Compras online seguras: 10 señales para saber si una tienda es fiable antes de pagar
Pistas importantes para que no te tomen el pelo al comprar online
Qué derechos tiene el consumidor para desistir de las compras online
Para comprar por internet no es necesario ser todo un experto en ciberseguridad, pero sí que es cierto que se trata de un mundo que nos exige aprender a leer un escaparate digital, con la misma suspicacia con la que mirarías un anuncio pegado con celo en una farola. La buena noticia, si no estás demasiado versado en el tema, es que, antes de meter la tarjeta, casi todo lo importante se puede comprobar con gestos sencillos y verificables.
10 señales de que una tienda online es fiable
La web identifica al responsable y dónde está
Una tienda seria no se esconde detrás de un logo bonito. La AEPD lo plantea de forma directa: “Asegúrate de que en la web aparece identificado el responsable de la tienda online y su ubicación”. Para ello, baja a la parte inferior de la página principal y comprueba las credenciales que aparecen, que incluyen dirección física, responsables y más detalles.
Existe información legal completa (y no está “a medias”)
No es un mero detalle decorativo; es lo que te permite saber contra quién tendrías que reclamar. La guía “Compra segura en Internet” (AEPD/INCIBE y otros organismos) lo fija como obligación, por lo que debes saber que es obligatorio que cualquier comercio online proporcione, entre otros, estos datos: Nombre completo, número de identificación fiscal (NIF, NIE o CIF), dirección postal y dirección electrónica.
Hay contacto real, no solo un correo suelto
Si algo va mal, necesitarás vías de contacto que no sean un buzón sin respuesta. INCIBE lo advierte sin rodeos, levantando la voz de alarma: “Las páginas que solo disponen de un correo electrónico para contactar no aportan la garantía suficiente.”
La URL muestra HTTPS y el candado
Es el mínimo técnico para no regalar información en un canal inseguro. En su hoja de ruta, INCIBE lo convierte en pregunta de control: “¿La URL tiene HTTPS y un candado cerrado junto a ella?” Debemos restringir nuestras compras y la información que aportamos a las webs en las que aparezcan estos identificadores en la barra de tareas.
La tienda habla de conexión segura y certificado (y si falla, te vas)
No basta con “parecer” segura: debe sostenerlo con medidas reales. En materiales de INCIBE sobre fraudes se remarca que “Las tiendas online fiables tendrán una conexión segura por HTTPS y contarán con un certificado de seguridad”.
Y la guía práctica lo lleva al terreno de la decisión: “Si una tienda online no dispone de certificado, o éste no es válido, se recomienda no continuar con el proceso de compra”.
Las ofertas no son “demasiado atractivas”
La trampa más vieja sigue funcionando porque apela a la prisa y al deseo. La AEPD lo resume como señal de alerta, recomendando desconfiaría de las ofertas demasiado atractivas, ya que podrías estar ante una web fraudulenta. Toda aquella web que muestre precios extremadamente bajos, alejados de los precios reales debería hacerte frenar en tu intención de compra.
Antes de pagar, busca información sobre devoluciones y desistimiento
Si una tienda evita explicarte cómo devolver, suele ser porque no quiere devoluciones. En el Portal del Centro Europeo del Consumidor se recoge el marco general, y establece unas condiciones generales para todas las compras dentro de la Unión Europea: “El consumidor dispondrá de un período de 14 días para anular y devolver un pedido sin necesidad de indicar el motivo.“ Esto es lo que se conoce como derecho de desistimiento.
Te llevan a una pasarela de pago segura y no te empujan a métodos “raros”
En el pago es donde más interesa a un fraude que bajes la guardia. Por eso es importante asegurarse de que te redirigen a una pasarela de pago segura. Para ello, se abrirá una nueva ventana con ‘https’” en su barra de direcciones. Si esto no ocurre, desconfía. Y si te proponen ciertos métodos poco seguros, como transferencias, es mejor no comprar.
A todo esto se añade un “nunca” que no deja margen de duda, y es que los servicios diseñados para envíos de dinero anónimos no se deben utilizar nunca para realizar compras online.
El sitio no está lleno de señales de chapuza
Las webs falsas suelen delatarse por lo básico: prisas, mala construcción y diseño, secciones medio vacías, botones que no responden…. Se trata de señales que no son, en absoluto casuales. Por ello, hay que prestar atención a posibles errores gramaticales y de diseño en el sitio web, ya que suelen ser indicativos de una tienda no confiable.
Lo mismo se debe aplicar cuando encontramos enlaces a secciones rotos o que te redirigen constantemente a la página principal.
Contrastas reputación fuera de la propia web (y aun así, con cautela)
No te quedes solo con lo que la tienda dice de sí misma. Se recomienda contrastar siempre la reputación del vendedor en la red, ya sea buscando por el nombre de la empresa o de la persona. En cualquier caso, también se da el caso de webs fraudulentas que falsean comentarios positivos. En resumidas cuentas, sé cauteloso.
Con estas diez señales no garantizas el 100% de acierto, pero sí reduces drásticamente la probabilidad de caer en una tienda fantasma: porque obligas a la web a demostrar, con hechos visibles, que existe, responde y se somete a reglas.