La tarifa del gas para consumidores domésticos vuelve a ser más cara: el impacto de la subida en los hogares
Los hogares acogidos a la tarifa regulada del gas están afrontando este verano una factura más elevada. No obstante, la subida no ha afectado por igual a todos los usuarios
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Los hogares acogidos a la tarifa regulada del gas están afrontando este verano una factura más elevada. Por si el mayor gasto en electricidad debido al uso del aire acondicionado o la partida reservada para las vacaciones de verano no fueran suficiente, también el gas requiere de una mayor aportación económica.
Y es que, desde abril y desde julio la tarifa de último recurso (TUR) para consumidores individuales ha aumentado de media ya un 21,5%, una subida motivada tanto por el encarecimiento de la materia prima como por la recuperación de la fiscalidad habitual tras la finalización de las medidas temporales aprobadas por el Gobierno.
El incremento afecta principalmente a los consumidores domésticos que utilizan esta modalidad regulada para el suministro de gas natural.
El precio del gas regulado encadena una fuerte subida
La TUR está destinada a consumidores conectados a la red de gas natural con un consumo anual inferior o igual a 50.000 kWh, el perfil mayoritario de los hogares españoles.
Esta tarifa se actualiza cuatro veces al año, concretamente los días 1 de enero, abril, julio y octubre. La revisión tiene en cuenta la evolución del precio de la materia prima y otros elementos regulados, siempre que las variaciones superen determinados umbrales.
En la última actualización, el encarecimiento acumulado desde abril alcanzó una media del 21,5% para los clientes individuales.
El petróleo y el IVA explican el incremento
Uno de los principales factores que explica esta evolución es el aumento del precio de los hidrocarburos en los mercados internacionales. Durante el periodo de referencia utilizado para calcular la revisión, el barril de petróleo Brent registró un incremento del 31,5%.
Al mismo tiempo, la depreciación del euro frente al dólar apenas compensó ese encarecimiento, lo que provocó que el coste de la materia prima utilizada para calcular la tarifa creciera un 23,7%.
A este escenario se añadió la recuperación del tipo general del IVA. Tras finalizar la rebaja temporal aplicada para mitigar el impacto de la tensión internacional sobre los precios energéticos, el impuesto volvió del 10% al 21%, incrementando el importe final que pagan los consumidores.
Diferencias según el consumo de cada hogar
La subida no ha afectado por igual a todos los usuarios de la tarifa regulada. Los clientes incluidos en la modalidad TUR1, destinada a viviendas con menor consumo, registraron un incremento medio del 19,2%. En la TUR2, habitual en hogares con calefacción de gas, el aumento alcanzó el 20,8%, mientras que la TUR3 experimentó un alza cercana al 22%.
Estas variaciones dependen del volumen anual de consumo y de la estructura de cada modalidad tarifaria.
También aumentan las tarifas para comunidades de vecinos
Las comunidades de propietarios que utilizan la denominada TUR vecinal tampoco han escapado al encarecimiento.
En este caso, las subidas oscilan entre el 14,1% y el 22,2%, según el tipo de tarifa contratado. Esta modalidad regulada está destinada temporalmente a edificios con instalaciones centralizadas de calefacción y agua caliente, así como a empresas de servicios energéticos que gestionan este suministro.
Las revisiones afectan a todas las categorías comprendidas entre la TUR4 y la TUR11, con incrementos que superan el 20% en la mayoría de los niveles de mayor consumo.
La previsión de los próximos meses
La tarifa regulada continuará revisándose de forma trimestral, por lo que su evolución dependerá de cómo evolucionen durante los próximos meses el precio internacional del gas, la cotización del petróleo, el tipo de cambio entre el euro y el dólar y los distintos componentes regulados del sistema gasista.