El empresario Johnny Palmer, de 41 años, decidió comprarlo y restaurarlo para convertirlo en una estancia de lujo
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Un Boeing 727 abandonado y convertido en un Airbnb de lujo. Esta es la idea que ha tenido un hombre -el empresario Johnny Palmer- en la ciudad de Bristol, al suroeste de Inglaterra, Reino Unido. El avión fue construido en 1968 para Japan Airlines y en 1981 se acondicionó para convertirlo en un jet privado. Según 'The New York Post', estuvo en servicio hasta 2012 y posteriormente lo trasladaron a Filton Airport, un aeródromo privado situado al norte de Bristol, donde quedó abandonado.
En ese momento, el empresario Johnny Palmer, de 41 años, decidió comprarlo y restaurarlo para convertirlo en una estancia de lujo. "La razón por la que lo compré es simplemente porque estaba disponible, tengo terrenos y me gusta la ingeniería. Pero nunca lo vi como un negocio, solo como una afición“, reconoce.
Detalles de oro, 46 metros de longitud y hasta una sauna
La aeronave, que no cuenta con motores ni alas, conserva su estructura original y mantiene operativos elementos como las luces de cabina o las escaleras retráctiles. El avión mide casi 46 metros de longitud, cuenta con sofás de cuero, paneles de madera e incluso detalles de oro.
Así, ha sido equipado con una cama extragrande y dos individuales, un jacuzzi y una sauna. El alojamiento se encuentra situado en una zona industrial de Bristol. Cuesta entre 250 y 850 libras esterlinas por noche (entre 300 y 1.000 euros, aproximadamente), dependiendo de la temporada.
El propietario afirma que podría pertenecer a Pablo Escobar
El propietario asegura que este avión podría haber pertenecido al narcotraficante colombiano Pablo Escobar durante los años 80. Pero no hay pruebas que lo confirmen. “Hay muchas personas que, al leer la historia del avión, rastrean los números de las matrículas y recibí varios mensajes de gente que sugería que podría haber pertenecido a (Pablo) Escobar durante un breve periodo en los años 80”, explicó el empresario.
Un portavoz de PYTCH, la empresa a la que hasta ahora estaba vinculado el jet, niega que el avión tenga relación con Escobar: “No creo para nada que fuese su avión, honestamente. Hay rumores que se han esparcido sobre ello, pero no creo que él (Pablo Escobar) fuese su dueño. No hay nada que lo sugiera”.
Algunos artistas e influencers han usado este alojamiento para grabar videoclips, fiestas, realizar sesiones fotográficas e incluso se organizan visitas guiadas para recaudar fondos para obras benéficas. Hasta que hace seis meses, Palmer decidió convertirlo en un Airbnb. Se trata de un alojamiento muy cotizado que cuenta con una puntuación de 4,89 estrellas sobre cinco.

