Ayudas y subvenciones públicas

Cheque de 200 euros en Andalucía: para solicitarla se deben cumplir unos requisitos

Consultando información sobre el cheque de 200 euros de Andalucía. Telecinco.es
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En 2024 la Junta de Andalucía puso en marcha una medida que muchos hogares andaluces aún recuerdan como una de las pocas ayudas directas y universales recibidas en los últimos años: el Bono Carestía, un cheque de 200 euros en un único pago destinado a compensar el encarecimiento generalizado de los productos de primera necesidad. La convocatoria se cerró en mayo de 2024 y la página oficial de la Junta indica hoy mismo que el plazo está finalizado. No hay nueva convocatoria abierta en 2025 ni en 2026. Lo que sí existen son alternativas vigentes para quienes entonces no llegaron a pedirlo o se encuentran ahora en una situación similar.

Qué fue el Bono Carestía y a quién iba dirigido

El Bono Carestía nació del Pacto Social y Económico por el Impulso de Andalucía, suscrito entre la Junta, la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), UGT-A y CCOO-A, como respuesta al impacto de la inflación sobre los hogares con menor capacidad adquisitiva. El bono carestía está definido en el propio Pacto como un pago único de 200 euros a familias andaluzas con menores a cargo, en hogares cuyos ingresos anuales son inferiores a tres veces el IPREM anual vigente (21.600 euros), y cuenta con una dotación financiera de 12 millones de euros. 

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Los tres requisitos que la convocatoria exigía eran: tener al menos un menor de 18 años a cargo bajo guarda y custodia, convivir y estar empadronado en un municipio andaluz, y que la suma de los ingresos del año 2022 de todas las personas que componen la unidad familiar, entendiéndose por esta a quienes residen en el mismo domicilio, fuera inferior a 3 veces el IPREM anual. 

La cuantía a percibir por cada persona beneficiaria del Bono Carestía era de 200 euros, abonados en un único pago. La solicitud debía presentarse obligatoriamente a través de medios electrónicos en el Registro Electrónico Único de la Junta de Andalucía a través del Catálogo de Procedimientos y Servicios mediante el enlace lajunta.es/bonocarestia. Como regla general, no era necesario aportar documentación adicional si el solicitante autorizaba la consulta de datos a la administración. El importe total máximo presupuestario para la convocatoria con cargo al ejercicio 2024 fue de 12 millones de euros, que la Junta estimó alcanzaría a unos 60.000 hogares andaluces. La convocatoria se publicó en el BOJA núm. 69 del 10 de abril de 2024 y el plazo de solicitud, inicialmente fijado del 11 de abril al 11 de mayo, fue posteriormente ampliado hasta el 28 de mayo de 2024. La página oficial de la Junta de Andalucía recoge hoy: Plazo finalizado. 

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Qué alternativas existen en 2026

Para las familias andaluzas en situación de vulnerabilidad que no llegaron a solicitar el Bono Carestía o cuya situación económica siga siendo precaria, la Junta de Andalucía mantiene activa la Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía (RMISA), una prestación mensual de mayor alcance y sin plazo de cierre. Dicha Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía tiene una cuantía unipersonal de 733,60 euros al mes, aunque puede llegar a los 1.613,92 euros mensuales en familias numerosas. Se trata de una prestación mensual renovable vinculada además a un plan de inserción sociolaboral personalizado. 

Los requisitos para acceder a la RMISA son más exigentes que los del Bono Carestía, pero su cobertura es también más amplia en cuantía: los miembros de la unidad familiar deben estar empadronados en un municipio de Andalucía, en un mismo domicilio, generalmente durante al menos un año antes de la solicitud; el solicitante debe tener entre 25 y 64 años; estar en situación de pobreza o riesgo de estarlo; acreditar resolución denegatoria del Ingreso Mínimo Vital; e inscribirse como demandante de empleo todas las personas mayores de 16 años que integren la unidad familiar, salvo excepciones. La tramitación puede iniciarse en los servicios sociales comunitarios del municipio o a través de la ventanilla electrónica de la Consejería con certificado digital o sistema Cl@ve.

El Bono Carestía fue una respuesta puntual a una situación de emergencia económica, no una prestación estructural. La inflación acumulada entre 2021 y 2023 erosionó de forma especialmente intensa el poder adquisitivo de los hogares con menores y sin colchón de ahorro: aquellos que, paradójicamente, no accedían al Ingreso Mínimo Vital estatal por superar ligeramente sus umbrales pero tampoco llegaban a cubrir el coste real de la vida. El cheque de 200 euros fue diseñado para esos hogares: los que caen entre los límites de las prestaciones establecidas y los que sobreviven en la zona gris de la vulnerabilidad funcional.

La RMISA, en cambio, es la red de seguridad autonómica de largo plazo. Su solicitud no tiene plazo de cierre anual, puede presentarse en cualquier momento si se cumplen los requisitos, y su cuantía supera con creces los 200 euros del bono extinguido. Quienes antes no pudieron pedir el Bono Carestía y hoy siguen en situación vulnerable deben dirigirse a los servicios sociales de su municipio como primer paso.