Por primera vez, los trabajadores autónomos podrán acceder a la jubilación flexible y seguir desarrollando una actividad profesional compatible con su pensión
Ahora puedes hacerte autónomo y cobrar la pensión: así funciona la nueva jubilación flexible
La nueva regulación de la jubilación flexible aprobada en mayo pero que entrará en vigor el 28 de agosto, abre por primera vez la puerta a que los trabajadores autónomos compatibilicen el cobro de su pensión con una actividad profesional. Se trata de un cambio importante para los trabajadores por cuenta propia que permite a quienes así lo quieran seguir activos sin renunciar por completo a sus ingresos.

Un cambio estructural para los autónomos
La medida se orienta de manera clara hacia los autónomos, que hasta ahora tenían vetado el acceso a la jubilación flexible. La reforma pretende atraer de vuelta al mercado laboral a profesionales que se jubilaron voluntariamente, ofreciéndoles la posibilidad de mantener parte de su pensión mientras desarrollan una actividad compatible. El objetivo es doble ya que permite que los trabajadores mayores sigan aportando experiencia y, al mismo tiempo, mejorar su retribución total.
La gran novedad es que, por primera vez, los autónomos podrán acogerse a esta modalidad. Según la nueva regulación, el pensionista que realice un trabajo por cuenta propia podrá percibir hasta el 25% de su pensión mientras mantenga la actividad. Esta compatibilidad se aplicará a todos los regímenes de la Seguridad Social, salvo los especiales de funcionarios civiles del Estado, Fuerzas Armadas y personal al servicio de la Administración de Justicia.
Para acceder, los autónomos deberán cumplir un requisito específico: no haber estado dados de alta en el RETA en los tres años anteriores a la fecha de jubilación. La norma elimina, además, la obligación de esperar un periodo mínimo desde la jubilación para solicitar la modalidad flexible. El acceso será posible en cualquier momento, siempre que la pensión ya esté reconocida.
Durante el periodo de jubilación flexible, el trabajador mantendrá la condición de pensionista a efectos de asistencia sanitaria y protección social, lo que garantiza la continuidad de derechos sin interrupciones.
El Gobierno enmarca esta reforma en el desarrollo del acuerdo social tripartito de 2024, que persigue acercar la edad efectiva de jubilación a la edad legal y facilitar modelos más adaptados a las necesidades de los trabajadores. Con esta modificación, se completan las reformas iniciadas en 2021 y se amplía el abanico de opciones para quienes desean seguir trabajando parcialmente.

Críticas de algunas asociaciones
La inclusión de los autónomos en la jubilación flexible ha generado opiniones encontradas entre las organizaciones representativas del colectivo. La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) valora que la medida pueda convertirse en “una forma de incentivar el emprendimiento sénior”, al permitir que profesionales con experiencia mantengan una actividad compatible con su pensión. Sin embargo, advierte de que la reducción fija de la pensión hasta el 25% puede resultar excesiva en muchos casos, lo que limitaría el atractivo real de la medida para una parte importante de los autónomos.
Por su parte, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) se muestra más crítica con esta medida. La organización subraya que el límite del 25% de la pensión supone “un claro desincentivo” para los autónomos que valoren acogerse a esta modalidad. Además, alerta de las consecuencias fiscales negativas que puede generar el hecho de que el pensionista pase a tener dos pagadores, lo que podría elevar su carga tributaria.
UPTA advierte también de un posible “efecto tapón” en algunos sectores, ya que la compatibilidad entre pensión y actividad podría retrasar la entrada de jóvenes emprendedores en ámbitos donde la rotación es baja. Según la organización, los principales beneficiados serán profesionales de alta cualificación —como sanitarios, ingenieros o técnicos especializados— mientras que la mayoría de los autónomos quedarían fuera de incentivos reales debido a la limitación del 25 por ciento.

