La zona del cerebro que decide si alguien nos caerá bien o no en milisegundos: "Hay seis factores que activan el acercamiento"

¿Es posible determinar si alguien, nada más conocerle, va a caernos mal o bien? Nuestro cerebro tiene una zona que actúa como activador para que esto sea posible
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Sea en el ámbito que sea, cuando nos relacionamos con personas nuevas, nuestro cerebro ya ha decidido si ese alguien que acabamos de ver por primera vez, es de confianza (o no). No son sólo prejuicios, sino que se trata de la amígdala albergada en el interior del órgano.
¿Cómo es posible que esto ocurre? ¿Qué factores intervienen? ¿Cómo actúa nuestro cuerpo ante estos estímulos? La psicóloga clínica Anna Sibel Anguila lo detalla en la web de 'Informativos Telecinco'.
"En menos de 100 milisegundos ya tenemos respuesta emocional"
Sibel inicia explicando qué es la amígdala: "está en el centro del cerebro, enterrada en el lóbulo temporal y es la primera parte en recibir la información de cada persona que conoces. Actúa antes de que seas consciente de haber visto nada y genera una respuesta emocional antes de los 100 milisegundos".
Sin embargo, ¿qué es lo que percibe nuestra amígdala que alguien es amigable? "Hay seis factores que activan el acercamiento", y así los explica la experta:
- La simetría facial: nuestro cerebro asocia la simetría del rostro con salud genética. A más simetría, más atracción instantánea.
- Timbre y tono de la voz: la frecuencia de la voz activa respuestas automáticas en el sistema límbico. Voces más graves en hombres se asocian con más testosterona; voces más agudas en mujeres, con más estrógenos. El cerebro lo procesa como señal de salud reproductiva.
- Leguaje corporal: postura abierta, contacto visual sostenido y microgestos de interés activan el sistema de recompensa de la contraparte.
- El olor corporal natural: las bacterias de la piel interactúan con el sudor y producen un olor único e irrepetible. Es la 'firma biológica' que el cerebro procesa en segundos.
- Similitud percibida: nos sentimos socialmente atraídos por aquellas personas que se parecen a nosotros.
- Contexto de nuestras emociones: estar relajados hace que la amígdala baje la guardia y todo el mundo nos va a caer mejor, al estar más receptivos.
¿Y qué hace que sintamos repulsión instantánea?
Del mismo modo que Sibel expone las causas de atracción, también existen las de repulsión.
Así pues, las microexpresiones negativas en la persona que tenemos delante son uno de los primeros elementos. Pero también lo es una asimetría facial excesiva, ya que el cerebro predice imprevisibilidad ante lo que ve.
La experta también recalca el hecho de un olor corporal similar al nuestro: "el cerebro lo procesa como señal química de posible endogamia, aunque esa persona nos resulte visualmente atractiva".
El contacto visual esquivo, una incoherencia entre lenguaje oral y corporal y una postura cerrada o invasiva en la otra persona conforman el plantel de elementos que hacen que nuestro cerebro, de forma automática, se rijan por el "no".
¿Es posible controlar estas variables?
Sibel explica que "honestamente, sólo en parte". ¿Los motivos? "No podemos apagar la amígdala ni engañar al olfato, en cuanto al olor corporal. Pero sí que podemos entender lo que percibimos como 'intuición' tiene un mecanismo biológico por detrás".
"Puedes trabajar tu lenguaje corporal para que sea coherente con tu estado interbo, Puedes gestionar el estrés para que tu sistema nervioso no contamine tus encuentros y puedes ser más curioso ante el rechazo inmediato", concluye.
