La peligrosidad de las obras prohíbe a los menores trabajar en este sector en el que falta mucha mano de obra
Las bajas laborales, más allá de la polémica: los trabajadores mayores de 64 años aumentan un 160% desde 2012
La falta de trabajadores en el sector de la construcción ha reabierto el debate sobre la edad mínima para incorporarse a las obras. La patronal valenciana reclama al Gobierno que permita trabajar en determinados puestos desde los 16 años para hacer frente a la escasez de personal, una propuesta que los sindicatos rechazan por los riesgos que entraña para los menores. Informan en el vídeo Almudena Calvo, Maialen Larrinaga e Iria Sebastiá.
La edad media de los obreros es de 50 años, por eso quieren atraer a los jóvenes de 16. "Nos gustaría tener aprendices en las obras", señala José Luis Santa Isabel, presidente de Empresas Contratistas Administración Fecoval.
El problema es la peligrosidad de las obras y por eso la propia normativa del sector les prohíbe trabajar hasta la mayoría de edad. "No vemos ningún problema porque pudieran entrar a trabajar a los 16 años y les diera tiempo a formarse", añade Santa Isabel.
"Buscamos que la gente trabaje segura y evitar accidentes. A esa edad todavía no se está preparado"
Desde la patronal defienden que estarían fuera de zonas peligrosas como andamios y no utilizarían herramientas de corte. A pie de obra, no lo ven claro. "Me parece demasiado precipitado, demasiado jóvenes", opina Antonio Carrasco, encargado de obra.
"Lo que buscamos es que la gente trabaje segura, evitar los accidentes y creo que con 16 años todavía no se está preparado para manejar cierta herramienta personal", explica Gorka Aburto, CEO de Codenor Rehabilitaciones.
Los sindicatos también se oponen frontalmente a la idea y apuntan cuáles son los problemas para conseguir el relevo generacional. "No es un sector atractivo debido, pues, a las condiciones laborales. Se cobran bajos salarios para el tipo de trabajo que es", subraya Cristina Solera, técnica de Salud Laboral en CCOO Valencia.
Las vacantes sin cubrir se han duplicado en la última década y el relevo generacional es inexistente. Más del 65% de los trabajadores supera los 45 años.

