Studio Ghibli, de Hayao Miyazaki, recibe el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026
Entre las obras maestras de la productora japonesa se encuentran 'El viaje de Chihiro', 'La princesa Mononoke', 'El castillo ambulante' o 'Mi vecino Totoro'
El fallo del jurado ha reconocido "la extraordinaria capacidad narrativa y estética" del estudio japonés, así como su influencia durante más de tres décadas.
El universo de la animación ha recibido uno de sus mayores reconocimientos institucionales: la célebre productora japonesa Studio Ghibli, de Hayao Miyazaki, Toshio Suzuki, e Isao Takahata, ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026. Así lo ha comunicado la fundación este miércoles, 6 de mayo, en el Hotel Eurostars de la Reconquista de Oviedo.
Entre las obras maestras del estudio, considerado una joya dentro del mundo del anime, se encuentran 'El viaje de Chihiro' -galardonada con el Óscar en 2003-, 'La princesa Mononoke', 'El castillo ambulante', 'Porco Rosso', 'Mi vecino Totoro', 'Ponyo en el acantilado', 'El viento se levanta', 'La tumba de las luciérnagas' o 'El cuento de la princesa Kaguya', entre otras. Este reconocimiento sitúa a Studio Ghibli y al cine de animación en el centro del canon cultural.
El fallo del jurado ha reconocido "la extraordinaria capacidad narrativa y estética" del estudio japonés, así como su influencia durante más de tres décadas.
Pero el alcance de la decisión va más allá: supone una legitimación institucional de una forma de contar a través del cine que ha operado tradicionalmente en los márgenes del prestigio cultural.
"Mediante un proceso artesanal de gran imaginación, ha creado historias universales llenas de sensibilidad y de valores humanistas: la empatía, la tolerancia y la amistad, así como el respeto por las personas y la naturaleza. Sus películas trascienden generaciones y fronteras, y son un referente para los desafíos de la sociedad globalizada y la protección del medio ambiente", ha añadido el jurado.
Sobre Studio Ghibli y Hayao Miyazaki
Desde su fundación en 1985, Studio Ghibli ha desarrollado una filmografía ajena a las lógicas de la industria audiovisual. Sus películas han apostado por la pausa, la ambigüedad moral y un relato donde lo cotidiano adquiere una dimensión casi trascendente.
Resulta difícil desligar este reconocimiento de la figura de Miyazaki, cofundador del estudio y principal responsable de su imaginario. Su cine ha sido analizado no solo en el ámbito cinematográfico, sino también en disciplinas como la filosofía, la ecología o incluso estudios culturales.
Su defensa del dibujo a mano, incluso en plena era digital, ha sido interpretada también como una postura estética y política: una reivindicación del tiempo, del proceso y del trabajo artesanal frente a la inmediatez tecnológica.
El director de cine incluso ha creado algunos de los personajes femeninos más aclamados del anime por no sexualizarlos. "Si hubiese una escena de desnudo, no habría sido capaz de dibujarla sin disculparme. Era la única cosa de la que estaba seguro, de verdad. No porque me avergonzase o algo así, pero porque sentiría que estoy dibujando cosas que no se pueden publicar", aseguró en la década de los 80 sobre la protagonista de 'Nausicaä del Valle del Viento'.