Aunque el punto destacado en la agenda oficial de los jefes de Estado y de Gobierno del bloque regional es impulsar la integración económica, los comicios birmanos del 7 de noviembre y su resultado centraron hoy la mayor parte de la atención en el Centro de Convenciones Nacional de la capital vietnamita.
Y continuará durante las reuniones multilaterales de mañana y la cumbre de Asia Oriental del sábado, en la que participarán Australia, China, India, Japón, Corea del Sur y Nueva Zelanda, y a la que están invitados el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.
Los comicios de Birmania (Myanmar), los primeros en dos décadas, no están oficialmente en la agenda y, según los observadores, es previsible que Vietnam, el país anfitrión, trate de evitar que se aborde el asunto.
No obstante, algunos países miembro del bloque regional, como Filipinas e Indonesia, se han mostrado dispuestos a presionar para que la cumbre adopte una resolución al respecto.
Filipinas calificó ayer de "farsa" los comicios birmanos porque ignoran a la oposición democrática y prohíben la participación de su líder Aung San Suu Kyi, bajo arresto domiciliario desde 2003.
"¿Habrá elecciones creíbles si no participan Suu Kyi y otros?", se preguntó hoy el ministro de Asuntos Exteriores filipino, Alberto Romulo.
En este sentido, su homólogo indonesio, Marty Natalegawa, indicó a los periodistas que su país presionará a Birmania para que "las elecciones sean parte de la solución y no creen más dificultades de las que hay".
La Junta militar que gobierna Birmania (Myanmar) respondió hoy a esos llamamientos y dio a entender que la líder disidente Aung Saan Su Kyi sería liberada después de los comicios, cuando cumpla su condena.
Al margen de las tensiones políticas por la situación en Birmania, el principal objetivo de esta cumbre es avanzar en la integración económica del grupo para alcanzar en 2015 una comunidad económica y política inspirada en la Unión Europea, como indica el lema del evento: "Comunidad de la ASEAN, de la visión a la acción".
En el apartado económico, el objetivo es un mercado único con libre circulación de capitales, bienes, servicios y trabajadores, mientras que en el plano político los países miembros tratarán de alcanzar acuerdos en política exterior y seguridad.
Para ello, los jefes de Gobierno de la ASEAN buscarán en esta cumbre consensuar un incremento de los intercambios económicos, mejorar la coordinación en las normas de sus mercados e impulsar el desarrollo de las infraestructuras que conectan la zona.
A la ASEAN pertenecen unos 580 millones de personas de Birmania, Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, países miembro con un Producto Interior Bruto combinado de 1,7 billones de dólares.
La cumbre también servirá de revulsivo para los intercambios económicos y socioculturales con China, Japón y Corea de Sur, con cuyos gobernantes celebrarán mañana reuniones bilaterales y multilaterales.
La cita finalizará el sábado con la celebración de la Cumbre de Asia Oriental, en la que también está invitado el presidente ruso, Dimitry Medvedev.
Es previsible que los participantes aborden el reciente conflicto diplomático entre China y Japón por la soberanía de las islas Diaoyu o Senkaku, según las nombre Pekín o Tokio, además de formas para reforzar la cooperación ante desafíos globales como el cambio climático, desastres naturales y pandemias.
La cumbre de la ASEAN ha arrancado en medio de la consternación causad por el tsunami y la erupción del volcán Merapi, que han causado cerca de 400 muertos y más de 300 desaparecidos.
El presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, acortó el miércoles su estancia en Hanoi para poder visitar hoy la región devastada por el tsunami, pero tiene previsto volver a Vietnam para participar en la cumbre de Asia Oriental.
Eric San Juan