Ayudas y subvenciones públicas

Subvención para instalar aire acondicionado o calefacción si se cumplen una serie de requisitos

Muchas personas desconocen que pueden acceder a estas ayudas. Freepik
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Los veranos e inviernos son cada vez más extremos y las facturas energéticas no dejan de subir, por lo que instalar el aire acondicionado o renovar la calefacción se ha convertido en una necesidad para muchos hogares. No obstante, lo que todavía sorprende a muchos propietarios es que parte de este gasto puede estar subvencionado por la administración pública si se cumplen con ciertos requisitos. En algunos casos estas ayudas pueden alcanzar miles de euros cubriendo una parte importante de la inversión.

El problema es que estas subvenciones no siempre se presentan de manera clara con el nombre de “ayuda para aire acondicionado” o “para calefacción”. Están integradas dentro de los programas de eficiencia energética, rehabilitación de viviendas o transición ecológica. Es esta falta de claridad la que provoca que muchas personas no lleguen a solicitar estas ayudas a las que tendrían derecho sencillamente porque no conocen su existencia o suponen que no cumplen las condiciones.

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La realidad es que el acceso a estas subvenciones depende más de factores técnicos y no del nivel de ingresos. Por esto, es esencial entender cómo funcionan y cuáles son los requisitos que se deben cumplir para poder acceder a estas ayudas.

Los requisitos para acceder a las ayudas ligadas a la eficiencia energética

La mayoría de subvenciones para instalar cualquier sistema de climatización suelen estar vinculadas a un objetivo común: reducir el consumo energético de las viviendas y sus emisiones contaminantes.

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Uno de los programas más importantes es el de ayudas para actuaciones de mejora de la eficiencia energética en viviendas, el cual está impulsado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y está financiado por fondos europeos. Este programa contempla subvenciones de hasta el 40% del coste de la actuación, con un máximo de 3.000 euros por vivienda, siempre y cuando se cumplan las condiciones técnicas que se exigen.

Las personas que quieran acceder a estas subvenciones deben cumplir una serie de requisitos básicos. Estos pueden presentar ligeros cambios dependiendo de la comunidad autónoma donde se pida, pero todas siguen un patrón común que marca el Gobierno Central.

Lo primero es que la vivienda objeto de la actuación debe ser la residencia habitual y permanente del solicitante, quedando fuera las segundas residencias o inmuebles que estén destinados a otros usos. Por otro lado, la actuación que vaya a ser subvencionada debe suponer una mejora real de la eficiencia energética, acreditada siempre mediante el correspondiente certificado energético expedido por un técnico competente.

Por otro lado, es necesario conseguir una reducción mínima del consumo energético primario no renovable, la cual suele estar establecida en un 7% o superior, esto dependerá de los criterios concretos de cada convocatoria autonómica.

Además, la persona que lo solicite debe ser propietario, usufructuario o inquilino con autorización del propietario de la vivienda. Estos requisitos pretenden asegurar que esta ayuda se destina a viviendas que estén ocupadas de forma habitual y que la inversión realizada tiene un impacto real en el ahorro energético del hogar.

Entre la documentación que se suele solicitar se incluyen facturas, certificados energéticos previos y posteriores a la actuación y justificantes de pago de las obras que se vayan a realizar.

Si se trata de reformas integrales la ayuda es de hasta 3.000 euros

En ciertos casos, la cuantía puede ser superior si la instalación forma parte de una rehabilitación energética más amplia donde se incluya aislamiento térmico, ventanas eficientes o energías renovables.

Además, existen programas específicos como el PREE (Programa de Rehabilitación Energética de Edificios), que sigue activo en determinadas convocatorias hasta 2026 y que se dirige especialmente a municipios pequeños o zonas rurales.

Gracias a estos programas se pueden financiar actuaciones como la sustitución de sistemas térmicos por tecnologías renovables, instalación de aerotermia o geotermia y la mejora de la envolvente térmica del edificio. Dichas ayudas pueden cubrir entre el 30% y el 60% del coste, dependiendo siempre del ahorro energético que se haya conseguido.

Las subvenciones más altas son para aerotermia y sistemas renovables

Las ayudas más grandes suelen concentrarse en tecnologías consideradas renovables, como puede ser la aerotermia, la cual permite calefacción y refrigeración mediante energía del aire exterior. Las subvenciones para este tipo de sistemas pueden ser aún mayores si se combina con otras medidas como paneles solares.

Estas ayudas suelen estar gestionadas por las comunidades autónomas dentro de los programas financiados por los fondos europeos, lo que explica el por qué las condiciones no son las mismas en todas las comunidades autónomas.

Ayudas directas para cambiar equipos antiguos: los Planes Renove

Otra vía de subvención son los conocidos como Planes Renove, los cuales tienen como objetivo incentivar la sustitución de equipos antiguos y poco eficientes por modelos nuevos con mejores prestaciones energéticas.

En ciertos casos, estas ayudas pueden oscilar entre 50 y 300 euros según el tipo de aparato adquirido. Éste debe suponer una mejora energética respecto al sistema anterior.

En determinadas comunidades autónomas, como puede ser Madrid, estos programas han contado con presupuestos significativos para renovar calderas y equipos de aire acondicionado y sustituirlos por modelos con una mayor eficiencia energética. A pesar de que las cuantías suelen ser más pequeñas que en los programas de rehabilitación integral, el proceso es más sencillo y rápido.