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5 consejos para reducir gastos al mudarte de una gran ciudad a otra más pequeña

Mudarte a una ciudad más pequeña es también una oportunidad para ahorrar. Pexels
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Mudarte de una gran metrópoli a una ciudad más pequeña puede ser una decisión inteligente desde el punto de vista financiero, pero es importante ser conscientes de que también implica una serie de gastos asociados que conviene planificar con tiempo. Por fortuna, hay formas de minimizar los costes de mudanza y de vida tras el traslado, lo que te permitirá sacarle mayor partido a la reducción del coste de vida que suele suponer cambiar de escenario por una ciudad más pequeña.

Aprovecha la diferencia en el coste de vida

Antes de hablar de gastos puntuales, es importante tener claro que el coste de vida general tiende a ser más bajo en ciudades pequeñas que en grandes urbes. Esto se nota especialmente en el precio de la vivienda, servicios y consumos corrientes, y la suma de esto puede llegar a traducirse en un ahorro sostenido (y sostenible) a lo largo del tiempo.

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Planifica tu mudanza con antelación para recortar costes

El traslado en sí mismo puede ser uno de los mayores gastos. Según distintas estimaciones de mudanzas en España, moverse dentro de la misma provincia puede costar entre 500€ y 1.500€, dependiendo de factores como la distancia o el volumen de tus pertenencias.

En cualquier caso, es importante solicitar varios presupuestos a diferentes empresas de mudanzas para comparar y negociar tarifas más bajas. También hay que prestar atención a las fechas, y elegir mudarnos fuera de temporada alta (invierno o días laborables), ya que muchas mudanzas aumentan sus precios en verano o fines de semana. Además, haz tú mismo el embalaje y desmontaje de muebles y enseres, ya que esto puede reducir notablemente el coste si la empresa cobra por esos servicios extra. Así, planificar con tiempo y asumir parte del trabajo tú mismo puede reducir el coste total de la mudanza.

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Reducción de volumen: simplifica tu vida antes de mudarte

Una regla de oro para ahorrar al hacer una mudanza, pero también en la vida en general, es llevar menos cosas contigo. Antes de empaquetar, revisa tus pertenencias y dona, vende o desecha lo que no necesitas. Esto no solo reduce el volumen que hay que transportar, sino también el espacio que necesitas en tu nueva casa. Tener menos objetos significa necesitar un menor volumen de mudanza y, por consiguiente, tener que afrontar un menor coste. También supone una menor necesidad de necesitar usar trasteros u otras formas de almacenamiento adicional.

Aprovecha la menor presión sobre la vivienda

Una de las ventajas más visibles de mudarte a una ciudad más pequeña es que el coste de la vivienda suele ser más accesible. Aunque los datos detallados varían por zonas y comunidades, en general es cierto que en las grandes capitales se necesita un mayor presupuesto para alquiler o compra que en localidades con una menor densidad urbana. Esto puede traducirse en alquiler más bajo, menor porcentaje de ingreso destinado a vivienda y la posibilidad de acceder a viviendas más amplias con el mismo presupuesto.

Ajusta tus gastos tras la mudanza

El traslado no acaba cuando te mudas, ya que una vez allí, hay que ajustar tu estilo de vida al nuevo entorno para poder ahorrar de verdad. Para ello debemos prestar atención a una serie de puntos clave:

  • Compra local y de temporada: las ciudades pequeñas suelen tener mercados y proveedores locales con precios más competitivos en productos frescos y de temporada (verduras, frutas).
  • Transporte: si tu nueva ciudad es más pequeña y con menos tráfico, podrás ahorrar en gasolina, aparcamiento o transporte compartido. En muchas localidades el coste de moverse es menor al de una gran ciudad.
  • Menos tentaciones de consumo: al haber menos opciones comerciales de alto consumo comparadas con grandes urbes, es posible que gastes menos en ocio, restauración o compras impulsivas.

Moverte de una gran ciudad a una más pequeña puede ayudarte a reducir gastos tanto inmediatos como recurrentes, sobre todo si planificas con calma y utilizas estrategias inteligentes. Solo así podrás ahorrar dinero durante el traslado y disfrutar de un estilo de vida más económico y sostenible en tu nueva ciudad.