La UE lo confirma: se acabó pagar más en los billetes de avión por cambiar de nombre o cometer errores ortográficos
El cambio forma parte de un paquete más amplio destinado a reducir los gastos extras asociados a los viajes en avión
La nueva normativa de la Unión Europea sobre los costes extras del billete de avión: de la selección de asientos al pago por la maleta de mano
Sí, aunque no lo creamos, hasta ahora un simple error al escribir un nombre en un billete de avión podía acabar costando varios euros de más a cualquier pasajero.
En algunas compañías, corregir una letra equivocada, cambiar el orden de un apellido o realizar una modificación administrativa suponía el pago de tasas adicionales que, en ocasiones, llegaban a acercarse al precio original del propio billete.
Esta situación cambiará próximamente en la Unión Europea gracias a la reforma de los derechos de los pasajeros aéreos que acaba de superar uno de sus últimos trámites institucionales tras más de una década de negociaciones.
Los cambios administrativos dejarán de generar recargos
La nueva normativa comunitaria prohíbe expresamente que las aerolíneas cobren tasas por modificaciones administrativas relacionadas con el nombre del pasajero o por errores ortográficos detectados en el billete.
La medida busca poner fin a una práctica que durante años ha provocado numerosas reclamaciones de consumidores. Muchos viajeros se encontraban con cargos inesperados por corregir pequeños fallos que no generaban dudas sobre su identidad real.
La reforma considera que este tipo de modificaciones no deben convertirse en una fuente adicional de ingresos para las compañías aéreas, especialmente cuando se trata de errores evidentes o ajustes administrativos sencillos.
Además, la nueva regulación pretende aumentar la transparencia en la relación entre pasajeros y aerolíneas. Los usuarios dispondrán de una mayor protección frente a cargos adicionales y conocerán mejor cuáles son sus derechos antes de contratar un vuelo.
El cambio forma parte de un paquete más amplio destinado a reducir los gastos extras asociados a los viajes en avión y a facilitar las reclamaciones cuando se produzcan incidencias.
Los Estados miembros dispondrán de un plazo de doce meses para aplicar las nuevas normas una vez sean publicadas oficialmente y entren en vigor.
Más protección para los pasajeros
La reforma mantiene intacto el sistema de compensaciones por retrasos y cancelaciones.
Los viajeros seguirán teniendo derecho a recibir 250 euros en vuelos de hasta 1.500 kilómetros cuando el retraso supere las tres horas. La compensación ascenderá a 400 euros en vuelos intracomunitarios y trayectos de entre 1.500 y 3.500 kilómetros, mientras que alcanzará los 600 euros en rutas de mayor distancia.
Las aerolíneas también estarán obligadas a informar por correo electrónico cuando un pasajero tenga derecho a una indemnización y deberán responder a las reclamaciones en un plazo máximo de 14 días.
Maletas, asientos y asistencia
Uno de los aspectos más controvertidos de la reforma afecta al equipaje. La Unión Europea no ha reconocido la gratuidad de la maleta de mano en cabina, por lo que las compañías podrán seguir cobrando por este servicio.
Sin embargo, todos los pasajeros podrán embarcar sin sobrecoste con un objeto personal que quepa bajo el asiento, como una mochila o una funda para ordenador portátil.
La normativa también impide cobrar suplementos para garantizar que los menores viajen sentados junto a sus padres o que las personas dependientes permanezcan junto a sus acompañantes.
Además, se refuerzan los derechos relacionados con asistencia durante retrasos, alojamiento, transporte, acceso a Internet, llamadas telefónicas y atención a pasajeros con discapacidad.