Un experto en hipotecas advierte: “El error más grave es reservar una casa sin saber si el banco concederá el préstamo"
Miquel Riera, analista hipotecario, explica los errores más comunes a la hora de reservar una casa que pueden hacer perder el dinero de la señal
Un experto en hipotecas: “Una cuota aparentemente más baja no siempre significa que sea la más económica”
Comprar una vivienda suele comenzar con visitas a pisos, comparaciones de precios y negociaciones con vendedores. Un periodo que puede llegar a sumir a los compradores en un periodo de estrés absoluto. Sin embargo, muchos pasan por alto un paso que puede evitarles pérdidas económicas importantes: acudir primero al banco para saber si realmente podrán conseguir financiación.
Este error es especialmente frecuente entre quienes adquieren su primera vivienda. La ilusión por cerrar una operación puede llevar a firmar un contrato de reserva o de arras sin conocer cuál será la respuesta de la entidad financiera. Si finalmente la hipoteca es rechazada, el comprador puede encontrarse con un problema añadido: perder el dinero entregado como señal.
Y es que, pese a la caída en la firma de las hipotecas de los últimos meses, aún nos encontramos con un mercado hipotecario español con un elevado nivel de actividad. Los datos hablan por sí solos: entre enero y marzo de 2026 se formalizaron más de 131.000 hipotecas sobre viviendas, mientras que solo en mayo se registraron 42.213 nuevos préstamos hipotecarios, según el Instituto Nacional de Estadística.
“Si no se ha firmado una cláusula que te permita recuperar el adelanto, perderás el dinero de la reserva, que suele suponer alrededor del 10% del precio final”, advierte Miquel Riera, analista hipotecario del comparador HelpMyCash.
Acudir primero al banco evita muchos problemas
Antes incluso de elegir una vivienda, la entidad financiera puede realizar una primera valoración del perfil económico del comprador. Ese estudio preliminar permite saber si, en principio, existen posibilidades de obtener una hipoteca y cuál podría ser el importe máximo financiable.
Como explica el experto, acudir primero al banco resulta útil porque permite comprobar “si se cumplen los requisitos básicos para conseguir una hipoteca y qué importe puede prestar el banco y, por lo tanto, qué vivienda puede comprar el solicitante con su perfil”.
También permite hacerse una idea de las condiciones generales que ofrecen las entidades, aunque esa información todavía no tenga carácter vinculante.
Los requisitos que revisan las entidades
Aunque cada banco aplica sus propios criterios, existen varios aspectos que prácticamente todas las entidades analizan antes de aprobar una hipoteca.
Uno de los más importantes es disponer de ahorros suficientes. En condiciones normales, los bancos financian como máximo el 80% del menor valor entre el precio de compraventa y el de tasación. Eso significa que el comprador debe aportar aproximadamente el 20% restante con recursos propios, además de asumir los gastos asociados a la operación.
Por ejemplo, en una vivienda de 200.000 euros, eso supone contar previamente con entre 60.000 y 64.000 euros aproximadamente.
Existen entidades que pueden financiar el 90%, el 95% e incluso el 100% del precio en determinadas circunstancias, aunque estas operaciones son más difíciles de conseguir y exigen cumplir requisitos mucho más estrictos.
La estabilidad laboral también pesa mucho en el análisis. Las entidades suelen valorar especialmente los contratos indefinidos con cierta antigüedad o, en el caso de los trabajadores autónomos, unos ingresos regulares y sostenidos en el tiempo.
A ello se añaden otros factores como contar con ingresos suficientes para que la cuota hipotecaria no supere aproximadamente el 30% de los ingresos mensuales, mantener un buen historial crediticio y contratar el préstamo dentro de unos límites razonables de edad.
Conocer el límite evita buscar viviendas fuera del presupuesto
Uno de los mayores beneficios de acudir primero al banco consiste en saber exactamente qué importe puede solicitarse. “Al conocer qué importe se puede conseguir y qué vivienda se puede permitir el comprador, puede buscar casas o pisos con un precio ajustado a su situación económica y financiera”, comenta el analista.
Esta información evita presentar solicitudes hipotecarias por cantidades que probablemente serán rechazadas y permite negociar la compra con mayor seguridad.
También reduce el riesgo de comprometerse con un inmueble cuyo precio finalmente no pueda financiarse.
La cláusula que puede evitar perder miles de euros
Cuando se firma un contrato de reserva o de arras sin haber obtenido todavía la aprobación definitiva de la hipoteca, conviene incorporar una protección adicional.
El experto recomienda “pactar con el vendedor la inclusión de una cláusula que condicione la compra a la obtención de la hipoteca”. De este modo, si finalmente el banco rechaza la financiación, el comprador podrá recuperar el dinero entregado como adelanto.
Según explica, esta protección aparece por defecto en algunas comunidades autónomas, como Cataluña, pero en la mayoría del territorio debe negociarse expresamente entre comprador y vendedor. Sin esa cláusula, el riesgo económico aumenta considerablemente si la entidad financiera deniega el préstamo.
Comparar varias hipotecas sigue siendo fundamental
Aceptar la primera oferta hipotecaria rara vez resulta la opción más ventajosa. “Es más que recomendable pedir la hipoteca a más de un banco”, afirma el experto. No solo permite comparar distintas propuestas, sino que también ofrece una base para negociar mejores condiciones con otras entidades.
Su recomendación pasa por acudir, al menos, a tres bancos diferentes, estudiar todas las ofertas y utilizar la mejor de ellas para intentar obtener contraofertas más competitivas.
Al comparar préstamos no basta con fijarse únicamente en el tipo de interés. También deben analizarse aspectos como:
- TIN
- Vinculaciones necesarias para conseguir ese interés bonificado
- Comisiones
- Importe financiado
- Plazo de devolución
- Cuotas mensuales
- Importe total que acabará devolviendo el cliente durante toda la vida del préstamo.
Tres recomendaciones clave antes de comprar
Para aumentar las posibilidades de conseguir una buena financiación, el experto resume tres consejos básicos:
- El primero consiste en acudir al banco antes incluso de comenzar la búsqueda para conocer el presupuesto real disponible.
- El segundo pasa por solicitar la nota simple del inmueble y realizar la tasación antes de firmar la reserva, lo que permite detectar posibles problemas jurídicos o comprobar si el precio solicitado supera el valor real de la vivienda.
- Y el tercero es negociar simultáneamente con varias entidades. “Cuantas más ofertas se comparen, mayores serán las posibilidades de obtener unas condiciones hipotecarias más favorables y adaptadas a las necesidades del comprador”.