. Es muy difícil convertirse en una estrella capaz de mantenerse relevante durante cuatro décadas. Se pueden contar con los dedos de una mano las grandes estrellas que lo han logrado, y hablo desde los inicios de Hollywood. La industria sí ha cambiado y cambiará mucho más con la llegada de la inteligencia artificial, aunque todavía no sabemos exactamente cómo.
Uno de los capítulos de tu libro se llama Penélope Cruz, y afirmas que ha sido una de las actrices que más has entrevistado en tu carrera. ¿Cómo es Penélope Cruz en las entrevistas?
Es una mujer que habla y comparte, es amable y muy profesional. Pero cuando llegas a casa y escuchas la entrevista te das cuenta de que no tienes nada realmente sustancial. Habla de una forma muy contenida. La respeto porque sabe callar. Creo que es una de las actrices que mejor conoce la trastienda de Hollywood y, al mismo tiempo, la que menos comparte de ella. Todos en la industria hablan maravillas de Penélope.
Defines esos momentos como “un campo de minas”. ¿Por qué?
Porque hay temas que no permite tocar y que el público quiere conocer. En esos casos, el mensajero siempre termina quedándose a mitad de camino.
En otro capítulo dices que, cuando te preguntan cuál es la estrella más cercana, respondes con Antonio Banderas. Y que la más antipática, hace unos años, era Julia Roberts (“la actriz a la que todos tememos”). ¿Notas mucha diferencia cuando entrevistas a estrellas del cine español comparadas con las estadounidenses?
Depende del grado de experiencia que tengan en Hollywood. En el caso de Antonio Banderas, nadie se parece a él. Su generosidad, su accesibilidad y su cercanía, así como su capacidad para entender las dos orillas —el periodismo y el entretenimiento—, lo convierten en una gran estrella. Creo que ningún actor o director español puede compararse con Antonio Banderas ni con lo que está haciendo por su industria. No nos damos cuenta de la suerte que tenemos de estar viviendo al mismo tiempo que él. Con el tiempo será apreciado como una leyenda.
Una de las estrellas del Hollywood actual es, sin duda, Keanu Reeves, que no deja de volverse viral cada cierto tiempo por su humildad, tanto en los rodajes como en su filosofía de vida. ¿Cómo es entrevistarle? ¿Cómo es en las distancias cortas?
Keanu es muy tranquilo y no demasiado hablador. Los actores en promoción suelen tener respuestas preparadas para preguntas típicas que muchos periodistas repiten: “¿Cómo fue trabajar con el director?”, “¿Qué te atrajo del personaje?”, “¿Qué te llevas del rodaje?”. Si preguntas eso, recibes respuestas de manual. Sin embargo, cuando planteas cuestiones más inesperadas —como “¿Qué director te ha dado la mejor nota de dirección en tu carrera?” o “¿Qué escena de tu filmografía borrarías?”— aparecen respuestas realmente interesantes. Actores como Keanu Reeves o Antonio Banderas no temen contestar con franqueza. No son divos y entienden que hablar de su trabajo sin miedo ni inseguridades también forma parte de su profesión.
Cuentas que una de tus entrevistas más complicadas fue con Lauren Bacall, a la que defines como una leyenda. Y una de las más emotivas fue con Harrison Ford, al que describes como uno de los últimos héroes de Hollywood. Dentro de unos años, ¿quiénes crees que serán esas leyendas del Hollywood del futuro?
Tom Cruise, Demi Moore, Bruce Willis, Jennifer Aniston, Leonardo DiCaprio, Brad Pitt… los grandes de finales de los 80 y los 90, porque esas fueron las últimas estrellas que marcaron a varias generaciones. A los nuevos, en general, nadie los conoce todavía, con la excepción de casos como el de Jacob Elordi. Una de las cosas que me dijo Lauren Bacall y que cuento en el libro es que a ella todas las actrices del nuevo milenio le parecían iguales.
¿A qué estrella te habría gustado entrevistar?
Orson Welles, Ava Gardner y/o Katharine Hepburn. Tuve la suerte de entrevistar a Lauren Bacall, Liz Taylor, Robert Redford, Marlon Brando, Paul Newman y Jack Nicholson. Todos ellos han sido referentes para mí.
¿Qué historia del libro resume mejor cómo funciona Hollywood hoy en día?
Probablemente aquella en la que hablo del Hollywood que consume a los actores y actrices. Esa parte oscura de la industria es brutal. He querido mostrar una visión más profunda de Hollywood y de Los Ángeles.